Los problemas políticos y económicos de Japón han dado nueva fuerza a las mujeres al liberarlas de viejos estereotipos que las obligaban a ocupar un lugar secundario respecto de los hombres.
"Más hombres que mujeres están angustiados por la 'caída' de Japón, como describen la situación actual los analistas", señaló Kaori Sasaki, de 45 años, quien lanzó un exitoso sitio Web llamado eMujer. "Para aquellas japonesas enérgicas y ambiciosas, el momento no puede ser mejor".
En efecto, como indicaron los expertos, el creciente número de bancarrotas y la falta de liderazgo político ha dejado atrás la época que los hombres, y no las mujeres, atraían el respeto y la admiración de la sociedad japonesa.
Casi todas las noticias de prensa dan cuenta del derrumbe de la popularidad masculina o acusan a hombres de negocios y políticos de mala administración, recibir sobornos u otras conductas inescrupulosa. Según los críticos, eso afecta la economía y reduce la estatura internacional de este país.
La semana pasada, el público japonés se conmovió por los turbios detalles sobre la quiebra de la tienda de departamentos Sogo, una de las principales del país y símbolo del éxito japonés de postguerra.
Su ex presidente, Hiro Mizushima, de 88 años, se disculpó con el público el 1 de noviembre por el colapso de la empresa. El anciano afronta una demanda judicial por la mala gestión administrativa que llevó a la tienda a la bancarrota, y otros dos ejecutivos de la tienda se suicidaron.
Las mujeres en la política también experimentando un auge de popularidad.
Hace apenas una semana, Etsudo Kawada, quien promovió una campaña por los derechos de pacientes y consumidores, triunfó en una elección local en Tokio. La dirigente había ganado antes un pleito judicial contra un médico cuya clínica inyectó a su hijo sangre infectada con VIH (virus de inmunodeficiencia humana).
En comparación con el panorama desalentador en los negocios y círculos políticos, Sasaki muestra en eMujer un escenario de muchas oportunidades para las mujeres.
El sitio Web, que ganó 50.000 suscriptoras desde su lanzamiento en septiembre, es uno de los 12 de su tipo dirigido a las mujeres. Sin embargo, Sasaki dijo que ese sitio Web gratuito sólo pretende ayudar a mujeres comunes para que avancen en sus carreras en un país dominado por hombres.
En 1999, las mujeres eran apenas 2,1 por ciento de todos los presidentes o gerentes generales de empresas, según la Agencia de Administración y Coordinación. Las jefas de departamentos eran sólo 3,4 por ciento, y las jefas de sección 8,2.
Sin embargo, esas estadísticas perturbadoras han ayudado ahora a lanzar la era de la mujer en Japón, dijo Kazue Suzuki, una especialista en cuestiones de género. "Ahora las mujeres pueden decir 'es hora de que nos hagamos cargo' porque ya no funciona la manera en que los hombres conducen el país", afirmó.
Internet, la red telemática global, ha brindado una oportunidad crucial a las mujeres japonesas. Sasaki indicó que las mujeres en Japón deben afanarse en el trabajo y las carreras, y su sitio Web habilita a las mujeres para hacerlo.
El sitio ofrece una variada información sobre empleos, consejos sobre carreras, avisos para madres y sugerencias sociales que incluyen cómo pasar una velada tranquila con el marido o amante.
"El sitio es un ejemplo de cómo las mujeres desean que Japón sea conducido, con firmeza pero, al mismo tiempo, que sea una sociedad con tiempo suficiente para la familia y la vida social", explicó Sasaki.
A la cabeza de la lista de problemas que afrontan las mujeres profesionales están las tareas del hogar. Encuestas realizadas por la sección de igualdad de género del primer ministro revelaron que menos de 20 por ciento de los varones japoneses se responsabilizan de la tutela familiar.
"Cuando apenas estaba ingresando al mercado laboral, era común que las mujeres todavía eligieran entre familia y carrera, porque se suponía que eran los hombres quienes debían ganar el pan", explicó Sasaki. "Sin embargo, creo que hoy en día las mujeres pueden tener las dos cosas, hogar y carrera".
Los cambios registrados en la joven generación de japoneses se agregan a los desafíos que enfrentan los hombres en este país. Las madres jóvenes con piel bronceada y minifalda a la moda son muy diferentes a sus propias madres, quienes dejaron de trabajar una vez que se casaron.
Yuko Hayashi, una madre de 20 años con dos niños, planea volver a estudiar en un par de años. "Le pedí a mi marido que cooperara y aceptó. También pedimos a sus padres que nos ayudaran a cuidar los chicos", dijo.
Mahami Ohinata, profesor de psicología y estudios de mujeres en el Colegio Keisen Jogakuen, aseguró que las mujeres jóvenes ahora tienen más valor para seguir su propio camino ignorando presiones sociales sobre la imagen tradicional de una buena madre.
Mayumi Takahashi, de 30 años, que trabaja como instructora de aeróbica, estuvo de acuerdo. Vive con sus padres y planea trabajar en una nave de crucero para conocer el mundo.
"Jamás voy a vivir como mi madre cuando era joven. Creo que Japón contará en el futuro con más mujeres como yo y será una situación que hará de este país un lugar más interesante para vivir", dijo Takahashi riendo. (FIN/IPS/tra-en/sk/js/ego/mlm/dv/00


