ECONOMIA-ARGENTINA: Cavallo bendice reorientación del gobierno

La economía de Argentina está estancada porque el costo de la inversión aumentó 30 por ciento en los últimos cuatro años, pero el gobierno comenzó a imprimir un cambio positivo, aunque tímido, a esa tendencia, dijo hoy el ex ministro de Economía Domingo Cavallo.

Cavallo consideró «exagerado» el actual pesimismo en torno del desempeño económico argentino, que este año podría arrojar una caída del producto, y sostuvo que este país posee los mejores instrumentos económicos y políticos para despegar. Solo debe, a su juicio, reanudar el camino de atraer inversiones.

La economía ingresó en un periodo de recesión hace casi dos años, y el desempleo se mantiene elevado (15,4 por ciento). Las perspectivas no son favorables en la medida en que a pesar del ajuste fiscal que aplicó el gobierno, las inversiones no llegan y no hay confianza en el despegue.

En diálogo con la prensa extranjera, Cavallo admitió que las medidas anunciadas hace 15 días por el ministro de Economía, José Luis Machinea, «van en la dirección correcta».

Sin embargo, estas medidas solo permitirán bajar entre dos y tres por ciento el costo de la inversión y no entre 20 y 30 por ciento, como el ex ministro consideró necesario.

Las medidas de Machinea incluyeron una pequeña reducción del impuesto a los intereses por el endeudamiento de las empresas que invierten, la eliminación del impuesto a la renta mínima presunta y exenciones impositivas para la inversión directa.

Cavallo propuso «profundizar» esta tendencia bajando a cero el arancel de importación de bienes de capital —incluidos camiones y camionetas—, devolviendo en 90 días el impuesto al valor agregado cuando se compren bienes de capital, y eliminar «por completo» los intereses a los créditos para inversión.

También insistió en que el régimen de convertibilidad monetaria se mantenga porque tiene apoyo popular, y aseguró que Machinea así lo cree. Incluso, volvió a recomendar a Brasil que en el corto plazo elija moneda de respaldo —que, dijo, puede ser el dólar, el euro o el yen— y haga convertible el real.

Cavallo instauró en 1991, cuando era presidente Carlos Menem, un régimen de convertibilidad que obliga a tener un dólar de reserva por cada peso argentino en circulación. El sistema fue impuesto por ley, fija la cotización del dólar a la par del peso y permitió al país cerrar el capítulo de los ciclos de alta inflación.

El ex ministro se mostró reacio, en su diálogo con los periodistas, a introducir en Argentina un régimen de flotación cambiaria.

Cavallo consideró que ese régimen sólo puede convivir con la convertibilidad monetaria cuando se trata de monedas limpias de expectativas inflacionarias, que no es el caso de Argentina, que tuvo una hiperinflación en 1989 y otra en 1990.

En otro orden, reconoció que el costo del endeudamiento argentino es «altísimo», pero confió en que en unos meses «se desplomen» las tasas de interés que se pactan. «Hay que acertar en crear expectativas favorables», insitió el dirigente.

Cavallo sostuvo que los anuncios de Machinea muestran una excesiva «prudencia fiscal» por temor a que el proyecto de presupuesto oficial sufra modificaciones en el Congreso legislativo que representen mayores gastos que los proyectados.

No obstante, consideró que si se incentiva la inversión no habría costo fiscal.

El ex ministro, actual diputado y líder del movimiento Acción por la República, consideró además que existe una «crisis política sin resolver» que no ayuda a la economía, y es la que se manifestó hace un mes con la renuncia del entonces vicepresidente Carlos Alvarez.

Alvarez es el líder de uno de los dos principales partidos que conforman la coalición Alianza, y junto con el presidente Fernando de la Rúa gobernaron unidos desde el inicio del periodo en diciembre. Pero la forma en que se resolvió una crisis por sobornos en el Senado lo alejó del gobierno.

Cavallo sostuvo que el despegue de la economía argentina requiere de un gobierno que muestre «determinación, energía y liderazgo», todas cualidades de las que, en general, carece la figura de De la Rúa, según analistas. Por eso, el ex ministro exhortó a Alvarez a que «vuelva» al gobierno.

En cuanto a la posibilidad de que él mismo se sume al gobierno, aclaró que no quiere ser «elegido a dedo por un gobierno débil». Prefirió, en cambio, ser elegido para un puesto por voto popular, y remarcó que, de todos modos, su condición para participar sería que la Alianza reafirme su unidad.

«La renuncia de Alvarez, las dudas sobre la continuidad de la Alianza, los dichos de (el ex presidente Raúl) Alfonsín (acerca de postergar el pago de la deuda externa) hacen que se proyecte una imagen de falta de unidad y de insuficiente poder para una transformación económica», explicó.

Cavallo, que encabezó el Ministerio de Economía entre 1991 y 1995, dijo que el crecimiento argentino de los años 90, cinco por ciento anual promedio, comenzó a detenerse en 1996 cuando Menem (1989-1999) subordinó la política del gobierno a la búsqueda de su segunda reelección.

En aquel periodo «no hubo una buena política social», admitió Cavallo, quien dijo que en esta oportunidad debería procurarse que el crecimiento sea acompañado por «una mejor distribución de las oportunidades, no de la riqueza».

«Los que plantean distribuir la riqueza no piensan en cómo 'crear' esa riqueza», explicó.

Para equiparar las oportunidades, el Estado debe invertir más que hasta ahora en educación, salud, seguridad y justicia, a fin de permitir que las familias más pobres tengan acceso a la capacitación y luego al mercado laboral, sostuvo Cavallo.

El ex funcionario evitó hacer pronósticos para el futuro cercano, pero sí reafirmó que en 2010 «Argentina será vista como una de las economías emergentes de mayor crecimiento en la primera década del nuevo siglo».

Para fundamentar su perspectiva, dijo que este país tiene las mejores condiciones para crecer a siete por ciento anual, el ritmo al que crece Chile, y aseguró que Argentina es «una economía mucho mejor organizada que el promedio de los países emergentes» en cuanto a reglas para operar en un mundo globalizado.

Cavallo insistió en que el problema en este país es que hace cuatro años se cierran oportunidades de inversión, pero confió en que si se cambia esta tendencia, como mostró el actual ministro hace pocos días, «el crecimiento será vertiginoso». (FIN/IPS/mv/mj/ip if/00

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