El Parlamento de Zimbabwe inició un proceso de juicio político contra el presidente Robert Mugabe, a la vez que 74 por ciento de la población quiere que el líder deje el poder, según un sondeo de opinión pública.
El mandatario de 76 años ejerce la presidencia desde la independencia de este país de Africa austral en 1980, pero en las elecciones legislativas de junio perdió 57 de las bancas que tenía su partido, ZANU-PF, en el Parlamento de 150 legisladores, frente al opositor Movimiento por el Cambio Democrático.
El MDC pretende que Mugabe se aleje de su cargo antes de que acabe su actual período en el 2002. El presidente indicó que buscará la reelección.
La mayoría de los analistas políticos considera que la iniciativa de juicio político no prosperará, pero dañará la reputación de Mugabe mientras aumentan los pedidos para que renuncie.
Se espera que el juicio político, sin precedentes en este país, conduzca a la investigación del Presidente por violar la Constitución. La iniciativa se basa en la violencia que padeció el país antes y después de las elecciones de junio.
La ocupación de más de 1.000 granjas propiedad de blancos por parte de veteranos negros de la guerra de independencia con el apoyo del gobierno será un tema central en el proceso.
El argumento de la oposición cobra fuerza ahora que un juez de Estados Unidos, Víctor Marrero, falló contra Mugabe en un juicio por violación de derechos humanos con 400 millones de dólares en indemnización.
El caso fue planteado en Estados Unidos por familiares de los 32 personas muertas durante la violencia electoral porque, aseguraron, el Estado de derecho no existe en Zimbabwe. Agregaron que la violencia contra los opositores permitió la victoria de Mugabe en las reñidas elecciones.
Probablemente el juicio político no prospere porque el ZANU-PF, el partido de gobierno, cuenta con la mayoría de las bancas en el Parlamento. El juicio se debe aprobar por dos tercios de las 150 bancas, pero la oposición sólo cuenta con 58.
Sin embargo, el proceso pudo iniciarse porque sólo basta un tercio de los votos del Parlamento para hacerlo.
«Esta iniciativa hará mucho para dañar su nombre, en este país y en el exterior. Queremos dejar nuestra marca y que la historia recuerde que por una vez el Parlamento intentó enjuiciar a un dictador», dijo el legislador del MDC Job Sakala.
Por su parte, Mugabe declaró que la oposición «jamás» gobernará al país.
El ministro de Información Jonathan Moyo dijo que el proceso contra el presidente es una idea «infantil».
«La idea entera es frívola. Los zimbabwenses están orgullosos de tener a un líder como Mugabe. En lugar de tocar los problemas básicos, el Parlamento se redujo a un club de debate», dijo.
El sondeo de opinión de la Fundación Helen Suzman, que coincidió con la presentación en el Parlamento del proceso de juicio político la semana pasada, reveló que 56 por ciento de la población quiere que Mugabe sea sometido a juicio.
Según el sondeo, Mugabe sólo cuenta con 19 por ciento de apoyo, frente a 74 por ciento que recibe su rival a la presidencia, Morgan Tsvangirai, del MDC.
El portavoz presidencial George Charamba dijo que la encuesta sólo sirve a los intereses del opositor MDC. (FIN/IPS/tra-en/cn/sm/aq/ip/00


