El aumento de la población y de la pobreza en áreas rurales contribuyen al aumento de la caza en el este y el sur de Africa, señala un informe difundido por dos importantes grupos ambientalistas.
Cada vez más personas se dedican a cazar y a consumir carne de monte, que incluye desde insectos hasta grandes mamíferos como el búfalo y el elefante, señala el informe realizado por Traffic, un organismo del Fondo Mundial de Vida Salvaje (WWF) y la Unión Mundial para la Conservación (IUCN).
Mientras, la escasez de algunos de los grandes animales obligó a muchos cazadores a perseguir especies cuya captura antes estaba prohibida, como la cebra y el hipopótamo, agrega el informe, basado en 23 estudios sobre el mercado de la carne de monte en siete países.
"Pronto llegaremos a un punto crítico en el que quedarán muy pocos de los grandes animales", afirmó Ginette Hemley, a cargo de la sección Conservación de Especies del WWF. Pero también los pequeños, antes ignoradas por los cazadores africanos, son perseguidos ahora.
"Antes los roedores y los reptiles no eran tomados en cuenta, pero ahora estas especies constituyen un importante componente en la dieta cárnica de muchas poblaciones", dice el informe divulgado la semana pasada y patrocinado por la Comisión Europea.
La conservación de las especies se ve más amenazada aun con la introducción, debido a la creciente competencia en el mercado, de una tecnología más sofisticada para cazar, que incluye armas semiautomáticas.
La demanda de carne en Africa se ha convertido, así, en "una de las causas más importantes de la disminución de la población de animales salvajes", sostiene el informe.
Los grupos ambientalistas exigen que el control sobre los animales salvajes sea retirado de la órbita de los gobiernos centrales, a los que considera incapaces de protegerlos, y se atribuya a las comunidades locales y los dueños de tierras, interesados en su sobrevivencia.
"Esto motivaría un interés común entre las comunidades locales y los poseedores de tierras para inveritr en la producción de carne en una forma más sustentable", afirmó Simon Hable, director de la oficina de TRAFFIC para América del Norte.
Sin embargo, la caza de carne de monte parece no preocupar a la comunidad internacional como sí lo hace la caza de especies en peligro, como los tigres, los rinocerontes o los gorilas, cuyos cuerpos son utilizados para fabricar medicamentos tradicionales en China o simplemente ostentados como trofeos.
En definitiva, tanto la caza de animales por negocio o por deporte, fundamentalmente por turistas occidentales, como la caza de pequeños mamíferos para la substencia local continúan en auge en gran parte del continente.
La Sociedad Mundial Protectora de Animales (WSPA) publicó en abril su informe "Carne de monte: la crisis de la conservación en Africa", que reveló la creciente amenaza a la fauna que representan las industrias forestales.
Estas empresas suelen llegar al continente con gran número de trabajadores y se instalan en regiones previamente evacuadas.
Estas industrias, casi siempre financiadas por compañías occidentales, incrementan la demanda de carne de monte, ya que empobrecen a las comunidades locales que recurren a ella para subsistir.
Pero el informe de IUCN y Traffic ofrece más detalles acerca del mercado de la carne de monte fuera de los bosques tropicales en el oeste y centro de Africa, analizando la situación de Botswana, Kenia, Malawi, Mozambique, Tanzania, Zambia y Zimbabwe.
En estos países "la caza se ha trasladado a áreas protegidas, donde se constituye en la principal actividad ilícita", señaló Rob Barnett, principal autor del informe.
"Incluso las pequeñas especies son objeto de la caza debido a la disminución del número de animales salvajes. Las especies que antes eran cazadas sólo para subsistencia hoy se integran al mercado", agregó.
En seis de los siete países estudiados, la carne de monte es mucho más barata que la carne común. En Zimbabwe, por ejemplo, es 75 por ciento más barata y por tanto consumida por las personas más pobres.
Es, además, una fuente de ingresos vital para muchas comunidades en la región, según Barnett. "En el oeste de Tanzania, por ejemplo, más de un tercio de los comerciantes tienen a la carne de monte como su única fuente de ingresos", reveló.
El informe sostiene que también se debe tener en cuenta que la carne de monte es a veces la única fuente de alimento para los habitantes de la región, que sufren los más altos índices de mortalidad infantil del mundo.
"La carne de animales salvajes es muy importante, no sólo porque es una fuente barata de proteínas para personas mal alimentadas, sino porque también genera ingresos donde hay pocas alternativas de trabajo", dice.
"Sin la contribución de la carne de monte a las economías locales, el nivel de vida de un gran numero de personas disminuiría aun más", concluye el informe. (FIN/IPS/tra- en/il/da/rp/mj/dv en/00


