ECONOMIA: Banco Mundial combate la pobreza a oscuras

El Banco Mundial solicitó que se refuercen los esfuerzos para combatir la pobreza, pero reconoció que no sabe los efectos que tuvieron sus gestiones para mitigar el problema en el mundo.

"No tenemos ningún cálculo directo acerca de cuántas personas salieron de la pobreza gracias a los préstamos del Banco Mundial", reveló Michael Walton, director del Departamento de Reducción de la Pobreza y Dirección Económica del organismo multilateral.

También reconoció que la pobreza aumentó, incluso en países con un fuerte crecimiento económico, como en América Latina, donde 20 por ciento de la población recibe menos de tres por ciento del ingreso nacional.

En los buenos tiempos, agregó, la desigualdad dificulta el desarrollo al determinar que los pobres reciban mínimos beneficios del crecimiento económico. Cuando hay problemas, los pobres son con frecuencia los primeros perjudicados.

De acuerdo con el informe "Actualización sobre la Pobreza" del Banco Mundial, se necesitan medidas urgentes para que la comunidad internacional mantenga el objetivo de reducir a la mitad la pobreza absoluta para el 2015.

Ese objetivo parecía posible incluso en 1993, cuando 1.300 millones de personas vivían por debajo de la línea de pobreza internacional más baja, de un dólar por día, según la institución financiera. Pero en su lugar, otros 200 millones engrosaron las filas de los pobres en los últimos cuatro años.

La crisis financiera asiática estalló a mediados de 1997 y un año después, 20 millones de personas cayeron en la pobreza total sólo en Indonesia, según el informe del Banco Mundial.

El informe fue divulgado con anticipación a la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8), integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón, los países más ricos del mundo, más Rusia, que se celebrará entre los días 18 y 20 en la ciudad alemana de Colonia.

Oficialmente, el principal tema de la cumbre del G-8 será cómo manejar la globalización económica y la agenda incluye el alivio de la deuda, las "redes de seguridad social" y los medios para regular los "fondos de cobertura" y otros especuladores financieros.

Los fondos de cobertura son fondos de inversión especulativa de muy alto riesgo, formados con productos derivados como contratos a futuro, opciones y permutas financieras.

Sin embargo, los analistas políticos prevén que los debates se centrarán en las necesidades provocadas por la guerra de Kosovo.

"La crisis del este de Asia y su incidencia en otros mercados emergentes ofrece al mundo una oportunidad para idear un nuevo enfoque de la crisis, uno que justamente coloque la preocupación por los pobres y los más vulnerables en el centro de su respuesta", dijo Giovanna Prennushi, economista del organismo.

Se deben fortalecer específicamente las "redes de seguridad social" (seguro de desempleo, cobertura de salud y programas educativos), para que los países estén mejor preparados en caso de crisis, declaró en un documento de trabajo divulgado el miércoles.

Cuando comienzan los problemas, las redes de seguridad deben ser protegidas contra los recortes presupuestarios para que puedan amortiguar la caída de los trabajadores, agregó.

Las gestiones del Banco Mundial para enmendar las redes de seguridad de Asia se encontraron con una fuerte oposición, especialmente en Indonesia, donde los supuestos beneficiarios se quejaron de no haber sido consultados.

Las acusaciones de que el organismo es insensible a los propios grupos que pretende ayudar también se oyeron respecto de la puesta en práctica del "Programa de Marco Integral para el Desarrollo" (CDF) que apuntaba a unir a los donantes, acreedores, gobiernos y ciudadanos en la lucha contra la pobreza.

Grupos de ciudadanos bolivianos se quejaron de que el Banco Mundial no dedicaba suficiente tiempo a consultarlos durante el "Diálogo Nacional de Bolivia", el primer paso esencial para la creación del CDF en el país andino.

Sin embargo, la institución multilateral dijo que las negociaciones con Bolivia en 1997 tuvieron éxito.

Además del CDF, el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, pretende adoptar nuevos "principios sociales" que rijan los préstamos de la agencia.

A pesar de esas medidas, el organismo es acusado por los prestatarios de haberse transformado en un "segundo Fondo Monetario Internacional (FMI)", que brinda préstamos en apoyo de paquetes de ayuda a cambio de reformas macroeconómicas.

Esas reformas son criticadas por su severidad y por ser deflacionarias, incluso por el principal economista del Banco Mundial, Joseph Stiglitz.

Además, algunos de los mayores clientes del Banco manifestaron que la agencia promueve programas económicos favorecidos por sus accionistas más ricos mientras espera que los países prestatarios paguen la cuenta.

China e India señalaron que los países que reciben préstamos deben incurrir en deudas a cambio de "reformas" que funcionarios de Washington consideran más eficaces para la apertura de los mercados asiáticos al capital estadounidense que una década de conversaciones comerciales.

A su vez, los gigantes asiáticos observaron en varias ocasiones que los préstamos del Banco Mundial son más costosos para ellos y otros prestatarios de medianos ingresos.

Funcionarios de la institución dijeron que el último esfuerzo contra la pobreza procura equilibrar los paquetes financieros de ayuda actuales y futuros. Sin embargo, "siempre se debe determinar qué se necesita para la estabilidad macroeconómica", advirtió Walton.

Por esa razón, el Banco Mundial se encuentra atrapado en un "conflicto clásico" sobre cómo repartir mejor los recursos entre los pobres.

Walton reconoce que las investigaciones muestran que los países con programas sociales amplios y generosos tienen menos pobreza y desigualdad que los que brindan servicios basados en el mercado.

Sin embargo, "los recursos fiscales limitados necesitan dirigirse apropiadamente, porque muchos programas diseñados para los pobres son consumidos por quienes no lo son", dijo.

Es el caso de India, por ejemplo, donde según funcionarios del Banco Mundial, sólo una rupia de cada siete destinadas a los pobres llegó realmente a ese sector a mediados de los años 90. En 1997, 340 millones de indios vivían en la pobreza, unos 40 millones más que diez años antes.

A juicio de Walton, las gestiones contra la pobreza en India se "estancaron" pero China parece estar en condiciones de reducir a la mitad su índice de pobreza para el año 2015. (FIN/IPS/tra- en/aa/mk/at/aq/dv/99

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