RELIGION: Nueva encíclica papal contra sectas y nuevas creencias

El papa Juan Pablo II alerta el peligro de confundir la fe católica con las sectas y las nuevas religiones en su nueva encíclica, que difundirá el mes próximo, cuando cumpla 20 años al frente del Vaticano.

La encíclica, titulada "Fides et Ratio" ("Fe y razón"), es la número 13 del papado de Juan Pablo II, la primera en tres años, y fue firmada el día 14 o el 12, informaron fuentes de la Iglesia Católica citadas este viernes por el diario italiano La Stampa.

Con la firma, que en términos técnicos equivale a una promulgación, el documento está listo de forma oficial para su difusión. La presentación oficial se producirá probablemente en la víspera del vigésimo aniversario de su elección, el 16 de octubre.

"Fides et Ratio" es un documento de 155 páginas, dividido en siete capítulos.

Juan Pablo II, nacido hace 78 años en Polonia con el nombre de Karon Wojtila, invita en su encíclica a teólogos, filósofos y científicos católicos a una "toma de conciencia" sobre la tarea confiada a la razón, que es la de difundir la "verdad revelada de Jesucristo", punto final del plan de salvación divina.

El texto es analítico y examina los sistemas usados en el mundo antiguo, en particular del pensamiento griego, primero, y romano, después, hacia "la purificación de la razón" para hacer de ésta un instrumento de conocimiento de la realidad última.

La elaboración de la encíclica duró varios años y fueron necesarios tres diferentes borradores para llegar al texto definitivo. Cada borrador fue examinado por expertos de filosofía, historia y ciencia elegidos entre los más estrechos colaboradores del Papa.

Contrariamente a las versiones que circularon en los meses pasados, la encíclica no haría referencia explícita a la serie de propuestas y creencias conocidas como "new age", ni a las filosofías orientales que tienen también amplia difusión entre los católicos.

El objetivo principal del Papa en este texto no es condenar corrientes filosóficas, sino echar las bases para un acercamiento entre fe y razón en vísperas del tercer milenio.

Un capítulo dedicado a la relación entre "credo e inteligencia" recuerda la contribución de representantes de la Iglesia Católica y de figuras destacadas de la Edad Media.

"Es un documento muy especulativo, con una articulación extremadamente teórica, sobre el camino de la fe y el de la razón", comentó un religioso que conoce el texto final de la encíclica.

Este texto subraya con fuerza "lo sobrenatural de la revelación de la fe cristiana, contrapuesto a todo aquello que puede ser deducción de lo racional", agregó el prelado, quien reclamó reserva de su identidad a La Stampa.

Juan Pablo II recogió durante muchos años los elementos para esta obra, considerada entre sus allegados la culminación de su pensamiento, una síntesis del Wojtyla filosófico y, sobre todo, del Wojtyla estudioso de la antropología.

"La búsqueda de la racionalidad de la fe es la preparación para la compresión del misterio cristiano. La fe no es contra la racionalidad, sino un peldaño mas alto", sostuvo el religioso consultado.

El raciocinio es complejo, como lo es el arduo camino seguido por el Pontífice porque "no será un documento de comprensión elemental".

La encíclica concluye con un llamamiento para que "el espíritu de la razón y de la verdad" vuelvan a dialogar en el fin de este milenio.

La primera encíclica del Papa Juan Pablo II, "Redemptor Hominis", fue publicada un año después del inicio de su pontificado, en 1979, y versa sobre la figura de Cristo y la misión de la Iglesia.

La segunda, "Dives in Misericordia", difundida en 1980, es un llamamiento para que el "amor del Padre se presente más potente que el mal en el mundo contemporáneo".

La tercera, "Laborem Exercens", fue en 1981 la primera encíclica que aborda asuntos sociales, al afirmar que "son necesarios siempre nuevos movimientos de solidaridad de los hombres del trabajo".

En 1985, se publicó "Slavorum Apostoli", dedicada a Cirillo y Metodio, los evangelizadores de la Europa oriental, "un puente espiritual entre la tradición oriental y la tradición occidental".

En 1986, el papa firmó "Dominum et Vivificantem", enteramente dedicada al Espíritu Santo. "Redemptoris Mater", de 1987, está dedicada a la figura de la Virgen María, el "icono más perfecto de la libertad y de la liberación de la humanidad".

En 1987 también publicó "Sollicitudo Rei Socialis". Los veinte años de la encíclica "Populorum Progressio" de Pablo VI sugieren a Juan Pablo II su segunda encíclica social, en la que critica la ampliación del abismo entre el Norte industrial y el Sur en desarrollo.

"Redemptoris Missio" fue difundida en 1990 para reactivar la misión "tradicional" del misionero, que "debe ser un contemplativo en acción".

En 1991, "Centesimus Annus" pidió restringir al capitalismo "en un sólido contexto jurídico". "Veritatis Splendor" rechazó en 1993 la dicotomía entre fe y moral "para que no sea vano el sacrificio de Cristo en la cruz.

"Nosotros incluso hoy nos encontramos en el medio de la lucha dramática entre la cultura de la muerte y la cultura de la vida", se lamentó el papa en la encíclica "Evangelium Vitae", de 1995.

Ese mismo año, Juan Pablo II publicó su última encíclica, "Ut Unum Sint", dedicada al ecumenismo. Los cristianos "son llamados a reconsiderar juntos su doloroso pasado y aquellas heridas que continúa provocando", propuso el papa. (FIN/IPS/jp/mj/cr/98

Archivado en:

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe