En diciembre de 1995, una enfermera sin título inyectó un medicamento equivocado a Samir, de tres años, en un hospital privado de Nueva Delhi. En pocos minutos, el cerebro del niño sufrió un daño irreversible.
Una corte de consumidores ordenó el mes pasado al hospital que pague a los padres de Samir 850.000 dólares por concepto de daños. Debido a que la enfermera no tenía título, la institución no podrá reclamar el dinero a su compañía aseguradora.
El derecho a demandar a médicos u hospitales ante cortes de consumidores es nuevo en India. La Corte Suprema decidió, el mismo mes en que la vida de Samir cambió para siempre, que todos los servicios médicos pagos, excepto los estatales, serían pasibles de demandas ante dichos tribunales.
Hasta diciembre de 1995, los profesionales de la salud sólo podían ser juzgados por su actividad en cortes civiles y los juicios solían demorarse varios años, ya que los sobrecargados tribunales civiles de India tienen 200.000 casos pendientes.
Un ejemplo es el caso de Chandrashekhar, uno de los más famosos jugadores indios de tenis de mesa a comienzos de los años 80. Paralizado tras someterse en 1986 a una operación en Apollo, una costosa clínica privada de Chennai (antes Madrás), entabló un juicio a la institución.
Pero el juicio se demoró, y en 1994, completamente desmoralizado, el ex tenista de mesa llegó a un arreglo fuera de los tribunales con los demandados por 480.000 dólares.
Actualmente, los juicios llevados por las cortes de consumidores, constituidas en 1990, demoran aproximadamente dos años, aunque según las normas deberían concluir en sólo 90 días.
Antes de la sentencia de la Corte Suprema, la actividad médica estaba regulada por el Consejo Médico de India, pero éste no tiene autoridad para castigar a los médicos que cometen errores ni para compensar a las víctimas.
Hubo reacciones varias dentro de la comunidad médica ante la sentencia de la corte de consumidores. Mientras algunos consideraron que el veredicto ayudará a dejar en evidencia a los médicos negligentes, otros opinaron que los limitará, perjudicando también a los pacientes.
"Las cortes de consumidores no están en condiciones de manejar estos casos. Los profesionales médicos no pueden ser tratados como cualquier persona, debido a su relación sacrosanta con los pacientes", dijo un airado Dr. K.K. Aggarwal, ex presidente de la Asociación de Médicos de India, con sede en Nueva Delhi.
Tras la sentencia, los médicos privados aumentaron sus honorarios 30 por ciento y los cirujanos duplicaron los suyos. El temor a un juicio también provocó un incremento en el precio de los servicios de patólogos y laboratorios de diagnóstico.
Los médicos insisten en que todos los exámenes "cruzados" de pacientes sean realizados por especialistas, por lo que los costos de la atención hospitalaria han aumentado.
Pero Jose Uthup, ex miembro de un grupo de consumidores en el estado sureño de Kerala, cree que los temores de los médicos son infundados. "Los doctores aplican la medicina defensiva por ignorancia de la ley", afirmó.
"La ley considera que un médico no está obligado a alcanzar el éxito en todos los casos que trata. Su único deber consiste en ejercer su actividad con diligencia y cuidado. Un médico debe garantizar la atención, no la cura", dijo Uthup.
La observación de Uthup adquiere mayor imprtancia a la luz de la situación de extensas regiones de India donde los médicos deben atender diariamente a cientos de pacientes con escasos recursos.
"En aldeas apartadas donde no hay equipos modernos y se debe atender a los pacientes con los medios disponibles, si se exagera con las acusaciones de negligencia, llegará la hora en que los médicos dudarán aún en brindar una atención primaria por temor a un juicio", advirtió el Foro de Consumidores del estado de Gujrat.
Mientras, el número de quejas contra médicos privados se ha duplicado en los foros de consumidores distritales, estaduales y nacional. Según Aggarwal, el prestigioso hospital Mool Chand, donde él trabaja, recibe en promedio una citación por mes.
Como resultado, todas las clínicas privadas insisten actualmente en que su personal esté asegurado.
Las campañas de consumidores se están inclinando ahora hacia los servicios médicos estatales. "El contribuyente es un consumidor también, y una negligencia es una negligencia, independientemente de si ocurre en un hospital público o privado", arguyó H.D. Shourie, director del grupo Causa Común. (FIN/IPS/tra-en/bbp/an/ml/he/97


