La rama del Banco Mundial a cargo de seguros a las inversiones por riesgo político concentró una cantidad de contratos sin precedentes en el último año fiscal, a pesar de lo cual aspira a una nueva transfusión de capital.
La Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) informó que selló 70 contratos en el año fiscal 1997, que concluyó el 30 de junio. Estos acuerdos aseguran 614 millones de dólares en inversiones de compañías privadas, la mayoría del Norte industrializado, en 25 países en desarrollo.
Esos 614 millones de dólares contribuyeron en la generación de unos 4.000 puestos de trabajo en el Sur, lo que implica un empleo por cada 153.500 dólares asegurados, según la información suministrada por la propia agencia.
Algunos expertos argumentan que las operaciones de la agencia, que es financiada con fondos de los gobiernos, tienen un retorno insuficiente en materia de creación de empleos y desarrollo. Funcionarios de la MIGA replican que su cobertura permitió un flujo de 4.700 millones de dólares en inversión extranjera directa en países de desarrollo.
Afirman, además, que los 293 contratos que suscribió desde su creación en 1988 liberaron unos 20.000 millones de dólares en inversión extranjera directa que generaron unos 40.000 empleos en 52 países en países en desarrollo y los países de la disuelta Unión Soviética.
La MIGA es criticada por organizaciones no gubernamentales y legisladores tanto de países en desarrollo como industrializados, por asegurar más inversiones de corporaciones multinacionales del Norte que de compañías más pequeñas del Sur.
Estas empresas constituyen una "minoría distintiva" de los clientes de la MIGA, admitió Gerald West, principal asesor de la agencia en materia de garantías. Pero esa minoría no refleja el hecho de que 95 por ciento de la inversión extranjera directa total al Sur procede del Norte, argumentó.
La agencia brindó cobertura a Enka Holding Yatirim A.S., una de las mayores empresas del rubro de construcción en Turquía, para la edificación y operación del Centro Cultural Ruso en Moscú. La MIGA también aseguró inversiones nigerianas en una planta harinera de Guinea, informó West a IPS.
La entidad amplió su portafolio al asegurar inversiones en 11 nuevos países (Argelia, Azerbaiyán, Bahrain, Colombia, Egipto, Georgia, Guatemala, Guinea, Paraguay, Rumania y Sri Lanka), pero el monto de los nuevos seguros cayó de los 862 millones de dólares en el año fiscal 1995 y los 672 millones de 1995.
En un comunicado público, la MIGA sostuvo que se dedicó a "responder a las presiones conjuntas de la continua y dura demanda de sus servicios y la necesidad de optimizar su capacidad de garantía".
Estos servicios se refieren, en su mayoría, a seguros contra riesgos "políticos", como nacionalizaciones, guerras y disturbios civiles, restricciones repentinas de flujo de divisas y ruptura de contratos por parte de los gobiernos.
La MIGA ha más que duplicado su portafolio en los últimos tres años (de alrededor de 1.000 millones de dólares en 1994 a 2.500 millones al fin del año fiscal 1997), mientras su base de capital, constituida por aportes de países miembros, permaneció estancada.
Con más de 1.000 millones de dólares en solicitudes de cobertura a estudio, la agencia se aproxima al límite de su actual capacidad de negocios de 3.900 millones de dólares (calculada en 3,5 veces su capital suscripto a lo que se suman sus reservas).
En su continua búsqueda de más capital, la MIGA debe demostrar no solo que la demanda de sus servicios amenaza superar su capacidad sino que sus operaciones fueron beneficiosas para el mundo en desarrollo.
Las autoridades de la MIGA prevén que a fines de año podrán demostrar que los retornos reales de 15 proyectos en países en desarrollo superaron las estimaciones previas de la propia agencia.
West afirmó que nuevos datos recabados por la institución exhiben mayores beneficios en materia de empleo, ingreso de divisas extranjeras e impuestos recaudados en el mundo en desarrollo.
Mientras tanto, esta rama del Banco Mundial debe hacer gala de creatividad para ampliar sus negocios sin dejar de tomar en cuenta sus limitaciones de capital.
La MIGA firmó en abril un acuerdo con la ACE Insurance Company de Bermuda, una de las mayores empresas de reaseguros del mundo.
El pacto cubrirá pólizas por riesgo político de hasta 20 años de duración. Ambas instituciones compartirán los riesgos involucrados en todo el portafolio de la MIGA. Eso permitirá a la agencia ampliar su capacidad de cobertura.
La MIGA también firmó su primer contrato en el marco del Programa de Apoyo Cooperativo (CUP), diseñado para alentar a las aseguradoras privadas reticentes a suministrar cobertura para inversiones en países en desarrollo.
Este programa permite a la MIGA facilitar el uso de su nombre a pólizas de seguros específicas, aunque asuma apenas una porción del riesgo total involucrado.
El primer contrato fue con la estadounidense Enron Corporation, que recibirá cobertura para un proyecto energético en Indonesia de una compañía aseguradora que es propiedad parcial de la propia petrolera, explicó West.
El año pasado, la agencia también contribuyó en la creación de fondos de seguros que cubren inversiones en Bosnia-Herzegovina y en los territorios de Cisjordania y Gaza administrados por la Autoridad Nacional Palestina. Aún no se han sellado pólizas en esos programas. (FIN/IPS/tra-en/aa/fah/mj/if dv/97


