La UE quiere más beneficios con su ayuda al desarrollo

La asistencia a los países pobres debe ser confeccionada de manera tal que beneficie más a las empresas europeas, recomendó un alto funcionario de Bruselas.

El comisario de Desarrollo de la Unión Europea (UE), Andris Piebalgs, procura una nueva estrategia de ayuda que reconozca el "valor del dinero".

En una carta a los gobiernos de la UE en vísperas de la reunión que estos mantendrán el 17 y 18 de este mes en Bruselas, Piebalgs señaló que los objetivos de la ayuda exterior deberían estar en línea con los contenidos de la recientemente aprobada iniciativa Europa 2020, que sugiere las áreas clave de atención del bloque para la próxima década.

Aunque la iniciativa principalmente se relaciona con la economía dentro del continente europeo, también compromete a la UE a eliminar los obstáculos que afrontan sus grandes empresas cuando hacen negocios en el exterior, así como a procurar un mayor acceso a recursos naturales de otros países.

"Creo que es vital que nos concentremos en reconocer el verdadero ‘valor del dinero’ en la ayuda otorgada. Que cada euro concedido devuelva por lo menos 10 euros o más en inversiones", escribió Piebalgs.
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"La iniciativa Europa 2020 es en realidad tan relevante para el Sur en desarrollo como para la UE. Sólo creando empleos y crecimiento en el mundo en desarrollo se podrá romper el círculo vicioso de ayuda y dependencia", añadió.

Europa 2020 refleja las recomendaciones presentadas en febrero por BusinessEurope, organización que representa a algunas de las compañías más poderosas del mundo.

En un documento titulado "Por crecimiento", la organización instó a la UE a garantizar que firmas con sede en el bloque gozaran de un "pleno acceso y sin distorsiones a materias básicas" en el exterior.

Mientras, activistas contra la pobreza subrayaron que la UE tiene responsabilidad legal y moral de garantizar que la ayuda humanitaria sea principalmente destinada a esfuerzos para mejorar la vida de los pobres en vez de procurar nuevas oportunidades de inversión.

El director de ActionAid Nigeria, Hussaini Abdu, dijo que los políticos de la UE se equivocaban si creían que la liberalización económica sacaría a las naciones africanas de la pobreza. "No hay un sector privado (propio) en África", dijo a IPS.

"El único sector privado que existe en África lo constituyen las multinacionales, principalmente de Europa. Esas multinacionales no sólo obtienen grandes ganancias, sino que no pagan impuestos" gracias los términos de muchos acuerdos de inversión, añadió.

Además, sostuvo que la esperanza de que África se desarrolle cediendo el control de sus recursos a firmas extranjeras es una idea totalmente alejada de la forma en que otros continentes expandieron sus economías.

"África está atrapada de hace tiempo en una red de neoliberalismo que de ninguna forma ha promovido el desarrollo. Europa no se desarrolló por fuerzas del mercado, Estados Unidos no se desarrolló por las fuerzas del mercado", afirmó.

Abdu se encontraba en Bruselas para el lanzamiento de un nuevo informe de su organización, titulado "Castigo a la pobreza", en el que se detalla cómo la UE ha incumplido sus promesas de incrementar la ayuda al desarrollo.

Los gobiernos del bloque se comprometieron en 2005 a destinar 0,56 por ciento de sus ingresos a la asistencia internacional para 2010, pero estimaciones iniciales para este año indican que no estarían donando más de 0,46 por ciento.

En total, la ayuda de la UE al desarrollo el año pasado ascendió a 49.000 millones de euros, unos 1.000 millones de euros menos que en 2008.

Algunos de los mayores países del bloque recortaron drásticamente sus niveles de ayuda: Italia la redujo 4.500 millones de euros, Alemania 2.600 millones y Francia 800 millones.

Javier Pereira, portavoz de la alianza de grupos europeos anti-pobreza Concord, señaló que la falta de financiamiento es tan grande que los gobiernos de la UE "ponen en riesgo el progreso" que se ha hecho hacia los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio.

El informe calcula que la UE está 19.000 millones de euros por debajo de lo que prometió para combatir la pobreza para 2010.

Elise Ford, jefa de la oficina de Oxfam en Bruselas, señaló que esta suma era una "pequeña fracción" del dinero que Europa pudo disponer para ayudar a sus economías cuando lo necesitaron, como los 750.000 millones de euros de rescate para Grecia.

Ford señaló que algunos activistas han sido acusados de falta de realismo por pedir un mayor gasto en la asistencia al desarrollo en momentos en que la propia Europa lucha por sostener sus economías.

No obstante, reconoció que algunos países del bloque estaban cumpliendo sus promesas. "Gran Bretaña y Bélgica incrementaron sus niveles de ayuda el año pasado. Por tanto, se puede lograr. Es cuestión de voluntad política y compromiso con el desarrollo", afirmó.

El informe pide la creación de un pequeño impuesto (de entre 0,01 y 0,1 por ciento) a las transacciones financieras para financiar la lucha contra la pobreza. Si se introdujera un gravamen internacional así, se podrían recolectar entre 215.000 millones y un billón de euros por año, de acuerdo con el estudio.

Ford dijo sentirse esperanzada por cómo la idea de un impuesto a las transacciones es considerada por algunas de las mayores economías del mundo. "Comparado con hace unos años, hoy es una política cuya implementación parece muy posible. Está siendo discutida", destacó.

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