Tecnología satelital para asistir a desplazados de Libia
Imágenes satelitales y mapas y análisis trazados en base a ellas están ayudando a identificar los flujos de población que huye de la violencia política de Libia hacia países vecinos.
La población mundial ya supera los 7.000 millones de personas, y se prevé que llegará a 9.000 millones en 2050. Con este aumento crecen los problemas, entre ellos la incesante presión sobre los recursos naturales y las economías nacionales. La planificación familiar y la promoción de la salud sexual y reproductiva nunca fueron tan importantes en las estrategias nacionales, regionales e internacionales. Lea más en IPS Noticias.
Imágenes satelitales y mapas y análisis trazados en base a ellas están ayudando a identificar los flujos de población que huye de la violencia política de Libia hacia países vecinos.
Hacinados en precarios habitáculos o bajo techos de plástico, sin luz ni agua potable tras jornadas laborales de 14 horas, así sobreviven cientos de miles de trabajadores rurales en Argentina pese a cosechas y ganancias extraordinarias.
En América Latina, España y Portugal, el vaso de la igualdad de género puede verse medio lleno, por los avances logrados, o medio vacío, por lo mucho que queda por hacer, según los participantes en esta capital en la presentación
Tras años de languidecer, el movimiento cooperativo reverdece en México, como refugio ante los sobresaltos del modelo productivo neoliberal y de las crisis financieras y alimentarias en que se ha visto arrastrado el país.
«La vida es un infierno, encerradas todo el día entre cuatro paredes. La presencia de milicianos y la cultura machista son responsables de los problemas de las mujeres», señaló Jabeena Bibi, residente de la agencia pakistaní Jiber, en las Áreas
Tras una explosión en una central de energía atómica de Japón, consecuencia del terremoto y tsunami del viernes 11, el país retiene el aliento ante el peligro de fusión del núcleo del reactor.
La situación en Costa de Marfil se deteriora por la negativa de Laurent Gbagbo a abandonar la Presidencia, pese a los reclamos de la oposición y de la comunidad internacional, y por la ineficacia de organismos regionales en la mediación.
El éxodo masivo de trabajadores inmigrantes que escapan de la violencia en Libia agravará la situación social y económica en sus naciones de origen, desde Chad hasta Bangladesh, alertaron expertos.
La violencia contra la mujer no suele asociarse con historietas, pero una editorial francesa consideró que sería un medio «perfecto» para crear conciencia sobre la temática y llegar a mucha gente.
La comunidad internacional redobla esfuerzos para aliviar la crisis humanitaria en Libia, que afecta a cientos de miles de personas desde que el régimen de Muammar Gadafi inició una violenta represión a sus opositores hace tres semanas.
En el centenario del Día Internacional de la Mujer, la FAO presenta un diagnóstico sorprendente y preocupante sobre la situación de las mujeres en el campo, a través de un examen global de los agricultores y las agricultoras del planeta.
«Todas las mujeres tienen frustraciones. Yo sólo lucho», señaló Hanin Zoabi, palestina integrante del parlamento de Israel y primera mujer en la lista del partido árabe Balad.
«Siempre vinculé la corrupción con la política y los negocios», señaló el zambiano Chalwe Kabwesha, de 68 años. «Pero me preocupé cuando por ese problema no pude acceder a antrirretrovirales ni a medicamentos contra la tuberculosis», añadió.
Amarilis Chilel, de 15 años, abandonó su natal Ixchiguán, en el noroeste de Guatemala, para trabajar en el servicio doméstico en la capital, en una historia común de las mujeres rurales centroamericanas. «Llegué hasta cuarto de primaria», confesó a IPS.
Cada mañana desde hace una semana, llevando equipaje en sus espaldas, enfermos en carretillas y bebés en brazos, miles de personas escapan a pie del barrio de Abobo, en el norte de la capital marfileña. Unas 200.000 han huido hasta
Behrous Amiri entrevista a PATRICIA GUERRERO, de la Liga de Mujeres Desplazadas
Concepción González nunca fue a la escuela. A los 42 años aún recuerda con desazón cuando debía estampar su huella digital en vez de firmar y acudía al incómodo «no se» ante las consultas escolares de sus hijos. Cuando en