huertas

José Leyva, de 61 años, camina junto a las plantas de frijol cultivadas en su pequeña finca, donde conviven los cultivos para la venta y el huerto para el autoconsumo familiar, en el pueblo de Horno de Guisa, en la oriental provincia de Granma, en Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

La tradición del huerto se debilita en los campos cubanos

Décadas atrás todas las casas campesinas de Cuba estaban escoltadas por un huerto para abastecer la mesa familiar, llamado conuco, un nombre de raíces indígenas que sigue vivo entre campesinos de varios países caribeños. 

La joven Jésica Garay, estudiante de magisterio y madre de un bebe, saca agua de lluvia de la cisterna familiar instalada al lado de su humilde vivienda, en el municipio rural de Corzuela, en la provincia de Chaco, en el norte de Argentina. Crédito: Fabiana Frayssinet/IPS

Cosechando lluvia para mitigar las sequías en noreste argentino

En una semiárida región de la provincia del Chaco, en el noreste de Argentina, los campesinos incorporaron a su cultura una técnica simple para disponer de agua durante las recurrentes sequías: “cosechan” la lluvia y la almacenan en una cisterna,

Jessca Muhonje, habitante del condado de Busia, en su huerta. Crédito: Justus Wanzala/IPS

Las huertas mejoran la nutrición y los ingresos en Kenia

Los cambios en las últimas décadas en el gusto popular en el condado de Busia, en el oeste de Kenia, relegaron el cultivo de las hortalizas autóctonas a un segundo plano, y la mayoría de los agricultores se dedicó a