PALESTINA: Nuevos desafíos exigen a Hamás un perfil moderado
Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica), que controla Gaza, sufre los embates de la oposición política y militar en los territorios palestinos.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica), que controla Gaza, sufre los embates de la oposición política y militar en los territorios palestinos.
Alguno dirá que es ver sólo la mitad llena del vaso, pero de hecho es un poco más que la mitad: 55 por ciento de los alumnos de secundaria en la franja de Gaza aprobaron sus exámenes este año.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, líder del partido secular Fatah, logró un triunfo significativo esta semana al convocar la sexta Conferencia General de esa fuerza política en la meridional ciudad cisjordana de Belén.
La renovación de las cúpulas de Fatah y la percepción popular de que esto le favorece en las luchas de poder internas en Palestina son algunos de los resultados destacados de la convención de este partido secular que controla Cisjordania.
Figuras de la oposición y activistas de Egipto critican al gobierno de Hosni Mubarak por un acuerdo que firmó con Israel para venderle gas natural licuado (GNL) a precios que consideran excesivamente reducidos.
Las provocaciones entre Israel y el libanés Partido de Dios (Hezbolá) despertaron temores de una nueva guerra entre el Estado judío y Líbano.
Las Fuerzas Armadas de Israel adoptan nuevas medidas para alertar a civiles palestinos sobre ataques aéreos inminentes.
El partido laico Fatah, que controla la Autoridad Nacional Palestina (ANP), lucha por su supervivencia, debilitado por disputas internas y ataques de distintos frentes.
Muchos palestinos de Gaza trabajan como taxistas por no poder ejercer sus profesiones originales. Y en vez de sentarse a esperar que se abran las fronteras de la franja, se las arreglan con los deteriorados automóviles que tienen, o intentan
«Imprudente», «arrogante», «inescrupuloso», «politiquero, no estadista» Tanto amigos como enemigos endilgaban estos epítetos, entre otros, a Benjamín Netanyahu en su primer periodo al frente del gobierno de Israel (1996-1999).
Decenas de refugiados palestinos permanecen detenidos arbitrariamente durante años en Líbano.
Más allá de los bloques de concreto de ocho metros de altura, un jeep del ejército patrulla en Israel a lo largo del «muro de seguridad» con que este país pretende separar su territorio de la Cisjordania palestina.
El enfrentamiento entre Estados Unidos e Israel por los asentamientos judíos en territorio palestino se intensifica. Defensores de ese movimiento en Washington urgen al presidente Barack Obama a aliviar la presión sobre el gobierno de Benjamín Netanyahu.
El norte de la Cisjordania palestina está cada vez más caliente, a medida que los colonos judíos atacan a los civiles árabes y a sus propiedades en represalia por la evacuación de asentamientos ilegales.
La aldea palestina de Wadi Fuqin, de 2.500 habitantes, lucha por sobrevivir en un valle entre varias colinas de la gobernación de la cisjordana ciudad de Belén.
Personalidades e instituciones de la comunidad judía estadounidense formularon duros cuestionamientos éticos a Human Rights Watch (HRW), a raíz de un viaje realizado en mayo por miembros de esa organización de derechos humanos a Arabia Saudita.
«Nadie compra carne en estos días», se lamentó Yusef Al-Jerjowi, sentado frente a su tienda vacía en esta ciudad palestina. «Se vende más congelada porque es mucho más barata. Cuesta cinco dólares el kilogramo, bastante menos que los 15 dólares