LÍBANO: Mundo islámico dividido, como de costumbre
El bombardeo israelí contra Líbano no es prenda de unidad en el mundo musulmán, a pesar del consenso en las demandas de un inmediato cese del fuego y de una intervención de la ONU.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
El bombardeo israelí contra Líbano no es prenda de unidad en el mundo musulmán, a pesar del consenso en las demandas de un inmediato cese del fuego y de una intervención de la ONU.
El libanés Partido de Dios (Hezbolá) parece fortalecerse dentro de fronteras y en el resto del mundo árabe en el marco de la guerra con Israel, cuyo bombardeo indiscriminado ya devastó parte de este país árabe.
La mayoría de los residentes en Sidón y de los desplazados por los bombardeos israelíes que llegaron a esta ciudad, la mayor del sur de Líbano, no tienen planes de abandonarla, a pesar de las renovadas amenazas.
La comunidad chiita, mayoritaria en Iraq, ejerce presión para consagrar la autonomía de la región meridional del país, tras el fracaso del gobierno en alcanzar un acuerdo de reconciliación nacional con insurgentes de esa rama del Islam.
Un célebre cartel cerca de la Universidad Estadounidense de Beirut muestra a una mujer vestida con la tradicional túnica islámica negra junto a otra de bikini. Juntas, representan el rostro de la capital de Líbano.
«Cayeron misiles sobre nuestra casa y destruyeron todo. Hubo muchos heridos», relató Issara, una niña de nueve años a quien sus hermanos, Hussein, de cuatro, y Mahmoud, de cinco años, escuchan con atención en un centro para refugiados de Líbano.
Los tan mentados esfuerzos de Estados Unidos para reconstruir la infraestructura de Iraq están a punto de sucumbir debido a la creciente corrupción y el deterioro de la seguridad.
– Luego de más de tres semanas de enfrentamientos entre Israel y el movimiento islamista chiita libanés Hezbolá (Partido de Dios), los sueños del gobierno de George W. Bush de convertir a Medio Oriente en una región prooccidental se desvanecen
Luego de más de tres semanas de enfrentamientos entre Israel y el movimiento islamista chiita libanés Hezbolá (Partido de Dios), los sueños del gobierno de George W. Bush de convertir a Medio Oriente en una región prooccidental se desvanecen rápidamente.
Comandos israelíes se internan en Líbano para atacar objetivos de Hezbolá. Combatientes de Hezbolá e israelíes luchan cuerpo a cuerpo en la frontera. Docenas de misiles de Hezbolá llueven sobre el norte de Israel. Aviones israelíes renuevan el bombardeo sobre
Las fuerzas de Israel cometen crímenes de guerra en Líbano, al no distinguir en sus bombardeos entre los combatientes del movimiento islamista chiita Hezbolá (Partido de Dios) y la población civil, señaló la organización Human Rights Watch (HRW).
A medida que el bombardeo israelí contra Líbano ingresa en su cuarta semana, Estados Unidos muestra disposición a suministrar asistencia humanitaria a los miles de desplazados por la agresión.
Una gran desavenencia se produjo entre el gobierno y la opinión pública de India por los ataques israelíes en Gaza y en Líbano, que han provocado la muerte de cientos de civiles en las últimas semanas.
Mientras Israel sigue desafiando a la comunidad internacional y rechazando un cese del fuego en su enfrentamiento contra el grupo islamista chiita Hezbolá, la ONU es duramente criticada por su inoperancia y por ser simplemente observadora de la muerte y
La fuerza aérea israelí atacó en reiteradas ocasiones a ambulancias y trabajadores de la Cruz Roja Libanesa en estas tres semanas de bombardeo.
Socorristas de la Cruz Roja y residentes de este meridional pueblo libanés, donde un bombardeo israelí mató a por lo menos 60 civiles el domingo, aseguraron a IPS que ningún misil del grupo islamista chiita Hezbolá (Partido de Dios) ha
Dos periodistas afganos que pasaron tres años presos en la base naval estadounidense de Guantánamo, Cuba, presentaron una crónica sobre ese doloroso recuerdo.