
Semillas criollas alimentan el semiárido Nordeste de Brasil
En sus 76 años de vida, Raimundo Pinheiro de Melo soportó numersos estiajes prolongados por culpa de las sequías en la región del Nordeste de Brasil. Los recuerda todos desde el de 1958.

En sus 76 años de vida, Raimundo Pinheiro de Melo soportó numersos estiajes prolongados por culpa de las sequías en la región del Nordeste de Brasil. Los recuerda todos desde el de 1958.

Este será un año recordado sin nostalgia por los brasileños, incluso por la mayoría triunfante en el proceso de inhabilitación de Dilma Roussef, culminado con la destitución de la ahora expresidenta el 31 de agosto.

La sequía que castiga la región semiárida del Nordeste de Brasil desde 2012 es ya más severa que la registrada entre 1979 y 1983, la más prolongada del siglo XX. Pero ahora no ocasiona las tragedias del pasado.

Decenas, o probablemente centenares, de legisladores y figuras en altos cargos del poder ejecutivo de Brasil saben que ya empezó a caer la guillotina sobre sus carreras políticas, pero siguen ejerciendo el poder como misión y posibilidad de salvación.

“El huerto cambió mi vida”, resumió Rita Alexandre da Silva, en el Asentamiento Primeiro do Maio, en que 65 familias consiguieron tierras para sembrar desde 1999, en este municipio del estado de Rio Grande do Norte, en la región del

Llamado a dirimir cuestiones cruciales en la crisis política, el Supremo Tribunal Federal (STF) se dejó contagiar por el deterioro institucional cada día más visible en Brasil y se convirtió en otro factor de incertidumbres.

Cuatro meses en el hospital y varias cirugías le salvaron la vida a la brasileña Maria da Penha Fernandes, pero los daños del disparo de escopeta dejaron parapléjica a los 37 años. Cuando volvió al hogar, el marido intentó electrocutarla

Dos nuevas fuentes de información en manos del Ministerio Público amenazan con colapsar el sistema político de Brasil, dilacerado por el escándalo de corrupción que ya llevó a la cárcel a más de 60 empresarios y políticos.

La expresidenta Dilma Rousseff sí cometió un delito de responsabilidad que le costó el mandato, no por los fraudes fiscales de que la acusaron, sino por haber elegido a Michel Temer como vicepresidente, dice un chiste muy repetido en Brasil.

La misma justicia que existe para asegurar derechos se puede convertir en instrumento para violarlos y obstruir la libertad de expresión, comprueban recientes oleadas de acciones judiciales contra periodistas y medios en Brasil.

Las mujeres, que venían ampliando lentamente su participación en el poder político en Brasil, sufrieron una ligera caída en la primera vuelta de las elecciones municipales del 2 de octubre, que indicaría una tendencia al retroceso.

“Antes yo pescaba 200 kilogramos por semana, ahora logro 40 cuando tengo suerte”, se quejó Raimundo Neves, culpando a las dos centrales hidroeléctricas construidas en el río Madeira, una arriba y otra abajo de Jaci Paraná, el pueblo donde vive

Euro Tourinho tenía ocho años, en 1930, cuando acompañó su madre a Campo Grande, la ya entonces gran ciudad del centrooccidente de Brasil, para el parto de un hermano menor.

La democracia vive un ciclo de descenso mundial, después de algunas décadas de auge, en que superó las dictaduras en el sur de Europa y en América Latina y avanzó en Asia. A la larga puede estar condenada a desaparecer

Domingos Mendes da Silva perdió la cuenta de cuantos visitantes recibió en su finca de 10 hectáreas en el noroeste de Brasil. “Más de 500”, estimó. Son técnicos en piscicultura, funcionarios del gobierno, campesinos, periodistas y otros interesados.

La destitución de la ya expresidenta Dilma Rousseff, este miércoles 31, cierra un capítulo turbulento de la crisis de Brasil, pero no despeja las incertidumbres que amenazan la política y la economía de la potencia latinoamericana.

Solo un milagro podría salvar a la presidenta Dilma Rousseff de la destitución en el juicio político en el Senado de Brasil, que empieza el 25 de agosto y cuyo desenlace se prevé para para seis días después.