No somos insectos para que nos fumiguen, fue la frase más vociferada en la ciudad de General Resquín, del septentrional departamento paraguayo de San Pedro, donde pequeños productores están movilizados contra lo que llaman constante envenenamiento por agrotóxicos.
Modelos con poca ropa y mucha ducha y actores contando chistes groseros pasan como estrellas por los mismos canales de televisión de Chile que no soportan una campaña gubernamental de prevención del sida por alentar el uso de condones.