Araceli Cabrera Crespo tenía nueve años cuando fue torturada, violada, muerta y desfigurada, además de quemada con ácido, por un grupo de jóvenes drogados en Vitoria, capital del centro-occidental estado brasileño de Espíritu Santo, en 1973.
Mientras el gobierno de Estados Unidos endurece su política hacia Cuba al extremo de afectar a la comunidad cubana en ese país, la nación caribeña flexibiliza relaciones con la emigración y opta por el diálogo.