agua de lluvia

La monotonía del monocultivo de soja domina el paisaje en muchas áreas de Mato Grosso y otros estados brasileños. La regularidad de las lluvias en el bioma del Cerrado (sabana brasileña) favorece ese cultivo al empezar las lluvias, en septiembre u octubre, y permite una segunda siembra, de maíz o algodón, antes del estiaje. Foto: Mario Osava / IPS

Brasil depende de lluvias que necesitan un sostén forestal

“La lluvia es fundamental, los riachuelos que tenemos no darían abasto para la irrigación, aunque fuesen el río Amazonas”, apuntaló Dirceu Dezem, sobre la profusión de agua exigida por los extensos cultivos en el centro-oeste de Brasil.

Ejecutivos de Alkaline Water Company festejan la aprobación para cotizar en el mercado de futuros del Nasdaq. Foto: WTER

El nuevo asalto al agua y las rutas del capitalismo azul

Se han prendido las alarmas a nivel mundial en la segunda semana de diciembre, cuando CME Group –una compañía internacional especializada en los mercados de derivados financieros– comenzó a cotizar en bolsa derechos de uso del agua en California, específicamente en mercados de futuros.

La agricultura es la actividad que consume la mayor parte del agua dulce, de riego y de lluvia, pero ese líquido escasea cada vez más, amenazando los propósitos de erradicar el hambre que padecen cientos de millones de personas. Foto: Ishara Kodikara/FAO

El mundo debe mejorar la gestión del agua para vencer el hambre

Las limitaciones cada vez mayores para el abastecimiento de agua dulce en el mundo amenazan la seguridad alimentaria y la nutrición de gran parte de la humanidad, advirtió la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

Los campesinos del Corredor Seco de América Central padecen alternativamente sequías prolongadas y fuertes inundaciones que les hacen perder las cosechas de maíz y frijoles que necesitan para subsistir, y una solución es restaurar bosques y otras áreas naturales. Foto: Neil Palmer/CIAT

Restaurar ecosistemas puede revertir la sequía en América Central

Las sequias prolongadas, los incendios, las inundaciones, y la inseguridad alimentaria, que asuelan al Corredor Seco de América Central y zonas áridas de la República Dominicana, pueden revertirse con soluciones basadas en restaurar la naturaleza, señaló un estudio del Pnuma

Panorámica de San Cristóbal, pequeña isla del Caribe afectada por la erosión de sus suelos al destruirse la capa vegetal que protege sus laderas de las inclementes lluvias asociadas a los huracanes en la región. Foto: Flickr/Pnuma

San Cristóbal y Nieves lucha por conservar sus suelos

La caribeña Federación de San Cristóbal y Nieves  ha adoptado un programa de lucha contra su “enemigo interno”, la erosión que devora sus suelos, con apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

Pueblos chicos y grandes ciudades en el Caribe son cubiertos por las nubes de polvo que viajan miles de kilómetros desde el desierto del Sahara, afectando el paisaje, la salud, el transporte y las actividades agrícolas y comerciales. Foto: OMM

Polvo del Sahara afecta la salud en países del Caribe

La nube de polvo que viaja a través del Atlántico desde el desierto del Sahara oscurece y contamina el aire en países ribereños del Caribe y amenaza la salud de sus habitantes, destacó la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

El director de la escuela rural de Samo Alto, Omar Santander, muestra tomates orgánicos en el invernadero que construyeron maestros y familiares de los estudiantes, quienes cuidan los cultivos regados con agua de lluvia o reciclada, en Coquimbo, una región del norte de Chile que sufre gran escasez de lluvia. Crédito: Orlando Milesi/IPS

Escuelas chilenas reciclan aguas grises para mitigar la sequía

Niños de los colindantes municipios de Ovalle y Río Hurtado, en el norte de Chile, reciclan aguas de lluvia y grises en sus escuelas para regar árboles frutales y hortalizas, en una iniciativa con la que quieren contrarrestar las carencias

Tocones de cocoteros que secó la última sequía en São Gonçalo, en el municipio de Sousa, en el nordeste de Brasil. En 2012, las autoridades hídricas suspendieron la irrigación, para asegurar el suministro de agua para consumo humano, ante la fuerte caída del agua embalsada, que se prolongó por cinco años más. Crédito: Mario Osava/IPS

Diversificar los cultivos ayuda a superar las sequías en Brasil

Decenas de camiones salían cada día de São Gonçalo,  llevando su producción agrícola, principalmente cocos, a los mercados de todo Brasil, incluso a las ciudades de Río de Janeiro y São Paulo, distantes más de 2.000 kilómetros.

Frijoles puestos a secar al sol en el patio de la finca de Pedrina Pereira. Al fondo, la cisterna de agua de beber y cocinar, que acopia el agua de lluvia que cae sobre el techo. Un programa de la organización Articulación del Semiárido, que pretende diseminar un millón de esas cisternas para lograr la convivencia con el clima semiárido que se extiende por 982.000 kilómetros cuadrados de Brasil. Crédito: Mario Osava/IPS

Incluso las piedras cosechan agua en el Semiárido de Brasil

Las rocas, que antes eran un estorbo al reducir la tierra cultivable, se convirtieron en una riqueza. En ellas Pedrina Pereira y João Leite construyeron cuatro estanques para acopiar agua de lluvia en una comunidad agrícola del noreste de Brasil.