
Corrupción, el mal absoluto que oscurece la realidad en Brasil
“Pena de muerte a los corruptos”, reclama una médica de 32 años del estado de Bahía, en la región del Nordeste de Brasil, quien prefiere el anonimato, debido a sus opiniones radicales.

“Pena de muerte a los corruptos”, reclama una médica de 32 años del estado de Bahía, en la región del Nordeste de Brasil, quien prefiere el anonimato, debido a sus opiniones radicales.

¿Sobrevivirá la democracia en Brasil al escándalo de corrupción que amenaza con decapitar a toda la generación actual de líderes políticos y trabar las reformas con que el gobierno piensa superar la crisis económica?

El río no murió, pero está enfermo. Sus peces flacos ya no alimentan a los indígenas como antes ni les rinden los ingresos que aseguraban sus compras en la ciudad. Además se hizo inseguro para navegar. Un vuelco de la

La decadencia se muestra en las viviendas y las tiendas comerciales cerradas, la poca gente en las calles descuidadas en un domingo del sol fuerte que suele alternarse con frecuentes lluvias en esta época en la Amazonia brasileña.

El escándalo que ha puesto en duda la salud de la carne de Brasil, su mayor exportador mundial, agravó la sensación de corrupción generalizada en el país y de un Estado hecho para beneficiar a políticos y enriquecer a cúpulas

La aldea de Miratu, del pueblo indígena juruna, lloró dos veces la muerte de Jarliel: el 26 de octubre, cuando falleció en las aguas del Xingu y ahora por la inundación de su túmulo sagrado por una inesperada crecida del

La corrupción es inherente al sistema político nacional, permite concluir la abrumadora oleada de denuncias que empezó a trascender de la colaboración judicial de Odebrecht, conglomerado empresarial encabezado por la mayor constructora de Brasil.

La desigualdad se suele medir por la disparidad de ingresos y patrimonio, pero sus factores y dimensiones se multiplican en un país como Brasil. Reducirla es una tarea compleja y al parecer aplazada por la quiebra del poder de la

Una recuperación económica, que ya muchos han vislumbrado para este año, podría salvar la actual generación de líderes políticos de Brasil, amenazada con la extinción por la campaña anticorrupción.

Los brasileños se sienten sobrepasados por la lluvia de informaciones sobre los enormes tentáculos de corrupción con que operó la mayor constructora del país, Odebrecht, un conglomerado de empresas con presencia en decenas de sectores y países.

¿Qué ocurriría ahora si el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) se hubiera implantado como intentó Estados Unidos en las malogradas negociaciones que se prolongaron de 1994 a 2005?

Una caribeña, Josefina Stubbs, puede convertirse en la primera mujer a presidir el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), cuya misión es erradicar la pobreza rural.

“A los enchufes las mujeres los quieren en lugares distintos que los hombres”, ejemplifica Sissy Larrea para enfatizar que género es también una cuestión importante en materia de energía en América Latina.

“Hoy tenemos Internet, televisión. Antes ni teníamos electricidad, pero era mejor”, recordó Lourival de Barros, un desterrado de las centrales hidroeléctricas que se multiplicaron por la geografía de Brasil principalmente a partir los años 70.

El uso de las aguas del embalse Santa Cruz intensificó en el municipio de Apodi la disputa por tierras irrigables, que se ha ido diseminado por muchas partes del Nordeste de Brasil y que contrapone dos visiones del desarrollo y

“Cuando yo era niño, las lluvias eran regulares, suficientes para la ganadería, que era fuerte acá. No le gustaba a la gente criar cabras y ovejas”, recordó José Neto da Silva Costa, un campesino de 49 años y residente de

Este será un semestre decisivo para la suerte del gobierno de Michel Temer en Brasil. Por su propia voluntad, se votará en el legislativo Congreso Nacional una drástica reforma del sistema de previsión social.