GINEBRA – El Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial criticó con contundencia el aumento de la xenofobia y los delitos de odio racista contra los migrantes en Sudáfrica desde principios de 2026, incluidos asesinatos, desplazamientos forzados y allanamientos ilegales de viviendas.
El grupo “observó con profunda preocupación que al menos cuatro migrantes habían sido asesinados ilegalmente y que al menos 50 000 habían sido desplazados por civiles y grupos paramilitares organizados”, indica una declaración divulgada por el Comité este jueves 27 en esta ciudad suiza.
El gobierno del vecino Mozambique afirmó que 11 de sus ciudadanos fueron asesinados en ataques en Sudáfrica, y Nigeria y Ghana también indicaron que algunos de sus ciudadanos fueron asesinados.
Sudáfrica ha cuestionado esas cifras, señalando que algunas de esas muertes estaban relacionadas con delitos como robos y no con protestas contra la migración. Algunos homicidios están siendo investigados por la policía.
El Comité, que labora junto al Consejo de Derechos Humanos de la ONU (Acnudh), señaló los informes de secuestros, saqueos, destrucción de propiedades y negocios de migrantes, desalojos ilegales por parte de los propietarios y restricciones al acceso a servicios esenciales, como la atención médica y la educación.
Subrayó que estos abusos constituyen una violación de los derechos humanos protegidos por la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, un tratado de las Naciones Unidas.
Esa convención fue adoptada por la ONU en 1965, cuando Sudáfrica padecía el régimen de segregación racial conocido como apartheid, que perjudicaba a la mayoría negra y a minorías étnicas distintas a la blanca gobernante. Medio siglo después, son africanos de países vecinos las víctimas de la ola xenófoba.
El Comité mencionó el uso generalizado de discursos de odio racistas y la difusión de estereotipos negativos y dañinos contra migrantes, refugiados y solicitantes de asilo por parte de movimientos cívicos, como la Fundación para el Desarrollo Insizwa Nobunsizwa y el movimiento March and March.
Esas entidades organizan marchas contra la inmigración irregular que abre campo a la inseguridad, estigmatización y agresión que padecen los migrantes, y animan su desalojo de los lugares que habitan y su expulsión del país.
El Comité de la ONU expresó preocupación por la falta de medidas eficaces para abordar las causas profundas de la discriminación racial recurrente y los delitos de odio contra los migrantes.
Entre ellas, “las persistentes desigualdades socioeconómicas derivadas de la era del Apartheid, así como las demoras en la emisión y renovación de los documentos de identidad y visados de los migrantes”.
Entre las razones de fondo para las olas xenófobas se señala el elevado desempleo en Sudáfrica, con tasas oficiales superiores a 32 % de la población activa, y que conducen a cargar fácilmente las culpas en la población migrante.
El Comité también señaló informes sobre la actuación insuficiente de los organismos encargados de hacer cumplir la ley para prevenir y responder a los delitos de odio racista y la violencia contra los migrantes.
Se señaló que la discriminación racial y los delitos de odio seguían sin denunciarse lo suficiente debido a la desconfianza hacia las fuerzas del orden, el temor a represalias y al acoso, y el escaso conocimiento de los derechos y los mecanismos de denuncia.
El grupo de la ONU acogió con beneplácito la declaración del presidente Cyril Ramaphosa del 7 de junio de 2026, en la que condenaba la justicia por mano propia, la xenofobia, los delitos de odio y la violencia contra los migrantes.
Sin embargo, instó a Sudáfrica a intensificar sus esfuerzos y a abordar las causas profundas de la discriminación racial y el discurso de odio contra los migrantes.
En particular, solicitó medidas contra los grupos racistas organizados, incluyendo la prevención de su formación, la ilegalización y el desmantelamiento, y garantizar la rendición de cuentas para evitar la impunidad cuando se cometan delitos.
Finalmente, pidió que se proporcionaran refugios adecuados y acceso a servicios básicos para los miles de migrantes desplazados.
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