LONDRES – Las escoltas militares a los buques que deben cruzar el estrecho de Ormuz no son una solución sostenible, planteó este lunes 4 la Organización Marítima Internacional (OMI), al tiempo que una nave de guerra estadounidense en el área fue alcanzada por un misil disparado por Irán.
Para esa entidad de las Naciones Unidas “la verdadera distensión y un acuerdo a largo plazo que garantice la seguridad de los marinos son el único camino a seguir”, de modo que “las escoltas navales no son una solución sostenible”.
Washington anunció el inicio este lunes de una iniciativa para escoltar y liberar a un millar de barcos -con unos 20 000 marineros- atrapados, en medio del actual conflicto en el Medio Oriente, a uno y otro lado del estrecho de Ormuz, que comunica el golfo Pérsico con el estrecho de Omán y el océano Índico.
El conflicto se inició con ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán el 28 de febrero, con réplicas iraníes que han castigado a los aliados estadounidenses en la región y prácticamente paralizado la navegación civil en el Golfo, garganta de salida para la quinta parte del petróleo y el gas que se comercia internacionalmente.
El presidente estadounidense Donald Trump anunció el domingo la operación como “un gesto humanitario” para defender la libertad de navegación, de modo que los “barcos neutrales e inocentes” puedan salir de esas aguas sometidas a vigilancia y restricciones recíprocas por parte de Washington y Teherán.
Pero, en medio de un frágil alto el fuego, este lunes se informó que los buques de guerra de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz han sido atacados con misiles de crucero, y aún se desconocen detalles sobre los daños causados.
Trump reaccionó amenazando con que si Irán continúa con su ofensiva en Ormuz, ese país “será borrado de la faz de la tierra”, durante una entrevista con la televisora estadounidense Fox.
En paralelo, Irán ha advertido de que “cualquier interferencia” de Estados Unidos en el control que reivindica sobre Ormuz se considerará una violación del alto el fuego.
Informes en Washington dan cuenta de que, también este lunes, helicópteros de Estados Unidos hundieron lanchas iraníes y que dos buques mercantes, escoltados por dos destructores estadounidenses, cruzaron el estrecho de Ormuz.
Mientras, en los vecinos Emiratos Árabes Unidos se informó que un ataque con drones iraníes ha incendiado una planta petrolífera en Fuyaira, sobre el golfo de Omán, fuera del estrecho de Ormuz.
“Estamos al corriente de las noticias, pero no tenemos más detalles. Seguimos instando a los barcos a que ejerzan la máxima precaución en la zona”, fue la declaración emitida por la OMI desde esta capital.
Según el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, un buque petrolero fue alcanzado presuntamente por proyectiles de origen desconocido al norte de Fuyaira, también este lunes.
La víspera un granelero fue atacado por múltiples embarcaciones pequeñas cerca de Irán un día antes, y otros buques en la zona han recibido instrucciones por radio para que se alejen de sus fondeaderos, lo que refleja la volátil situación de seguridad.
Los incidentes volvieron a elevar este lunes los precios marcadores del petróleo crudo, en 5,68 % el del Brent del mar del Norte, que llegó a 114,24 dólares por barril de 159 litros, y el del estadounidense del oeste de Texas, que alcanzó 105,85 dólares por unidad, un alza de 3,84 %.
La OMI informó que está trabajando con la industria naviera en la planificación de contingencias, incluido un posible marco de evacuación segura para los buques y las tripulaciones atrapados en la zona de conflicto.
Alrededor de 800 buques dedicados al comercio internacional, entre ellos petroleros, graneleros y portacontenedores, podrían participar en una evacuación de este tipo, transportando suministros vitales de energía y productos básicos.
Con una media de 25 tripulantes por buque, esto se traduce en unos 20.000 marinos expuestos directamente a los riesgos.
“Todas las personas, los marinos que se encuentran a bordo de cualquier tipo de buque en la zona del golfo Pérsico son vulnerables a cualquier recrudecimiento del conflicto”, advirtió la OMI, señalando los riesgos de misiles, la caída de escombros y la posible escasez de alimentos y agua a bordo.
Aunque se han realizado algunos relevos de tripulaciones y repatriaciones, con unos 450 marinos asistidos, decenas de miles siguen en el mar, ya que la flota total en la región se acerca a los 3000 buques de todo tipo.
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