ROMA – Representantes de gobiernos de todo el mundo comenzaron el lunes 16 en esta capital italiana una ronda crucial de negociaciones de la ONU sobre biodiversidad, en la que se puso en marcha la primera revisión mundial de cómo están actuando los países para proteger la naturaleza.
La sexta reunión del Órgano Subsidiario de Ejecución (OSE-6) del Convenio sobre la Diversidad Biológica se inauguró en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y congrega a negociadores gubernamentales, expertos técnicos y observadores de la sociedad civil de todo el mundo hasta el jueves 19.
Aunque algunos la consideran una reunión técnica, se espera que la sesión de cuatro días desempeñe un papel decisivo a la hora de determinar cómo se evaluarán los avances en los compromisos incluidos en el Marco Mundial de Kunming-Montreal sobre la Diversidad Biológica y si las promesas políticas pueden traducirse en medidas concretas y cuantificables sobre el terreno.
«Este es el momento de pasar de los compromisos a los resultados», afirmó la brasileña Clarissa Souza Della Nina, presidenta del Órgano Subsidiario de Ejecución. «La tarea que tenemos ante nosotros es ayudar a los países a acelerar las medidas para detener y revertir la pérdida de biodiversidad; añadió.

Un balance global para la naturaleza
Las negociaciones de Roma se producen dos años después de que los países completaran el primer Balance Mundial en el marco del Acuerdo de París sobre cambio climático, que confirmó que el mundo sigue muy lejos de alcanzar los objetivos climáticos.
Ahora comienza un ejercicio paralelo para la biodiversidad.
En el marco del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), los gobiernos llevarán a cabo la primera revisión global de los progresos en la aplicación del Marco Mundial Kunming-Montreal sobre Diversidad Biológica, adoptado al finalizar 2022 en Montreal.
El marco incluye 23 objetivos que abarcan la conservación, las finanzas, la equidad y la transformación económica, con el objetivo general de detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030.
El seguimiento de la biodiversidad es más complejo que el cálculo de las emisiones, pero, según los responsables del CDB, es urgentemente necesario.
«Ha llegado el momento de hacer las paces con la naturaleza… La aplicación del Marco Mundial de Kunming-Montreal sobre la Diversidad Biológica y el Acuerdo de París de forma sinérgica hará que la paz con la naturaleza esté al alcance de la mano», afirmó Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del CDB.
Por qué es importante Roma
La SBI-6, la sigla en inglés por el que también se conoce al OSE-6, desempeña un papel fundamental en la preparación de la próxima revisión mundial de la biodiversidad, ya que examina los progresos realizados en la aplicación, pone de relieve las deficiencias y propone formas de acelerar la acción.
Los negociadores presentarán los resultados directamente a la 17 Conferencia de las Partes (COP17) del CDB, que se celebrará en Ereván, la capital de Armenia, en octubre.
«Un año después de la conclusión de la COP16 aquí en Roma, debemos asegurarnos de que estas reuniones den lugar a avances reales. La presentación puntual de los informes nacionales es esencial para una revisión mundial sólida y creíble en la carrera hacia 2030», afirmó Schomaker.
La COP16 se celebró en la ciudad colombiana de Calí en octubre de 2024, pero debió ampliarse a un encuentro especial en Roma seis meses después, para determinar algunas de sus conclusiones.
Uno de los principales objetivos del OSE-6 es el análisis por parte de la Secretaría del CDB de las estrategias y planes de acción nacionales sobre biodiversidad presentados desde 2022.
Sin embargo, a pesar del impulso creciente, siguen existiendo importantes lagunas. Muchas estrategias aún no integran adecuadamente a los pueblos indígenas, las comunidades locales, las mujeres, los jóvenes o el sector privado. Los objetivos cruciales relacionados con la transformación económica y social, incluidos el consumo sostenible, la equidad y la distribución de beneficios, siguen sin recibir la atención que merecen.
Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), subrayó el 22 de enero lo que está en juego durante la presentación del informe Estado de las Finanzas para la Naturaleza 2026:
«El hecho de que las inversiones se destinen a la destrucción de la naturaleza o a su protección determinará si vivimos en junglas de asfalto vulnerables al clima o en ciudades verdes resistentes al clima», remarcó al destacar que las decisiones financieras y políticas que se tomen hoy determinarán la capacidad de los países para alcanzar los objetivos de biodiversidad.

Desafíos de género, finanzas y capacidad
Los delegados gubernamentales en la reunión de Roma también están revisando los avances del Plan de Acción de Género del CDB (2023-2030). Las primeras evaluaciones muestran que solo una cuarta parte de los países involucraron a grupos de mujeres en la elaboración de estrategias de biodiversidad, y solo 12 % tiene previsto hacerlo en el futuro.
«Garantizar la participación plena, efectiva y significativa de las mujeres y otros titulares de derechos es fundamental para la rendición de cuentas, la inclusividad y la eficacia de las medidas en materia de biodiversidad, así como para alcanzar todos los objetivos del marco mundial», afirmó el Grupo de Mujeres del CDB en su presentación oficial.
Las finanzas siguen siendo otro punto importante de debate. Si bien se espera que las principales decisiones de financiación se tomen a finales de este año, las deliberaciones de Roma se basan en gran medida en nuevas investigaciones sobre la financiación de la biodiversidad, la deuda soberana y las conexiones entre la financiación del clima y la naturaleza.
«Si queremos movilizar la financiación y los recursos que la naturaleza necesita urgentemente, las empresas, las finanzas y los gobiernos deben afrontar la realidad de que las persistentes lagunas en materia de datos fiables, incentivos y capacidad institucional están frenando la adopción de medidas significativas», afirmó Matt Jones, copresidente de la Evaluación de la IPBES sobre las empresas y la biodiversidad 2026.
El representante del IPBES (la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas ) añadió que «a menos que se aborden estas barreras, muchos países y sectores seguirán teniendo dificultades para convertir los objetivos acordados en resultados».
Cuenta atrás para los informes nacionales
La reunión de Roma se celebra poco antes de que los países deban presentar sus séptimos informes nacionales en el marco del CDB, cuyo plazo vence el 28 de febrero.
Estas publicaciones nacionales servirán como fuente principal de información para la revisión mundial de la biodiversidad, junto con las estrategias y objetivos nacionales.
Sin embargo, muchos países siguen sin estar preparados para presentar sus informes a tiempo. El primer día, Brasil, uno de los actores más influyentes en la política mundial de biodiversidad, destacó la necesidad de flexibilidad.
«Garantizar la calidad, la coherencia y la validación interna de los datos y los indicadores requiere tiempo adicional», dijo el delegado de Brasil en la reunión.
En este contexto, añadió, «Brasil sugiere que las recomendaciones del OSE den prioridad a la orientación técnica, la flexibilidad operativa y el apoyo específico al fomento de la capacidad para permitir la presentación de informes de alta calidad, en lugar de centrarse únicamente en reforzar los plazos».
Una prueba de responsabilidad
Aunque es poco probable que el OSE-6 dé lugar a anuncios que acaparen los titulares, sí que determinará la forma en que se evaluarán las medidas globales en materia de biodiversidad durante la próxima década.
Para los pueblos indígenas y las comunidades locales, que custodian una parte significativa de la biodiversidad que queda en el mundo, la reunión supone una prueba crucial para determinar si los derechos, la participación y las realidades vividas se reflejarán de manera significativa en el proceso de evaluación global.
«Este proceso debe conducir a la rendición de cuentas, no solo a la documentación», subrayó Pirawan Wongnithisathaporn, responsable del Programa de Medioambiente del Pacto de los Pueblos Indígenas de Asia, quien pidió medidas tangibles en lugar de limitarse a la presentación de informes.
La OSE-6 concluirá el jueves 19 y las negociaciones continuarán en el OSE-7 en agosto, mientras los gobiernos avanzan hacia la primera revisión mundial de la biodiversidad en la COP17, que acogerá Ereván del 19 al 30 de octubre.
T: MF / ED: EG


