Empoderamiento de las mujeres en India de la mano de la ganadería caprina

La cría de cabras es el motor de la nueva independencia económica y a la mejora de la vida de las mujeres y sus familias en la aldea de Milonpur, en el noreste de India, gracias a un proyecto de empoderamiento en la etapa poscovid. Imagen: Umar Manzoor Shah / IPS

MILONPUR, India – Seema Devi es una mujer de 39 años del nororiental estado de Assam, en el noreste de India. Vive en Milonpur, una aldea de apenas 1000 habitantes. Mientras la mayoría de los hombres, incluido el marido de Devi, se trasladan a las ciudades y pueblos más grandes para trabajar, las mujeres se quedan al cuidado del hogar y de los niños.

Devi cuenta que, tras el confinamiento de la covid-19 en India en el año 2020, los ingresos familiares cayeron drásticamente. Como la mayoría de las fábricas estuvieron cerradas durante meses, los trabajadores, incluido el marido de Devi, se quedaron sin trabajo. Incluso cuando terminó el confinamiento y los trabajadores retomaron sus empleos, los salarios se redujeron.

«Antes, mi marido no ganaba menos de 10 000 rupias al mes (125 dólares), y tras el cierre de actividades, no pasaba de 6000 rupias (70 dólares). Mis hijos y yo sufríamos al no cubrir las necesidades básicas como medicinas y ropa, pero al mismo tiempo tenía comprensión por la situación y el desamparo de mi marido», dijo Devi a IPS durante una visita a Milonpur.

Además, la familia contaba con pocas alternativas en su mano para mitigar la crítica situación. Para agravar la situación, la pequeña superficie de tierra ancestral utilizada para el cultivo se vio afectada por el cambio en los patrones climáticos, que hizo que muchas familias de la aldea, incluida la de Devi, cosecharan solo pérdidas.

Sin embargo, en 2021, una organización no gubernamental visitó Milonpur para evaluar la situación en el escenario poscovid.  Los aldeanos contaron al equipo que la mayoría de los hombres de la aldea trabajaban en ciudades y pueblos cercanos, con sus salarios reducidos  por la crisis económica que dejó tras de sí la pandemia.

Tras agitadas discusiones, se crearon unos 10 grupos de autoayuda de mujeres, después de recibir sobre la ganadería y sobre cómo convertir esta actividad en un negocio rentable.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

Al principio, las mujeres estaban reticentes porque no sabían cómo hacer rentable la cría de ganado, en particular el caprino. Hacían preguntas a los miembros de la organización asistencial cosas como: «¿y si no da los resultados deseados? ¿Y si alguna enfermedad terrible afecta a los animales, y si el ganado no les genera ningún ingreso?».

Wilson Kandulna, el miembro más veterano del equipo, dijo a IPS que se llamó a expertos para formar a las mujeres en la cría de ganado y en cómo administrarle las vacunas oportunas, la alimentación adecuada y que cuidados harían que la actividad fuese rentable y mitigara los los costes básicos de la vida de la familia.

«Al principio, proporcionamos 10 cabritos a cada grupo de mujeres y las concienciamos sobre lo que se debe y no se debe hacer en este tipo de ganadería. Aprendieron rápido y asimilaron con facilidad todo lo que se les enseñó», dijo Kandulna.

Añadió que estas mujeres tenían grandes apuros económicos debido a los limitados ingresos de sus maridos y estaban desesperadamente angustiadas por la escasez de una educación adecuada para los niños y otras necesidades cotidianas.

Devi cuenta que, en cuanto consiguió sus cabritos también le suministraron una formación básica para alimentarlos adecuadamente y llevarlos a vacunar al cercano hospital veterinario del gobierno.

«Han pasado dos años, y ahora tenemos cientos de cabras, ya que se reproducen rápidamente, y ahora podemos obtener unos buenos ingresos”, explicó la campesina.

Detalló que “durante los primeros meses, hubo problemas de alimentación, cobijo adecuado durante los monzones y los veranos, y cómo y cuándo debíamos sacarlas a pastar. Pero a medida que pasaba el tiempo y aprendíamos las técnicas, nos hemos convertido en criadoras de cabras muy capacitadas».

Renuka, otra mujer del grupo de autoayuda, dijo a IPS que desde hace un año reciben continuamente demandas de leche de cabra de las principales ciudades del estado.

«La gente conoce los beneficios de la leche de cabra para la salud. Saben que es orgánica, sin conservantes, y por eso tenemos una gran demanda. La vendemos a buen precio y, a veces, la demanda supera la oferta», explicó.

Para Devi, la ganadería caprina ha sido una bendición. Dice que gana el equivalente a unos 60 dólares mensuales y que ya puede cubrir ella sola los gastos ordinarios de su hogar.

«Ya no dependo de mi marido para los gastos del hogar. Me ocupo de todo yo sola. Mi marido también se siente aliviado y las cosas vuelven a su cauce», afirmó Devi con una sonrisa.

Kalpana, otra integrante del grupo, dice que las cabras han aumentado en número y que el año pasado vendieron varias en el mercado a buen precio.

«Las integrantes del grupo se repartieron los beneficios. Antes, las mujeres de este pueblo dependían totalmente de los maridos para cubrir sus gastos básicos. Ahora somos económicamente autosuficientes. Cuidan bien de la casa y de sí mismas», dijo Kalpana a IPS.

Ndr: Los nombres de algunas de las mujeres han sido cambiados a petición suya.

T: MF / ED: EG

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