Belice impulsa proyectos para afrontar crisis climática, con apoyo de la Commonwealth

Earl Green, gerente del proyecto de biomasa Arundo donax, analiza las nuevas posibilidades de desarrollo de la iniciativa con agricultores de caña de azúcar en Orange Walk, en Belice. Foto: : Zadie Neufville / IPS

BELMOPÁN – En septiembre de 2020, en plena pandemia de covid-19, la Secretaría de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth) decidió enviar asesores altamente calificados en financiamiento climático a cuatro de sus países miembros, para asistirlos en el complejo proceso de acceder a los fondos para el clima. Uno de ellos fue Belice, el único miembro centroamericano de la Comunidad del Caribe (Caricom).

Desde entonces, con el apoyo del Centro de Acceso a la Financiación Climática de la Commonwealth (CCFAH, en inglés), Belice ha completado un estudio sobre el panorama de la financiación climática, ha diseñado una estrategia de cinco años para acceder a los fondos internacionales y ha creado una Unidad de Financiación Climática en el Ministerio de Finanzas, Desarrollo Económico e Inversión.

La unidad trabaja en colaboración con la Oficina Nacional de Cambio Climático, que depende del Ministerio de Desarrollo Sostenible, Cambio Climático y Gestión del Riesgo de Desastres de Belice, un país situado en el extremo noreste del istmo centroamericano, con costas al mar Caribe, algo más de 400 000 habitantes, de los que más de 20 000 viven en Belmopán, su capital.

Con unos 28 proyectos relacionados con el cambio climático en distintas fases de desarrollo, Belice necesitaba encontrar una manera de acelerar el proceso de desarrollo de proyectos desde su concepción hasta su ejecución si el país quería cumplir sus compromisos, dijo a IPS el economista Leroy Martínez, de la Unidad de Financiación del Clima.

El a menudo engorroso proceso de solicitud de recursos al Fondo Verde para el Clima (FVC), entre otros planes, puede hacer que los proyectos se demoren durante años antes de su ejecución.

En enero de 2022, el gobierno beliceño anunció la puesta en marcha de la nueva Unidad de Financiación del Clima.

Su director, Carlos Pol, explicó a IPS que el objetivo era maximizar el acceso a la financiación climática, proporcionar el apoyo técnico y de otro tipo para acceder a los proyectos y agilizarlos, al tiempo que se ayudaba al sector privado a identificar la financiación para llevar a cabo programas muy necesarios. Añadió que también se está apoyando a Belice para crear capacidad humana e institucional.

El asesor nacional de financiación climática de la Commonwealth, Ranga Pallawala, es un experto en finanzas altamente cualificado que trabaja bajo la conducción del director de Cambio Climático de Belice, Lennox Gladden, para ayudar al país a presentar solicitudes y propuestas exitosas a los fondos internacionales.

Los impactos del cambio climático por el viento, las inundaciones y la sequía han sido extensos, dijo Pol.

Los daños han provocado pérdidas anuales de alrededor de 7 % del producto interno bruto (PIB) del país, o 123 millones de dólares. Ello, sumado a las repercusiones económicas de la pandemia de covid, elevó la deuda de Belice PIB a un insostenible 130 % de su PIB.

Pallawala dijo a IPS que su función incluye ayudar a crear y fortalecer la capacidad de financiación climática de Belice. También fortalecerá su capacidad para planificar, acceder, entregar, monitorear e informar sobre el financiamiento climático en línea con las prioridades nacionales, y el acceso al intercambio de conocimientos a través del grupo de expertos de la Mancomunidad.

La Commonwealth, cuya Secretaría tiene su sede en Londres, aglutina a 54 países y territorios semiindependientes que en su casi totalidad comparten lazos históricos con el Reino Unido y buena parte de ellos mantienen a la soberana británica, Isabel II, como su jefa de Estado, así sea en forma nominal.

Pol explicó que Pallawala, como asesor asignado por la Mancomunidad para la financiación del clima,  ayudó a desarrollar una Estrategia Nacional de Financiación del Clima para, entre otras cosas, identificar posibles proyectos y fuentes de financiación.

El asesor especial también trabajó con la Oficina Nacional de Cambio Climático para llevar a cabo un estudio sobre el panorama climático, que, según Pol, identificó las necesidades del país, las necesidades de las comunidades y las necesidades de la sociedad.

En ese aspecto, identificó las necesidades del país y la financiación disponible y la necesaria para cumplir los compromisos del país en su contribución determinada a nivel nacional (NDC), el aporte voluntario para cumplir con el Acuerdo de París para contener el calentamiento planetario.

El trabajo del Centro de Financiación Climática de la Commonwealth en Belice también tiene como objetivo apoyar el proceso de acreditación de las instituciones locales ante el FVC, el instrumento financiero de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), considerado el mayor fondo dedicado a contrarrestar la crisis climática.

Además, tiene como objetivo agilizar la financiación climática y buscar nuevas oportunidades para garantizar que las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático estén en el centro de las políticas y planes de desarrollo del gobierno.

El CCFAH permitirá al país racionalizar sus ambiciones en su NDC y ayudar a mejorar su capacidad para obtener financiación adicional de fuentes externas. Ayudará a desarrollar sólidos proyectos de asociación entre el sector público y el privado, a beneficiarse de la experiencia del grupo de asesores internacionales de la Commonwealth y a acelerar las propuestas de proyectos, entre otras cosas.

Además, una iniciativa de canje de deuda por clima anunciada a principios de este año permitirá a Belice reducir su deuda pública dirigiendo los pagos del servicio de la deuda a la financiación de algunos proyectos de cambio climático.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

En el escenario actual, Pol explicó que Belice podría utilizar los fondos disponibles para apoyar la entrada temprana de proyectos para minimizar los retrasos en la implementación.

El país ha experimentado desafíos en este sentido en el pasado, como con la puesta en marcha del proyecto de biomasa Arundo donax, respaldado por el Centro de Cambio Climático de la Comunidad del Caribe, conocido como el 5C.

En 2016, el 5C inició un ambicioso proyecto para reducir la factura de combustible de Belice utilizando hierba silvestre local como sustituto del bagazo, un subproducto de la producción de azúcar que se utiliza como combustible en los hornos.

Se identificó una caña silvestre local con el nombre científico de Arundo donax como un cultivo renovable potencialmente adecuado para aumentar el suministro de bagazo durante todo el año. Pero, a pesar de la asociación con el proveedor nacional de electricidad BelcoGen, el proyecto sufrió retrasos.

El director del proyecto, Earl Green, dijo a IPS que la falta de fondos para hacer algunos estudios necesarios frenó la implementación.

En 2018, el FVC proporcionó 694 000 dólares para un mecanismo de preparación del proyecto. Pero después, incluso con los buenos resultados de las fases piloto, el FVC no financió los estudios para determinar las tasas de crecimiento de la caña silvestre.

Con Pallawala a bordo, los retrasos como los experimentados con el proyecto Arundo donax podrían ser cosa del pasado. Ahora se cuenta con financiación adicional para establecer parcelas de cultivo con dos especies de caña silvestre que se han plantado.

Pallawala dijo que su función es apoyar a las instancias locales en la creación de proyectos más sólidos y en la mejora de los existentes, no solapar lo que hacen otros, sino examinar todas las fuentes de fondos disponibles y ayudar al país a desarrollar proyectos que aprovechen todas las oportunidades .

Este año Belice también ha anunciado un canje de deuda por naturaleza que libera fondos que, de otro modo, se utilizarían para el servicio de la deuda, con el fin de pagar la ejecución de proyectos relacionados con el cambio climático.

Hasta ahora, el país centroamericano y caribeño ha recibido algo más de 2,2 millones de dólares en fondos de preparación; 600 000 dólares en fondos de adaptación para proyectos hídricos y 902 937 dólares para proyectos pesqueros y costeros. Además recibió algo menos de ocho millones de dólares para aumentar la resiliencia en las zonas rurales y algo menos de 2,2 millones de dólares para la financiación de la preparación de proyectos.

Hasta la fecha, a través de sus asesores, la Secretaría de la Commonwealth ha ayudado a los países miembros a acceder a más de 46 millones de dólares para financiar 36 proyectos climáticos a través del Centro de Acceso a la Financiación Climática. Hay otros proyectos por valor de 762 millones de dólares en fase de tramitación.

T: MF / ED: EG

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