Panamá legaliza el cannabis para uso medicinal y terapéutico

Una nueva ley permite el uso del cannabis en Panamá para fines terapéuticos, médicos, veterinarios, científicos y también para investigación. Foto: Piqsels

Panamá se convirtió en el primer país centroamericano en aprobar el uso del cannabis para fines medicinales y terapéuticos, luego que el presidente Laurentino Cortizo sancionara una ley que crea un marco legal regulatorio para su uso, acceso vigilado y controlado.

El primer anteproyecto de Ley sobre Cannabis medicinal había sido remitido a la Asamblea Nacional de Diputados de Panamá hace cinco años, y la ley que finalmente se concreta fue propuesta por el diputado y presidente de este parlamento unicameral, Crispiano Adames del partido de gobierno.

Ahora, la nueva ley 242, del 13 de octubre de 2021, entra en una nueva fase que corresponde a su reglamentación. Las instituciones del Estado panameño como el Ministerio de Salud (Minsa) regente en este caso, junto al Ministerio de Desarrollo Agropecuario, Autoridad de Aduanas, organizaciones de pacientes, entre otras, tienen 90 días para establecer su reglamentación.

Elvia Lau, directora nacional de Farmacia y Droga del Minsa de Panamá, señaló a SciDev.Net que esta ley pone al país a la vanguardia sobre este tema con fines terapéuticos, médicos, veterinarios, científicos y de investigación, porque crea un marco regulatorio que permite el uso y acceso vigilado y controlado del cannabis medicinal y sus derivados; también contempla permitir licencias para fabricación e investigación.

“Nos estamos organizando para hacer su reglamentación y ya conversamos con el ministro de Salud de Panamá, Luis Francisco Sucre, porque es importante como ente rector, regular en esta materia, junto a otra instituciones”, dijo.

“Los mayores beneficiarios serán esas personas que experimentan con el dolor día a día”: Crispiano Adames.

La ley 242 menciona en su contenido la conformación de un consejo técnico de cannabis medicinal, adscrito al Ministerio de Salud que será encargado del diseño y seguimiento de los objetivos de la ley.

Está conformado por nueve personas que corresponden a cuatro ministerios: Salud (quien la preside), Seguridad Pública, Agropecuario y Comercio e Industrias, los directores de Aduana y Caja de Seguro Social, dos representantes de pacientes con enfermedades crónicas y degenerativas, y un representante de investigación médico-científica en cannabis medicinal.

Además, contempla la conformación de un Consejo Asesor Agronómico, adscrito al Ministerio de Desarrollo Agropecuario para el diseño y seguimiento de la producción agronómica.

Tendrá siete integrantes que representan al Colegio de Ingenieros Agrónomos de Panamá, Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá, Asociación de Productores de Ambiente Controlado y un delegado de los productores de cannabis medicinal con plantaciones.

La ley de cannabis de Panamá establece acciones legales que van con penas de prisión entre 10 a 15 años para quienes siembren, cultiven, guarden o custodien semillas o plantas con las cuales se pueda producir droga ilícita o sus derivados para su comercialización, al igual que quien extraiga, fabrique o comercialice droga ilícita.

Carlos Ossa, activista, paciente de esclerosis múltiple y miembro de la organización Buscando Alternativas, quien participó durante todo el proceso de conformación de la ley, cataloga como un gran paso para los pacientes porque se abre esta oportunidad para evitar que los pacientes cometan ilegalidades por necesidad o interactúen con el mercado negro donde no se certifica la calidad de los productos a la venta.

Pero Ossa destaca que hasta que la ley no se reglamente, los pacientes están expuestos a comprar medicamentos y sujetos a cometer ilegalidades.

Por su parte, Heriberto Franco, investigador de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Panamá), esta ley ahora abre una nueva oportunidad a la comunidad científica para iniciar investigaciones en el país, y sus resultados puedan aplicarse a la medicina.

Hasta ahora, debido a que Panamá carecía de una ley de este tipo se consideraba ilegal hacer investigaciones con la planta del cannabis. Sin embargo, se espera la reglamentación de la nueva norma para concretar esa posibilidad.

En ese sentido, la normativa pone al país en un sitial novedoso y de beneficio para la ciencia y para los pacientes, agregó Lau a SciDev.Net.

Entre otros detalles, en la ley, el cannabis medicinal está indicado para aliviar dolores de tipos crónico o por lesiones nerviosas; para controlar náuseas y vómitos, al igual que padecimientos como el Alzheimer, la Esclerosis Lateral Amiotrófica, el VIH/sida, el cáncer, enfermedad de Crohn, epilepsia, convulsiones, glaucoma, esclerosis múltiple y espasmos musculares.

En Panamá existen casos de niños con epilepsia que sufren hasta 400 convulsiones diarias y quienes esperan la legalización del medicamento para aliviar sus dolencias.

El diputado y presidente de la Asamblea Nacional, Crispiano Adames, dijo en su momento sobre esta ley que “los mayores beneficiarios serán esas personas que experimentan con el dolor día a día”.

Este artículo se publicó originalmente en SciDevNet América Latina.

RV: EG

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