Los programas globales contra pandemias avanzan, pero lentamente

Una anciana en Nepal recibe una dosis de vacuna contra la covid-19. En muchos países pobres el porcentaje de población inmunizada es muy bajo, y ese tema se mantiene como preocupación urgente para el Grupo que delinea políticas ante la eventualidad de nuevas pandemias. Foto: Uma Bista/OMS

GINEBRA – Las agendas globales contra la covid-19 y por evitar que otros brotes infecciosos se conviertan en nuevas pandemias avanzan, pero lentamente, advirtió este lunes 22 el informe semestral del Grupo Independiente de Preparación y Respuesta establecido por Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Nos anima ver movimiento para abordar las principales lagunas expuestas en la preparación y respuesta a la pandemia. Las conversaciones tienen lugar en muchos de los lugares adecuados, pero el mundo necesita que confluyan”, expuso una de las responsables del grupo, la ex primera ministra neozelandesa Helen Clark.

Clark y la expresidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, quienes encabezan el grupo, habían presentado un informe en mayo al cabo de nueve meses de seguimiento de la covid y planteaban cursos de acción para encarar esta pandemia y tratar de impedir el eventual surgimiento y avance de otras.

La convergencia requerida por Clark debe darse en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde “los jefes de Estado y de Gobierno pueden anunciar sus compromisos y trazar el camino hacia un mundo más seguro”.

Ese compromiso debe “incluir un nuevo Consejo de Amenazas Sanitarias Mundiales que proporcione el liderazgo y la responsabilidad tan necesarios”, agregó.

En lo inmediato, la desigualdad en materia de vacunación persiste como “motivo de gran preocupación” ya que la cobertura total en los países más pobres continúa siendo muy baja y, en algunos, menos de uno por ciento de la población está totalmente vacunada.

Por contraste, el 1 de septiembre pasado había 1000 millones de dosis disponibles para redistribuir a los países de bajos ingresos, pero, pese a las promesas públicas de los países ricos, solo “una pequeña fracción” fue efectivamente entregada.

“La idea de que un trabajador sanitario pobre esté desprotegido mientras los sanos y ricos reciben dosis de refuerzo debería plantear un profundo dilema moral. Para esto sólo hay una solución: la equidad en las vacunas”: Ellen Johnson Sirleaf.

A mediados de este noviembre, 67 por ciento de la población de los países más ricos estaba completamente vacunada, mientras que, en los más pobres, menos de cinco por ciento había recibido siquiera una dosis, según el reporte.

En los seis meses transcurridos desde el informe de mayo, se infectaron con el nuevo coronavirus 90 millones de personas y 1,65 millones perecieron a causa de la enfermedad, se indicó.

El Grupo es crítico con la decisión de aplicar dosis de refuerzo en los países avanzados mientras los rezagados están inermes sin disponer de inmunizaciones.

“La idea de que un trabajador sanitario pobre esté desprotegido mientras los sanos y ricos reciben dosis de refuerzo debería plantear un profundo dilema moral. Para esto solo hay una solución: la equidad en las vacunas”, destacó Johnson Sirleaf.

Para las exmandatarias “la salud mundial no puede convertirse en rehén de una industria farmacéutica que compra patentes y las desarrolla con el fin de obtener beneficios”.

Por ello, “la respuesta ante esta encrucijada sigue siendo la creación de un auténtico modelo de bienes públicos mundiales”.

El reporte registró avances en medio de una agenda todavía “desigual y fragmentada”, como el impulso creciente a una cumbre especial de las Naciones Unidas sobre la materia, y en favor de un nuevo Consejo de Amenazas Sanitarias Globales, dirigido por jefes de Estado y de gobierno.

El Grupo recomienda que ese Consejo asigne y supervise los fondos de un nuevo mecanismo de financiación destinado a las instituciones regionales y mundiales para desarrollar capacidades de preparación y respuesta ante una pandemia.

El informe registra la creciente confluencia en torno a la necesidad de conseguir nueva financiación para la preparación ante una pandemia, de al menos 10 000 millones de dólares anuales, y la propuesta de Estados Unidos y Noruega de crear un Fondo de Intermediación Financiera en ese terreno.

A-E/HM

 

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