Países abren puertas a vacunas en desarrollo de Cuba contra la covid

Siria Anciano Morales, de 85 años, recibe la primera dosis del proyecto de vacuna anticovid-19 Abdala, del Instituto Finlay de Vacunas, como parte del estudio de intervención en el policlínico Héroes del Moncada, en La Habana. El órgano regulatorio de Cuba del sector sanitario evalúa el expediente de Abdala y en los próximos días pudiera autorizar su uso nacional de emergencia, tras mostrar una efectividad superior a 92 por ciento con un esquema de tres dosis. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

LA HABANA –  Irán y Venezuela añadieron a sus planes de inmunización a Soberana 02 y Abdala, prospectos anticovid-19 de Cuba próximos a convertirse en las primeras vacunas contra la enfermedad de América Latina y el Caribe.

El 29 de junio, el ministro de Salud iraní, Said Nemeki, declaró a medios de prensa de su país que su estatal Instituto Pasteur autorizó el uso de emergencia de Soberana 02, desarrollada por el cubano Instituto Finlay de Vacunas (IFV), y que como vacuna se comercializará con el nombre de Pasteur.

Una nota del IFV enfatizó que la autorización se basa en el acuerdo de colaboración firmado por ambas entidades el 8 de enero, en La Habana, para la transferencia tecnológica y complementariedad de las investigaciones.

En virtud de ese acuerdo, desde el 26 de abril inició la tercera fase –y última- del ensayo clínico de Soberana 02 con 24 000 voluntarios de siete provincias en Irán.

Datos preliminares indican que con un esquema de dos dosis separadas por 28 días, Soberana 02 posee 62 por ciento de efectividad, entendida como la probabilidad de no avanzar hacia estadios graves de contraer el virus SARS Cov-2, causante de la covid.

En estos momentos se evalúa la administración de una tercera dosis de refuerzo con Soberana Plus, en el día 56, lo cual, según lo anunciado por científicos, podría completar una efectividad de 85 a 95 por ciento.

Soberana Plus, otro de los prospectos del IFV, fue desarrollada específicamente para convalecientes de la enfermedad y es capaz de inducir elevados niveles de anticuerpos al coronavirus, indican expertos.

El 24 de junio arribó a Caracas un primer lote de 30 000 dosis de Abdala, formulación del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, en la capital cubana, como parte de un contrato suscrito durante la jornada entre los gobiernos de Cuba y Venezuela para suministrar 12 millones en los próximos meses.

La decisión, sin embargo, no ha estado exenta de críticas por parte de entidades del gremio como la Federación Médica Venezolana que el 30 de junio, desaconsejó la inyección del compuesto de antígenos.

“La Abdala no es una vacuna. Es un producto biológico experimental que no ha sido autorizado por el Centro de Control de Medicamentos Cubanos ni por la Organización Panamericana de la Salud (OPS)”, indicó el presidente de la federación, Douglas León Natera, citado en una nota de prensa.

Directivos del Grupo Empresarial BioCubaFarma, del Instituto Finlay y del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, durante una rueda de prensa sobre el impacto de los productos y proyectos de la biotecnología cubana para inmunizar y tratar la covid-19. Autoridades sanitarias aseguran que el país puede producir este año 100 millones de dosis de sus vacunas. Foto: Jorge Luis Baños / IPS

Autorización de emergencia

El Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos (Cecmed), el órgano controlador del sector en Cuba, evalúa el expediente de Abdala y en próximos días pudiera autorizar su uso de emergencia, luego que el 21 de junio autoridades científicas le atribuyeron una efectividad superior a 92 por ciento con un esquema de tres dosis, cada 14 días (0-14-28).

Tanto Soberana 02 como Abdala cumplirían con las pautas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que recomienda al menos 50 por ciento de efectividad para que fármacos de este tipo sean considerados vacunas.

Ambos candidatos se basan en una tecnología conocida como de subunidades proteicas, que incluyen porciones inocuas (una parte de la proteína S) del SARS-CoV-2, a fin de que el organismo las reconozca como un elemento extraño y produzca linfocitos T y anticuerpos para atacar al virus.

En el caso de Soberana 02, utiliza esta tecnología combinada con el toxoide tetánico e hidróxido de aluminio; Abdala, por su parte, emplea una proteína de la levadura Pichia pastori.

Requieren para su conservación temperaturas entre dos y ocho grados centígrados, lo cual disminuye problemas logísticos para almacenarlas, a diferencia de las dosis producidas en Estados Unidos y Europa, que necesitan muy alta refrigeración.

Autoridades sanitarias han dicho que este país insular caribeño está en condiciones de producir este año 100 millones de dosis.

Según la OMS, los países y las autoridades regulatorias nacionales pueden aprobar para uso de emergencia una vacuna contra la covid-19, aunque no esté en la lista de inmunógenos avalados por su seguridad y efectividad.

Si el Cecmed autoriza la vacunación masiva, 70 por ciento de las cubanas y cubanos podrían estar inmunizados en agosto, según estimaciones oficiales.

Según los últimos datos suministrados, hasta el 3 de julio 1 609 454 personas, equivalentes al 14,3 por ciento de los 11,2 millones de residentes en la isla, habían completado el esquema de tres dosis con los fármacos.

Cuba y Argentina firmaron un convenio de confidencialidad para intercambiar información sobre los prospectos entre sus agencia reguladoras, al igual que una carta de intención para colaborar en la inmunización de sus poblaciones y de los países de América Latina y el Caribe.

Ocurrió durante la visita a La Habana del 27 al 29 de mayo, de la ministra de Salud de Argentina, Carla Vizzoti, y de Cecilia Nicolini, asesora del mandatario Alberto Fernández, quien afirmó días antes que Buenos Aires respaldaría a La Habana en el proceso de elaboración de las vacunas.

México y Perú también han mostrado interés por adquirirlas una vez certificadas.

Viales de Soberana 01, Soberana 02 y Soberana Plus, las vacunas contra la covid desarrolladas por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología. Estudios preliminares indican que con un esquema de dos dosis Soberana 02 posee 62 por ciento de efectividad, indicador que pudiera oscilar de 85 a 95 por ciento, tras aplicar una dosis de refuerzo de Soberana Plus. Foto: Jorge Luis Baños / IPS

Pandemia en su peor momento

Tras un relativo control de la enfermedad en 2020, Cuba transita por el peor momento de la pandemia, con un alza en el número de casos desde principios de año y una situación muy agravada desde abril.

Hasta este martes 6, el archipiélago caribeño acumula 210 913 personas positivas y 1 387 decesos, desde marzo de 2020 cuando se reportaron aquí los primeros casos de la enfermedad.

Directivos del Ministerio de Salud Pública atribuyen el empeoramiento de la situación a la circulación en la isla de distintas cepas del SARS Cov-2, incluida la altamente contagiosa variante Delta, inicialmente detectada en la India.

También se señalan como causas violaciones de protocolos sanitarios, demoras en pruebas de PCR y traslados a centros de aislamiento, así como el desabastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad cuya adquisición exige permanecer en filas durante horas, y donde no siempre se guardan las distancias establecidas.

Cuatro de los 15 municipios que conforman La Habana culminaron el denominado “estudio de intervención” en grupos y territorios de riesgo con Abdala, iniciada en mayo.

Debe finalizar a fines de este mes en los restantes territorios capitalinos hasta completar la tres dosis en 1,7 millones de personas mayores de 19 años residentes en la mayor urbe del país.

En las últimas semanas, los casos positivos muestran una leve tendencia al descenso en La Habana.

Todavía no ocurre lo mismo en provincias donde también comenzó a aplicarse Abdala bajo el esquema de intervención sanitaria, como en la oriental Santiago de Cuba, la segunda de mayor población y en la occidental Matanzas, nuevo epicentro de la pandemia en la isla y con dificultades para manejar el elevado número de casos.

Modelos matemáticos proyectan que los indicadores, al menos en la capital, deben mejorar a finales de agosto o principios de septiembre, siempre y cuando, recomiendan los especialistas, se mantenga con celo el uso de mascarillas, el distanciamiento físico y el lavado frecuente de las manos.

“Las vacunas lo que disminuyen es la probabilidad de que el paciente llegue a estados graves y críticos de la enfermedad, pero no la transmisión y por tanto, vacunarnos no puede ser, para nada, un símbolo de desmovilización de las buena prácticas que conocemos”, aseguró Pedro Más Bermejo, vicepresidente de la Sociedad Cubana de Higiene y Epidemiología, citado el 1 de julio por medios de prensa nacionales.

A mediados de junio comenzó el ensayo clínico fase I/II en edades pediátricas de Soberana 02, y el 1 de julio se autorizó el de Abdala, para evaluar el comportamiento en menores de 18 años.

Para próximos días se prevé avanzar con la intervención sanitaria en hogares de ancianos, hospitales psiquiátricos, centros médicos psicopedagógicos y en pacientes nefrópatas, por su alta vulnerabilidad ante la covid.

ED: EG

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