Opinión

Maru Mora o el pecado de defender a migrantes en EEUU

A pesar de que los demócratas dicen lo contrario, en cada administración de los gobernantes de ese partido en Estados Unidos las detenciones y deportaciones de migrantes y activistas se triplican.

La reconocida activista a favor de los migrantes en Estados Unidos, Maru Mora, ella misma una migrante indocumentada. Foto: Resistence

MÉXICO – Cuando María Eugenia Mora Villapando salió de la Corte de Inmigración en el noroeste de Estados Unidos, los latinos la recibieron con su tradicional consigna: “Puño arriba, migra abajo”. En diciembre de 2017, la activista recibió un aviso para comparecer a una audiencia de deportación, debido a las protestas que ha encabezado en contra del ICE y por las detenciones y deportaciones arbitrarias de inmigrantes.

Maru Mora, como se la conoce, contó después de la audiencia en la Corte de migración que pisó el tribunal porque la requirió el gubernamental Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) en Seattle, en el estado Washington.

La activista de origen mexicano dirige el colectivo La Resistencia, una organización fundada en marzo de 2014, cuando inmigrantes detenidos en el Centro de Detención del Noroeste realizaron huelgas de hambre en protesta por el trato inhumano.

El proceso de deportación por su activismo en contra del centro de detención en Estados Unidos prosigue desde entonces, a pesar de que su hija reclamó la residencia. La activista asegura que la persecución en contra de los inmigrantes se debe al racismo que impera en ese país.

El autor, Kau Sirenio Pioquinto
El autor, Kau Sirenio Pioquinto

Maru Mora entró a Estados Unidos en abril de 1996; o sea, hace 25 años, durante los cuales trabajó con inmigrantes indocumentados: “Le pediré al juez de inmigración que desestime el caso de deportación en mi contra, porque es una demanda ilegal de la Agencia de Inmigración y Aduanas. Esto contraviene a la enmienda constitucional, que protege mi activismo”.

Luego acompañó distintas movilizaciones que organizaban los migrantes para evitar así sus deportaciones. Con el paso de los años, distintos colectivos le entregaron a Mora reconocimientos por su activismo en favor de los migrantes irregulares (indocumentados) detenidos en los distintos centros de detención.

Mora vive desde hace un cuarto de siglo en Estados Unidos con su hija Josefina, una estudiante universitaria y ciudadana de ese país, cerca de Seattle. Además de trabajar con NWDC Resistance, Mora es fundadora de la organización nacional Latinx, Mijente.

La protesta más prolongada en que estuvo involucrada Maru Mora y otros activistas, fue el 15 de febrero de 2014, cuando cerraron las calles frente al centro de detención de Tacoma, al sur de Seattle, uno de los centros de detención más activos en la región, pues ha albergado a más de mil 500 inmigrantes.

A partir de ahí el ICE empezó a vigilar a Mora Villalpando hasta que consiguió llevarla ante la Corte, gracias a la intervención de las agencias internacionales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no fue deportada de inmediato. Pero el juicio sigue y espera que en junio de 2023 determine la situación legal de Mora.

El caso de la activista mexicana es uno de los tantos que están en la Corte de Migración de Estados Unidos a pesar de que los demócratas dicen lo contrario, lo cierto es que en cada administración de los gobernantes emanados del Partido Demócrata  estadounidense la detención y deportación de migrantes y activistas se triplica comparados con las deportaciones hechas por el Partido Republicano.

Mora reconoce que el suyo no es el único caso de defensores de inmigrantes que sufren algún tipo de persecución política (ella conoce al menos ocho casos), pero tal vez sea uno de los que más atención ha recibido por ser apoyado por la ONU. No obstante, ella sigue con sus actividades de protestas y talleres, para detener y visibilizar los abusos que suceden en los centros de detención contra de inmigrantes.

Esto no había ocurrido antes, es algo que empezó el año pasado, con la llegada de las nuevas políticas. De acuerdo con un reporte del Seattle Times, la oficina de licencias del estado, responsable de dar permisos de conducir, y que maneja grandes cantidades de datos como domicilio, condición migratoria y nombres, había entregado, en promedio, la información de 30 inmigrantes a la migra a finales de diciembre de 2017.

En la protesta de febrero de 2014, mientras Mora yacía en la calle para impedir el paso de uno de los camiones (buses) que trasladaba a internos al aeropuerto para ser deportados, alcanzó a ver algunas manos de los inmigrantes dentro del vehículo que le hacían señas. Eran inmigrantes que iban dentro, esposados, y que aun así lograron mover las manos para agradecer el apoyo.

El comunitario ha sido tan efectivo que ha sacado a la luz los abusos que enfrentan los inmigrantes en las instalaciones de Tacoma. La Petición de ICE en la Corte de Inmigración de Seattle alega que Mora fue señalada para ser deportada por su actividad política contra esa agencia.

En los últimos años la activista mexicana ha denunciado el contagio de la covid-19 en el Centro de Detención de Tacoma. En la última entrevista para Pie de página habló del aumento de personas migrantes detenidas a pesar de que la era de Donald Trump ya ha terminado.

Este es un artículo de opinión de Kau Sirenio, periodista mexicano del pueblo ñuu savi  y especialista en temas indígenas y migratorios.

Este artículo se publicó originalmente en Pie de Pagina, de la red mexicana de Periodistas de A Pie.

RV: EG

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