“En Burkina Faso, educación sufre los efectos negativos de las crisis de seguridad y salud”

Stanislas Ouaro se convirtió en ministro de Educación y Alfabetización de la Nación de Burkina Faso en febrero de 2018 después de una extensa carrera académica. Entre 2012 y 2018,  Ouaro fue el presidente de la Université Ouaga II. Antes de eso, el eminente matemático ocupó varios puestos docentes y administrativos en la Universidad de Ouagadougou.

Además, Ouaro tiene muchas publicaciones y también se ha desempeñado como presidente de la Réseau pour l’Excellence de l’Enseignement Supérieur en Afrique de l’Ouest (Red para la Excelencia en la Educación Superior en África Occidental- INEE, en inglés). Como destacado defensor de la educación y la igualdad, Ouaro ha recibido varios premios académicos en Burkina Faso y en otros lugares.

En esta incisiva entrevista, el ministro explora el próximo programa de resiliencia plurianual financiado por La Educación No Puede Esperar (ECW, en inglés) y la triple amenaza del conflicto, la covid-19 y la crisis climática, que se han unido para desplazar a más de un millón de personas en Burkina Faso.

ECW: Cuéntenos sobre la situación en el sector de la educación en Burkina Faso. ¿Cuáles son los principales desafíos y prioridades?

STANILAS OUARO: En Burkina Faso, el sector de la educación está sufriendo los efectos negativos de las crisis de seguridad y salud. La crisis de seguridad se caracteriza por ataques terroristas que provocan la muerte de estudiantes y profesores, así como la destrucción de la infraestructura educativa. Esto ha provocado el cierre de más de 2300 escuelas y un desplazamiento masivo de poblaciones que se estima en más de un millón de personas, incluidos niños y jóvenes en edad escolar. En cuanto a la crisis de salud de covid-19, esto resultó en el cierre de todas las escuelas en Burkina Faso durante varios meses. Por lo tanto, el sistema educativo se enfrenta a muchos desafíos, incluida la reapertura de escuelas cerradas, la escolarización de los niños desplazados y el mantenimiento de la continuidad de la educación para todos los alumnos.

Para afrontar estos retos, dentro de nuestro departamento se contemplan una serie de acciones prioritarias a través de la Estrategia Nacional de Educación en Situaciones de Emergencia, que es nuestro marco de referencia para la educación en emergencias (EiE, en inglés). Esto implica promover el acceso y la retención a través de (i) la reapertura de escuelas cerradas, (ii) el aumento de la capacidad de las escuelas en áreas que albergan a las comunidades desplazadas, (iii) la rehabilitación de edificios dañados, (iv) el establecimiento de espacios temporales de aprendizaje, ( v) suministros relevantes para los comedores escolares para tener en cuenta a los estudiantes desplazados internos, (vi) el suministro de libros de texto y kits escolares para las escuelas que acogen a niños desplazados, (vii) el aumento de la capacidad de coordinación y dirección del sector educativo, (viii) la formación de profesores el enfoque de estándares EiE/ INEE y sobre los planes de estudio educativos en situaciones de emergencia.

Además, la puesta en funcionamiento de “Radio y Televisión Educativa” asegurará la continuidad de la educación en áreas de difícil acceso o con escasa cobertura de infraestructura. Además de esto, la creación de un fondo de emergencia para EiE aumentará la resiliencia del sector educativo frente a estas crisis.

ECW: Su alianza con La Educación No Puede Esperar ha sido fundamental para brindar respuestas de emergencia en el sector educativo. A medida que avanzamos con una inversión en educación de varios años que aborda las necesidades humanitarias y de desarrollo en el sector de la educación, ¿cuáles son sus expectativas sobre el Programa de Resiliencia Multianual de ECW (MYRP, en inglés) que se lanzará pronto y por qué es tan crucial hoy?

SO: Aprovecho esta oportunidad para expresar mi gratitud a La Educación No Puede Esperar por su apoyo inquebrantable en nuestros esfuerzos para apoyar la educación en situaciones de emergencia. En cuanto a nuestras expectativas, nos gustaría que el programa plurianual ayude a mejorar el acceso, la calidad y las capacidades de gestión y resiliencia de las comunidades. Respecto al acceso, esperamos que este programa pueda ayudar a diversificar las oportunidades de aprendizaje en áreas afectadas por la inseguridad a través de la creación de espacios temporales de aprendizaje y la promoción de alternativas educativas. Estas intervenciones también deberían facilitar el acceso a la escuela a muchos niños de hogares vulnerables, grupos minoritarios, niños con discapacidad, niñas, etc. Además, mediante intervenciones adaptadas al contexto de emergencia, nos gustaría mejorar la calidad del aprendizaje, la protección y retención de estudiantes. El fortalecimiento de las capacidades técnicas y logísticas de los actores estatales responsables de coordinar las actividades de EiE también es una expectativa clave. Finalmente, el programa plurianual debería ayudar a fortalecer las capacidades de resiliencia de las comunidades locales. De hecho, debido a la escasez de recursos y la recurrencia de crisis humanitarias, es importante dotar a las comunidades beneficiarias de las habilidades esenciales para prevenir el acaecimiento de crisis o responder a ellas de manera efectiva.

ECW: Burkina Faso se enfrenta a la terrible triple amenaza del conflicto, la covid y la crisis climática. En la actualidad, hay más de un millón de desplazados internos y 20 000 refugiados en Burkina Faso. Sabiendo lo que sabe ahora, ¿cuál es su mensaje para los niños y jóvenes en Burkina Faso?

SO: Mi mensaje a los niños y jóvenes en este contexto de crisis tanto de seguridad como de salud es tener fe en el futuro. Puede parecer difícil, si no imposible, aferrarse a la esperanza en un contexto tan complejo como el de la inseguridad, pero quisiera señalar que la fe es un poderoso trampolín para superar las pruebas que la vida nos impone a veces. Mientras nos protege de la renuncia, nos empuja a aferrarnos a la vida, a soñar con el mundo al que aspiramos y a luchar para hacer realidad nuestro sueño: un mundo donde todos ocupen el lugar que les corresponde en términos de la educación que han recibido. Además, la educación puede dotar a las personas de los conocimientos esenciales para su adaptación permanente a un entorno de vida cada vez más cambiante. Por el contrario, la falta de educación puede sumir a muchos niños y jóvenes en una cierta vulnerabilidad que podría beneficiar a grupos terroristas que sueñan con envolverlos en su locura asesina. Es en esta perspectiva que el Estado, junto con sus socios técnicos y financieros, está haciendo todo lo posible para garantizar una educación de calidad para todos a pesar de las circunstancias específicas de la situación de emergencia.

Sin embargo, este sueño no se puede realizar sin asumir la responsabilidad a nivel individual y colectivo; es por eso que invito a todos a desempeñar plenamente su papel. Además, nuestra firme determinación es luchar para garantizarles una educación de calidad, ya que es el arma más poderosa para superar la ignorancia. Creo firmemente que al aumentar el nivel de conocimiento de las personas a través de la educación, podemos doblar la curva hacia la violencia y el odio en la dirección de un mundo de paz. Por supuesto, es una lucha a largo plazo que nos obliga a escarbar en nuestro interior en busca de los recursos necesarios para seguir adelante, pero juntos lo lograremos. Ciertamente tropezaremos, a veces incluso caeremos, pero siempre nos mantendremos más fuertes, más decididos y más convencidos porque estamos librando una batalla justa.

ECW: Durante la Mesa Redonda Ministerial del Sahel Central convocada en octubre, ECW prometió una importante financiación inicial para cubrir un tercio del presupuesto total del próximo Programa Plurianual de Educación para la Resiliencia en Burkina Faso (y Mali y Níger). ¿Qué mensaje le gustaría compartir con los donantes en relación con la brecha de financiamiento restante de u$s 94 millones y por qué es urgente completar la brecha?

SO: La Educación No Puede Esperar, como dice el nombre de su organización. Esto es aún más cierto en áreas afectadas por crisis como el Sahel, que se enfrenta a un deterioro gradual de la situación de seguridad. Esto ha provocado un aumento en el número de desplazados internos (DI) y también de refugiados, y ha creado enormes brechas en términos de acceso a servicios sociales básicos como educación y salud.

En Burkina Faso, el número de desplazados internos aumentó de 779 741 en marzo de 2020 a 1 049 767 en noviembre de 2020, un aumento de aproximadamente 34 por ciento. Los niños, que deberían beneficiarse de los servicios sociales básicos para crecer en condiciones óptimas, constituyen casi 60 por ciento de los DI. Lamentablemente, la movilización de recursos no va a la par de las crecientes necesidades. Según un resumen de las necesidades humanitarias publicado por OCHA (la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios) al 30 de julio de 2020, de un requerimiento total de 424,4 millones de dólares, se ha movilizado aproximadamente el 32,4 por ciento de los recursos, es decir, es necesario cubrir un déficit de financiación de 287 millones de dólares.

Cuando comparamos la proporción de niños que necesitan educación urgente con los recursos disponibles, parece imperativo buscar una vez más el apoyo de los donantes. La necesidad de colmar esta brecha se debe al hecho de que si no se hace nada con urgencia, más de 600 000 niños se verán privados de educación, protección y salud. Y no es necesario explicar cómo esto podría impactar negativamente en el equilibrio social en esta región y en el mundo en unos años. Si no logramos crear las condiciones para el desarrollo óptimo y equitativo de los niños de hoy, especialmente de aquellos que sufren la peor parte de la inseguridad a diario, es la sociedad del mañana la que estamos poniendo en peligro.

ECW: Desde su posición privilegiada como Ministro de Educación y Alfabetización de la Nación de Burkina Faso, ¿tiene algún consejo para nuestros lectores de todo el mundo, que están comprometidos con la educación de países afectados por crisis, como Burkina Faso?

SO: Estamos encantados de saber que hay personas en todo el mundo que están comprometidas con la educación de los niños y jóvenes en áreas afectadas por situaciones de crisis, como las de ciertas regiones de Burkina Faso. Parece muy fácil de destruir; pero construir, y sobre todo, educar a las niñas y niños para que se conviertan en adultos responsables y productivos, es un esfuerzo a largo plazo que requiere mucho amor, paciencia, altruismo, autosacrificio, etc. Nos gustaría asegurarles a los lectores de ECW que estamos haciendo todo lo posible para asegurar que los niños y jóvenes en las áreas afectadas por crisis y otros desastres naturales en nuestro país puedan beneficiarse de una educación accesible, segura, inclusiva y protectora de calidad. Nos gustaría señalar que interesarse y conocer la situación de la educación en las zonas afectadas por la crisis de seguridad en Burkina Faso ya es un paso importante. ¡Este es un apoyo que apreciamos, aplaudimos y alentamos! Hablar de ello con amigos y familiares ya está tomando una forma de acción. Así estableceremos una cadena de solidaridad a escala internacional para superar las fuerzas destructivas que intentan destruir lo mejor de la humanidad: la fraternidad y la hermandad. Juntos, nunca estamos solos.

ECW: En conclusión, nos gustaría saber un poco más sobre usted a nivel personal. Sabemos que es matemático y se graduó con su doctorado basado en su tesis, «Etude de problèmes elliptiques-paraboliques nonlinéaires en une dimension d’espace (Estudio de problemas elíptico-parabólicos no lineales en una dimensión del espacio, en francés)». ¿Podría hablarnos de los tres libros que más le han influido y por qué?

SO: Citaré dos libros que realmente han influido en mi vida: «A quand l’Afrique (Cuando África, en francés)» de Joseph Ki-Zerbo, y «Il s’appelait Sankara (Su nombre es Sankara)» de Sennen Andriamirado. Para mí, estos dos libros tienen principalmente dos cosas en común. Primero, hablan de dos ilustres políticos africanos, el presidente Thomas Sankara y el historiador Joseph Ki-Zerbo. Estos dos personajes constituyen puntos de referencia para la juventud de nuestros países a lo largo del recorrido de sus carreras, y por su amor por el continente africano en general y por su país Burkina Faso en particular. En segundo lugar, estos dos trabajos nos dicen que África no puede ser desarrollada por personas que no sean los propios africanos, de ahí la famosa afirmación de Joseph Ki-Zerbo: ‘Uno no desarrolla X ni Y, uno se desarrolla a sí mismo’. Según ambos, África debe conquistar su identidad y estar orgullosa de su contribución a la aventura humana.

T: MLM / RV: EG

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