Indonesia puede ser un ejemplo rumbo a París

Taryn Fransen. Crédito: Cortesía.
Taryn Fransen. Crédito: Cortesía.

Al ser el sexto emisor de gases de efecto invernadero del mundo, el compromiso de Indonesia en materia de cambio climático es una parte importante de la respuesta global contra el fenómeno.

Eso revela la importancia de que el gobierno indonesio haya hecho público el borrador de sus Contribuciones Previstas y Determinadas a nivel Nacional (INDC, en inglés).

El Ministerio de Ambiente y Silvicultura dio un paso positivo rumbo a la 21 Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que se realizará del 30 de noviembre al 11 de diciembre en París.

El borrador, divulgado el 1 de este mes, es la continuación del compromiso contraído por ese país en 2009 de reducir sus gases contaminantes en 26 por ciento para 2020, según un escenario de referencia.

También señala que procurará realizar un esfuerzo significativo para frenar la desforestación, y propone una reducción incondicional de 29 por ciento para 2030 y una disminución condicionada de 41 por ciento con cooperación y asistencia internacional.

En los últimos meses, Indonesia analizó sus oportunidades de mitigación de emisiones.

Como resultado, el borrador de las INDC incluye una meta cuantitativa en ese sentido para después de 2020, así como información general sobre cómo hará frente al desafío en lo que respecta al uso de la tierra, la energía y los desperdicios, sus procesos de planificación y su estrategia de resiliencia.

Sin embargo, el borrador actual todavía presenta varias carencias importantes en materia de transparencia y ambiciones, que deberán atenderse antes de enviar el documento final con las contribuciones a la CMNUCC.

Al eliminar las fallas, el gobierno indonesio puede ajustar las INDC a las mejores prácticas en materia de transparencia, demostrar liderazgo a escala internacional al mejorar sus ambiciones y ayudar el éxito de la COP21.

Las siguientes son nuestras principales recomendaciones con respecto al documento final de Indonesia sobre las INDC:

1) Mejorar la ambición de la meta de reducción incondicional de emisiones por encima de 29 por ciento para 2030. Sin más detalles sobre el modelo utilizado por el gobierno indonesio, es imposible evaluar la ambición total con respecto a ese objetivo.

Sin embargo, el Ministerio de Planificación analizó escenarios para lograr la reducción del 29 por ciento y concretar, en un contexto “optimista”, una meta un tanto mayor (aunque sin especificar).

Las acciones políticas asumidas en ambos escenarios son similares, gran parte de la diferencia deriva de suposiciones sobre la efectividad de las medidas.

El contexto más optimista también debería reflejarse en el compromiso de Indonesia y podría forma parte de un rango, junto con el escenario “justo”. Otros países, entre ellos China y Estados Unidos, incluyeron rangos en sus compromisos respecto de las INDC.

2) Clarificar los objetivos de reducción de emisiones publicando el escenario de referencia, respecto del cual se reducirán los gases contaminantes.

Definir el nivel básico de las emisiones respecto del cual se realizarán las reducciones (por ejemplo, emisiones asociadas con la referencia) es fundamental para la transparencia y la responsabilidad.

Sin esa información, rastrear los avances en relación con los objetivos de las INDC es imposible para Indonesia, y la inseguridad respecto de las futuras emisiones globales, así como el cambio de temperatura asociado, se agrava.

Como Indonesia fija un objetivo en función de un parámetro sin publicar las emisiones parámetro, el borrador de las INDC está alejado de la mayoría de los 11 compromisos remitidos por otros países con objetivos de reducción de emisiones en relación con una referencia.

De esos, ocho país cuantificaron su referencia, entre ellos grandes economías emergentes como México y Corea de Sur, así como Andorra, República Democrática del Congo, Yibutí, Kenia, Macedonia y Marruecos.

Los únicos tres países que no cuantificaron su referencia son países en desarrollo muy pequeños: Benin, Gabón y Trinidad y Tobago.

El gobierno de Indonesia analizó su referencia con detalles considerables, pero lamentablemente no publicó esa información en el borrador de las INDC. Puede corregir la omisión publicando las emisiones de referencia para 2030 en el documento final.

3) Garantizar que los objetivos relacionados con la tierra maximicen los beneficios climáticos, agregando un objetivo de almacenamiento de carbono y/o comprometiéndose a priorizar la restauración de las tierras degradadas.

La sección de mitigación del borrador menciona 12,7 millones de hectáreas de bosques designadas para silvicultura social, restauración del ecosistema y conservación y uso sostenible.

Los impactos específicos de la mitigación de ese compromiso no son claros, pero la restauración en esa escala puede resultar en una reducción significativa de emisiones si se implementa apostando a maximizar el potencial de mitigación, casi 55 por ciento de las emisiones de Indonesia proceden de la deforestación, la degradación boscosa y la destrucción de las turberas.

Indonesia podría asegurarse que su objetivo maximiza los beneficios de mitigación incluyendo un objetivo ambicioso y cuantitativo del almacenamiento de carbón en sus INDC y/o incluyendo un compromiso cualitativo para priorizar la restauración de tierras degradadas, lo que maximizaría la captura de carbono.

4) Asegurarse que las INDC de Indonesia se corresponden con su transcendencia en el éxito de la COP21.
Además de esas mejoras clave, Indonesia también debe asegurarse que sus INDC definitivas sigan por completo las mejores prácticas internacionales en materia de transparencia como:

• Aclarar las suposiciones subyacentes de referencia, a los escenarios de objetivos de reducción de gases invernadero condicionales e incondicionales; ;
• Crear una política sobre el futuro ajuste posible del escenario de referencia;
• Modificar el objetivo para atender las fluctuaciones impredecibles de las emisiones por incendios de turba, por ejemplo, creando un período de objetivo a varios años;
• Aclarar el período o año objetivo al que se aplica el 41 por ciento condicional;
• Señalar con claridad el método y el enfoque para hacerse responsable del uso de la tierra ; y
• Aclarar mejor cómo los mecanismos del mercado internacional se aplicarán al objetivo.

Indonesia desempeña un papel importante en el proceso de la COP 21. Además de ser uno de los mayores emisores del mundo y una de las economías de mayor crecimiento, puede ser un modelo para otras naciones en desarrollo.

Con pocas mejoras, Indonesia puede enviar unas INDC sólidas y practicables en el período previo a las negociaciones de París.

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no representan necesariamente las de IPS – Inter Press Service, ni pueden atribuírsele.

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