Cólera revela problemas de desarrollo en el norte de Camerún

Lara Adama hace un pozo para buscar agua en el lecho seco de un río en Dumai, en el norte de Camerún. La sequía ya lleva nueve meses en la región, que sufre recurrentes brotes de cólera. Crédito: Monde Kingsley Nfor/IPS.

Bajo un sol abrasador con temperaturas que llegan a los 40 grados centígrados, la familia de Lara Adama no tiene más opción que cavar pozos para buscar agua en el lecho del río seco en Dumai, en el norte de Camerún.

El río solía discurrir hasta el lago Chad, pero ya no le queda mucha agua, porque la sequía dura nueve meses en la región.

“Dependemos de esta agua para todo en la casa” dijo Adama a IPS. Ella vive en Mokolo, en la región de Extremo-Norte, donde se declaró un brote de cólera. Pero ella y los otros miembros de su comunidad no tienen más opción que recurrir al río para aprovisionarse.

El único pozo en la aldea de 1.500 habitantes tiene fallas técnicas y no funciona.[pullquote]1[/pullquote]

“Las familias vienen acá a buscar agua. Nuestros animales también dependen de esa fuente para subsistir. Cuando llegamos después de que los animales contaminaron el pozo, simplemente cavamos otro para evitar problemas de salud”, explicó.

La región está amenazada por la extrema escasez de agua y la variabilidad climática. Los suelos estériles ocupan entre 25 y 30 por ciento de la superficie de Extremo-Norte. El lago Chad se achica con rapidez, mientras el lago Fianga está seco desde diciembre de 1984.

Gregor Binkert, director del Banco Mundial en Camerún, dijo a IPS que hay una importante crisis relacionada con la falta de agua en el norte y una creciente necesidad de proteger a la población de las inundaciones y las sequías que padecen con mayor frecuencia.

“El norte de Camerún se caracteriza por grandes niveles de pobreza y también por una gran vulnerabilidad a los desastres naturales y al impacto de variabilidades climáticas, como inundaciones y sequías frecuentes”, explicó Binkert.

Las sequías prolongadas en la región de Extremo-Norte propiciaron un fuerte aumento de los casos de cólera. El brote se concentra principalmente en la zona de Mayo-Tsanaga, cuyos seis distritos registraron pacientes con esta enfermedad infecciosa.

El brote ya causó la muerte de más 200 personas de los 1.500 casos registrados desde junio.

Según el ministro de Salud Pública, Andre Mama Fouda, “la malas condiciones de saneamiento y el limitado acceso al agua potable son las principales causas de los recurrentes brotes de cólera en Extremo-Norte. La mayoría de los casos son niñas y niños menores de cinco años y mujeres”.

Malas prácticas higiénicas

“El cólera en la región no es solo un problema de escasez de agua, sino que se agrava por la falta de prácticas higiénicas. El líquido es escaso y se considera un bien preciado, pero no hay un manejo higiénico”, dijo Félicité Tchibindat, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Camerún”.

La gente suele compartir públicamente jarras de agua de las que beben todos.

“Esa y muchas otras prácticas dejan a las personas en una situación vulnerable a las enfermedades transmitidas por un vector. Por eso el cólera se propaga a otras comunidades. Los brotes de este enfermedad son consecuencia del mal suministro de agua y saneamiento, de la falta de seguridad alimentaria y las malas prácticas de higiene”, remarcó Tchibindat a IPS.

También es común defecar al aire libre. Según el Atlas Global de Infecciones de Helminth, entre 50 y 75 por ciento de la población rural de Extremo-Norte defecan al aire libre, mientras en zonas urbanas lo hacen 25 a 50 por ciento.

El acceso al agua potable y al saneamiento es muy limitado. Dos de cada tres personas no tienen saneamiento ni condiciones de higiene adecuadas, mientras solo 40 por ciento de la población accede al agua potable en las urbes y mucho menos en las zonas rurales. En el campo, alrededor de 18 por ciento de la gente tiene acceso a fuentes mejoradas de agua potable, que distan en promedio 30 minutos de caminata.[pullquote]2[/pullquote]

Desafíos para el desarrollo

El agua potable, el saneamiento y la buena salud (WASH, en inglés) son vitales para el desarrollo, pero la región Extremo-Norte tiene condiciones muy limitadas de infraestructura, a lo que se suman los problemas de seguridad por la amenaza que supone el grupo extremista Boko Haram.

Es una región muy pobre, indicó Tchibindat. Y el problema de la seguridad en los países vecinos no ayudó a Camerún a ofrecer servicios médicos en la zona.

Entre los desafíos que afronta Unicef están la mala coordinación de WASH en todos los niveles y la falta de liderazgo institucional en materia de saneamiento. La descentralización del sector WASH significa que no hay un apoyo adecuado, además de una distribución desigual de los recursos humanos en las regiones.

“El gobierno y muchos socios ofrecieron perforaciones en distintas comunidades y la región tiene más de 1.000 pozos de agua en la actualidad”, indicó Parfait Ndeme, del Ministerio de Minería, Recursos Hídricos y Energía.

Pero alrededor de 30 por ciento no funcionan y necesitan reparaciones, según Unicef.

“El costo de llevar agua potable a la región del Sahel es casi tres veces más caro que en el sur. La distancia es un factor importante, además del clima árido que dificulta el acceso a las aguas subterráneas”, explicó Ndeme.

Un pozo de agua en esta región cuesta por lo menos ocho millones de francos (unos 16.300 dólares), mucho más que los dos millones de francos (4.000 dólares) en otras regiones.[related_articles]

Desafíos sanitarios

La falta de infraestructura básica y equipamiento en los centros de salud dificulta la tarea de atención en Camerún y hace que muchos profesionales deserten de las zonas rurales, indicó Tchibindat.

Alrededor de 59,75 por ciento del personal de salud se concentra en las regiones más ricas: Centro, Litoral y Nor-Oeste, donde atienden a 42,14 por ciento de los 21 millones de habitantes de este país.

“La falta de equipos en los hospitales demora un par de horas el inicio del tratamiento, lo que aumenta la probabilidad de propagación de la enfermedad”, dijo a IPS el especialista Peter Tambe, en Maroua, capital de Extremo-Norte.

“Muchos casos de cólera surgieron en aldeas aisladas y los esfuerzos del gobierno y sus socios no bastan para atender y controlar la prevalencia de la enfermedad”, precisó.

Desde que se detectó el actual brote, el gobierno, Unicef y otros socios duplicaron sus servicios para fortalecer los centros de salud y ofrecer a la población asistencia en materia de higiene básica, tabletas para potabilizar el agua y atención gratuita a los pacientes en la frontera con Chad y Nigeria, independientemente de su nacionalidad.

“A pesar de los problemas de seguridad en la región, el gobierno y sus socios intercambian información con Níger, Chad y Nigeria para evitar más casos trasfronterizos”, dijo Fouda a IPS.

Editado por Nalisha Adams / Traducido por Verónica Firme

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