COLOMBIA: Un palacio de lectura

La considerada biblioteca más grande de América Latina abrió sus puertas al público este jueves en la capital colombiana, con la oferta de 600 puestos de lectura individual, mesas para consultas colectivas y 30.000 volúmenes, incluidos textos en sistema braille.

Centro Cultural Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo Crédito: Cortesía: Secretaría de Cultura, Recreación y Depote de Bogotá
Centro Cultural Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo Crédito: Cortesía: Secretaría de Cultura, Recreación y Depote de Bogotá
El Centro Cultural Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo abarca un espacio de 23.061 metros cuadrados y sus responsables aspiran a completar 200.000 volúmenes en los próximos meses con la colaboración ciudadana. Para ello la alcaldía mayor de Bogotá lanzó una convocatoria para que cada habitante done al menos 10.000 pesos (unos cinco dólares).

El complejo, inaugurado oficialmente el miércoles por la noche, incluye un teatro con 1.200 butacas, otro menor para 300 personas, salas de Internet, de sonido, videoteca, ludoteca y una "bebeteca" destinadas a la estimulación psicofísica de los más pequeños.

Un parque de 5,5 hectáreas rodea la edificación cuya construcción tardó tres años, con La participación de 50 profesionales bajo la dirección de Daniel Bermúdez, reconocido por su trabajo con elementos ecológicos y luz natural.

Por ello durante el día no hará falta utilizar luz artificial, el cielo raso es de madera de reforestación y la ventilación también es natural.

"Estamos muy contentos. Esta megabiblioteca completa el equipamiento cultural de la ciudad", dijo a IPS la secretaria de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, Catalina Ramírez.

El proyecto hace parte del programa de Red de Bibliotecas Públicas para Bogotá, que se inició cuando la alcaldía estaba gobernada por Enrique Peñalosa (1998-2000) y que hoy alcanza los cinco millones de usuarios al año.

El complejo Julio Mario Santo Domingo se suma a la biblioteca El Tunal, situada en las cercanías del deprimido sector de Ciudad Bolívar, El Tintal Manuel Zapata Olivella, del populoso sector de Ciudad Kennedy, la Virgilio Barco Vargas, en el corazón geográfico de Bogotá, y a Luis Ángel Arango, en el barrio histórico y a cargo del Banco de la República (central).

En total la Red la conforman 20 bibliotecas y un Bibliobús, con puestos ubicados en puntos estratégicos de la ciudad "para brindar acceso gratuito a la información, el entretenimiento y las manifestaciones culturales, tanto nuestras, como de otras regiones", detalló Ramírez. "Es un intercambio cultural que enriquece", agregó.

Lo mismo entiende Camilo Martínez, un usuario adolescente. "Las bibliotecas nos permiten hacer tareas, acceder a libros que no tenemos y estudiar con amigos", dijo a IPS.

La última biblioteca del proyecto Peñalosa quedó rezagada por falta de recursos, aun cuando el lote al extremo norte de la ciudad estaba ya destinado desde comienzos de la actual década.

En 2007 se inició la obra de la megabiblioteca con participación del empresario colombiano Julio Mario Santo Domingo, quien aportó alrededor de 18 millones de dólares, que se sumaron a la inversión del gobierno local de 10 millones de dólares.

Al esfuerzo, con menores cantidades, se unieron otras 70 empresas nacionales. Sin embargo, al centro se le dio el nombre de Santo Domingo, quien según la revista estadounidense Forbes es el colombiano más rico, con una fortuna que unos ubican en 4.000 millones de dólares y otros la elevan hasta los 12.000 millones.

Santo Domingo, hoy con 86 años, amasó su riqueza con las cervecerías Águila y Bavaria, fusionadas en 2005 con la firma sudafricana SABMiller, para luego incursionar en negocios de la comunicación, siendo actualmente propietario del diario El Espectador y de Caracol Televisión, uno de los dos canales privados existentes en Colombia.

El Centro Cultural Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo cubre un sector habitado por cerca de 1,3 millones de personas, 280.000 de las cuales son niños, niñas y jóvenes. En la zona hay 128 escueles estatales y 552 privadas, según datos del gobierno capitalino.

"Estos espacios culturales son una forma de enriquecer el espíritu de los más jóvenes, con la certeza de mejorar su calidad de vida. Un aporte a la estructura y el fortalecimiento de las nuevas generaciones", sentenció Ramírez.

"Ahora debemos revisar en qué aspectos mejorar y ampliar la cobertura a muchos espacios que aún faltan", indicó.

Como dijo el poeta, ensayista y periodista Juan Manuel Roca, "mejorar el contenido dentro del continente".

"Es importante que más allá de la belleza arquitectónica, que es lo que queda en la retina, se produzca una preocupación legítima por la calidad de las obras. Que se encuentre toda la literatura, toda la filosofía, todo lo importante para los usuarios de todas las edades", sostuvo ante la consulta de IPS.

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