METAS DEL MILENIO: Crisis en tres frentes

El Sur en desarrollo afronta una crisis en tres frentes: la economía mundial que se precipita, el encarecimiento de los alimentos y el cambio climático que ya hace sentir sus perjuicios, advirtió la ONU este lunes.

El Informe sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2009 muestra los avances logrados desde que, hace nueve años, 189 países se comprometieron a cumplirlos para 2015.

Definidos en 2000 por la Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), esos Objetivos incluyen reducir a la mitad la proporción de personas que padecen pobreza y hambre respecto de 1990, garantizar la educación primaria universal, promover la igualdad de género y reducir la mortalidad infantil y la materna.

También figuran en la lista combatir el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), la malaria y otras enfermedades, asegurar la sustentabilidad ambiental y fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

El informe de este año llega en un momento particularmente crucial, según Nicola Harrington, directora de la oficina de la ONU y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Bruselas.
[related_articles]
Esta misma semana, de este miércoles al viernes, se celebrará la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8) países más poderosos en Italia. Mientras, una grave crisis económica mundial agrava la situación de los más pobres en el Sur en desarrollo.

El estudio analiza los avances concretados en cada uno de los ocho Objetivos desde 2000.

"Este informe, que se difunde anualmente, llega dos semanas después de la reunión de la ONU sobre finanzas en Nueva York", dijo Harrington a IPS, quien recordó que el secretario general del foro mundial, Ban Ki-moon, estará presente en la cumbre del G-8.

"En este momento de crisis, tiene una importancia vital el modo en que asuman estos desafíos los países industriales y el modo en que podrían ayudar a los del mundo en desarrollo", añadió.

Según ella, esos desafíos tienen tres aspectos: la crisis financiera, los problemas del cambio climático y el encarecimiento de los alimentos. Los dos primeros son relativamente bien comprendidos, pero al tercero no se le da toda la importancia que merece.

La carestía alimentaria "ha salido del radar recientemente, pero todavía es un problema enorme", dijo Harrington. "En el mundo en desarrollo la gente todavía está pagando precios elevados por su comida, a menudo los básicos."

Los países pobres también ve al cambio climático como "un problema de mañana", cuando, en cambio, se trata de un asunto serio e inmediato para quienes lo experimentan de primera mano y quienes no tienen los recursos para paliar sus efectos.

Pero aunque este informe evalúa los acontecimientos tal como ocurren, esto es complicado por el simple hecho de que sus datos fueron ampliamente recopilados antes de que las actuales tendencias económicas comenzaran a arraigarse, y los contenidos del estudio tienen que verse en ese contexto, destacó Harrington.

"En las vísperas de la crisis avanzábamos muy bien en algunas áreas, como la reducción de la pobreza, la educación, la mortalidad infantil y la reducción de nuevas infecciones de VIH/sida. Pero ahora la crisis financiera ha golpeado duramente al mundo en desarrollo y no todos los países, tanto en el Norte como en el Sur, han integrado adecuadamente un programa de cambio", agregó.

También, el mundo en desarrollo podría verse más afectado de lo que se sugiere, porque la reducción de las remesas ha tenido un efecto enorme sobre las economías de esos países, algo que, según Harrington, los observadores occidentales tienden a olvidar como un "problema real".

La ONU y el PNUD, junto con muchas organizaciones no gubernamentales europeas, llama al G-8 y a la Unión Europea a no abandonar la asistencia al desarrollo en este momento crucial.

"Los actores internacionales como la Unión Europea, con su lugar prominente en el mundo de la diplomacia y la economía mundiales, están bien ubicados para hacer algo en relación a esta crisis", dijo Harrington.

Pero, más que eso, tanto el mundo industrializado como en desarrollo deberían ver que sus problemas están interconectados, y que la cooperación debe ser la clave para garantizar la protección futura ante cualquier crisis que se suscite, agregó.

"Los problemas del mundo en desarrollo también son los problemas del mundo industrial. Por ejemplo, el modo en que Europa aborde su propia recuperación de la crisis financiera, en caso de que modifique su régimen comercial, afectará al mundo entero", sostuvo.

"La sustentabilidad mundial debe ir de la mano con el desarrollo humano. Tenemos que evitar el proteccionismo y alentar oportunidades productivas en áreas como la agricultura, la industria y los servicios", dijo.

"Tenemos que construir mercados. Cuanto más países en desarrollo se incorporen en el mercado mundial, más se expandirá ese mercado. Todos tienen la responsabilidad de hacer que esos mercados vuelvan a crecer", opinó.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe