POBLACIÓN: Aprovechar el envejecimiento

Los países industrializados son los que sufren más aceleradamente el envejecimiento de la población, pero los del Sur los superarán en poco tiempo: para 2020, alrededor de 70 por ciento de los mayores de 60 años vivirán en naciones pobres.

IPS dialogó con José Miguel Guzmán, director de la División de Población y Desarrollo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), sobre los desafíos con que se enfrenta esa agencia y sus planes para el futuro.

IPS: ¿El envejecimiento es un problema social, económico o cultural?

JOSÉ MIGUEL GUZMÁN: Es importante aclarar que el envejecimiento de la población no es un problema en sí mismo. Es un proceso natural. Es consecuencia de un proceso social que evoluciona, que debería observarse, comprenderse y abordarse.

También es erróneo identificar el envejecimiento personas ancianas, con "abuelos". La cuestión se refiere a todos los que necesitan ayuda a causa de su edad avanzada.

Por supuesto, este proceso tiene efectos negativos. Pero el envejecimiento es básicamente consecuencia del cambio demográfico, y tiene sus raíces en hechos positivos, como la mejor atención a la salud, la mayor expectativa de vida y sus ramificaciones.
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Aunque en los países industrializados este proceso fue gradual, en los países en desarrollo ha sido y será rápido. Por ejemplo, se espera que para 2050 China tenga alrededor de 300 millones de personas de más de 60 años, lo que casi equivale a toda la población actual de Estados Unidos.

Además, a diferencia de las naciones industrializadas, los países en desarrollo carecen de un sistema de seguridad social capaz de manejar su creciente proporción de ancianos.

Las sociedades y los gobiernos no se han preparado para atender la falta de mecanismos y de una red de seguridad. Deberían hacerlo proactivamente para evitar consecuencias adversas.

IPS: ¿Qué rol ha jugado el UNFPA en el abordaje de estos desafíos?

JMG: Hemos despertado a este fenómeno sólo en los últimos años. Pero los esfuerzos para contrarrestar su impacto datan de al menos 1982, cuando se adoptó en Viena el Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento.

En ese periodo el envejecimiento era considero sólo en los países industrializados, pues se percibía como muy distante en los países en desarrollo. A esto siguió el Plan de Madrid, en 2002, que puso de relieve el derecho de las poblaciones envejecidas a una vida "buena".

En 1994 se realizó la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo en El Cairo. La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó en 1999 medidas para implementar el Programa de Acción resuelto en la capital egipcia. Las actividades del UNFPA para abordar el desafío del envejecimiento se realizan dentro de este marco.

Desde entonces, hemos tratado de que los países acepten las recomendaciones. No todos están listos. En muchos países no existen estudios sobre el envejecimiento. China, Tailandia, Camboya y algunos países latinoamericanos han realizado estudios. El UNFPA alienta al resto a dar ese primer paso.

Además, el UNFPA ayuda a los países a desarrollar políticas nacionales y leyes sobre este asunto. Por ejemplo, ayudamos al gobierno de República Dominicana en sus esfuerzos por implementar sus leyes al respecto, que no podían aplicarse tras 10 años de vigencia.

También hemos incorporado programas en Panamá, Paraguay, Brasil y México, entre otros. Aunque no tenemos pericia en materia de seguridad social —que constituye un tema importante— trabajamos con varios gobiernos para diseñar e implementar programas viables.

IPS: El desarrollo de infraestructuras es considerado clave para abordar el problema. ¿Cómo se han coordinado las acciones en ese sentido y qué frutos dieron?

JMG: El UNFPA considera el desarrollo de infraestructura a través de la investigación, la capacitación, la recolección de datos, así como la ayuda en la elaboración de políticas y la implementación de leyes. Por ejemplo, tuvimos un rol activo en la creación del Instituto Internacional sobre el Envejecimiento en Malta. También capacitamos a quienes trabajan en políticas al respecto en sus países y apoyamos el Programa de las Naciones Unidas sobre Envejecimiento.

La creación de infraestructura trasciende la disponibilidad de recursos económicos. Incluso países de altos ingresos en el mundo industrializado, como los del Golfo (Pérsico o Arábigo) en Medio Oriente, necesitan gente capacitada en centros de atención a la salud y cuidados, por ejemplo, para manejar el envejecimiento de la población.

Como el uso de instituciones de cuidados para los ancianos no es muy popular en muchas partes de Asia, Medio Oriente y América del Sur, el desafío es abordar este factor cultural.

Entre las alternativas que deberían planificarse y considerarse figuran los programas comunitarios. Algunos países industrializados han demostrado que el solo hecho de "hablarles" a los ancianos les da una sensación de participación, lo que mejora su salud.

También pueden involucrarse en actividades que pueden o no generar ingresos, o aprender a manejare las tecnologías de la información, como acceder a Internet, al correo electrónico y a redes sociales. Las medidas de integración a la sociedad mediante la creación de salas comunitarias pueden adaptarse en los países en desarrollo. No requieren demasiados recursos.

IPS: ¿Qué recursos ha observado y alentado el UNFPA en términos de esfuerzos de colaboración entre varias organizaciones y países?

JMG: Como parte de nuestros esfuerzos de cooperación Sur-Sur, el UNFPA promueve el compartir experiencias y prácticas entre países. Alentamos estudios comparativos en el plano regional y subrayamos los programas exitosos en varios países, a fin de que otros los conozcan y exploren (la posibilidad) de adaptarlos de una u otra forma.

Por ejemplo, en América Latina, los centros de cuidados durante el día para los ancianos de Cuba, los sistemas de apoyo comunitario en Argentina, y el sistema de pensiones en áreas rurales de Brasil son prácticas meritorias que vale la pena considerar.

También pensamos que son un buen ejemplo los esfuerzos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) para crear conferencias e instancias de capacitación dirigidas a organizaciones regionales gubernamentales e intergubernamentales.

A un nivel micro, también servimos como entidad de promoción y apoyo a las organizaciones no gubernamentales y su interacción en los planos nacional, regional y mundial.

IPS: Los países asiáticos y latinoamericanos ocupan lugares prioritarios en la agenda del UNFPA. ¿Qué ocurre con África?

JMG: El envejecimiento de África todavía no es una preocupación acuciante, pero estamos previendo escenarios futuros. El UNFPA ya está trabajando en algunos programas integrados relativos al VIH/sida y su impacto sobre el rol de los abuelos en la crianza de sus nietos.

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