ALIMENTACIÓN-PALESTINA: Cómo llenar el plato vacío

Um Abdullah, modista de 42 años, vive en el superpoblado campamento de refugiados de Jabaliya, en las afueras de la ciudad palestina de Gaza. Tiene ocho hijos. Por más que se esfuerza, no recuerda cuándo fue la última vez que pudo servirles un platillo con carne.

Durante mucho tiempo, sólo les cocinó lentejas. Hasta que recibió, hace poco, cupones de asistencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los que luego canjeó por tomates y berenjenas en el mercado local.

Historias como la suya son comunes en toda la franja de Gaza, donde años de sanciones económicas, sitio israelí y guerras han azotado a la economía y dejado productos básicos para sobrevivir fuera del alcance de la mayoría de la población.

"Vivimos al día, nada más", dice Um Abdullah, quien en los últimos tres días ganó apenas tres dólares. "Si podemos comer una vez cada día, para nosotros ya está bien."

El precio de los alimentos y otras mercaderías se estabilizaron tras las subidas sin precedentes registradas durante la ofensiva israelí transcurrida del 27 de diciembre al 17 de enero.
[related_articles]
Pero el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU informa que varios productos son más caros ahora en Gaza que antes de la Operación Plomo Fundido.

El precio del azúcar, el arroz, la cebolla, el pepino, el tomate, el limón, la pimienta, el ajo y las carnes de pollo, bovino y pescado era mayor en marzo que en diciembre, según el PMA.

El precio de la pimienta se duplicó. El de la cebolla aumentó 33 por ciento. El del pollo, 43 por ciento más caro, a causa de la destrucción de varios establecimientos avícolas por el ataque.

La devastación de grandes superficies de tierra de cultivo y de haciendas ovinas y bovinas redundó en un recrudecimiento de la inseguridad alimentaria.

Economistas advierten que la guerra se limitó a agravar una situación humanitaria que ya era severa, la cual se remonta a junio de 2007, cuando Israel selló herméticamente Gaza con un férreo sitio económico.

La escasez de bienes esenciales y la reducción del flujo de combustibles al mínimo dispararon el precio de los alimentos y otros productos en los últimos dos años. Para muchos hogares de la franja, se volvieron inaccesibles.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) calculó que la inflación en Gaza ascendió el año pasado a 28 por ciento. En contraste, el precio de los alimentos aumentó en Israel apenas cinco por ciento entre marzo de 2008 y el mismo mes de este año, según la Oficina Central de Estadísticas de ese país.

"La mayor contracción económica y la escasez extrema de mercaderías causa 'estanflación' en Gaza", es decir, estancamiento e inflación simultáneos, "y eso es lo que está detrás de los altos precios", dijo Ibrahim Hantash, del Instituto Palestino de Investigaciones de Política Económica.

"El contrabando rampante también eleva los precios de los productos básicos, porque no hay control. Todo es mercado negro", agregó.

La mayoría de los habitantes de Gaza viven bajo la línea de pobreza, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Más de la mitad de las familias indigentes afrontan penurias extremas, con un ingreso de 1,32 dólares diarios por persona.

Y como los hogares de Gaza gastan la mayoría de sus magros ingresos en alimentos, 75 por ciento de la población se vio forzada a reducir la cantidad de comida que compra, y 89 por ciento resignó su calidad, según el FMI.

Por eso, muchos hogares, como el de Um Abdullah, se privan de fuentes de proteínas, como la carne y los huevos.

"Gaza se enfrenta con una severa escasez de alimentos nutritivos, producidos localmente y económicamente accesibles", señalaron en marzo el PMA y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Como consecuencia, la población de la franja redujo su ingesta calórica diaria, principalmente porque ya no consume carne roja, arroz, aceites y grasas, así como frutos y productos lácteos, lo que causa deficiencias nutricionales, entre ellas, anemia, añade el estudio.

Jalal Ataf Al-Masari tiene desde hace 10 años una frutería en el corazón del hacinado campamento de refugiados de Beach, en la ciudad de Gaza. Nunca vio precios tan altos y ventas tan bajas como ahora, dijo.

"Al inicio del sitio, eran solamente los pobres los que dejaron de comprar frutas. Ahora, no las compra nadie. La vida se ha vuelto cada vez peor", opina.

En su puesto, un kilogramo de banano cuesta el equivalente a 1,45 dólares. Uno de manzana, importada de Israel, vale 1,20 dólares. Antes del sitio, se podía comprar tres kilogramos de manzana por 2,42 dólares, según Al-Masari.

En la feria no hay peras, duraznos o kiwis. Muchos de los mercados de Gaza están abastecido apenas con arroz distribuido por la ONU, y con aceite para cocinar, algunos alimentos enlatados y bolsas de harina, sal y lentejas, donados por la Unión Europea (UE).

"Sufro el sitio hace dos años, y todavía no puedo creer cuán caro es todo, más que en Estados Unidos", dice Al-Masari.

El PMA detectó ciertos mecanismos a los que recurre la población para sobrevivir: vender joyas o propiedades, comprar alimentos a crédito o pedir dinero prestado a amigos y familiares, entre otros.

Soha Kaloub, madre de ocho hijos y esposa de un policía civil a quien la Autoridad Nacional Palestina (ANP) le redujo el salario, dice desde su hogar en el campamento de refugiados de Beach que se vieron obligados a vender todos sus muebles para comprar comida.

Esta mujer no puede darse el lujo de comprar de seis kilogramos de gas para cocinar, lo que le costaría unos seis dólares. Por eso es que usa una pequeña cocina a keroseno, reliquia de los tiempos del Imperio Otomano, que dominó Palestina desde 1516 hasta 1919.

Lo usa para cocinar frijoles o lentejas, y a veces verduras. "Hace nueve meses que no comemos carne vacuna o de pollo. Mi refrigerador está vacío, nuestras vidas están vacías. Antes del sitio no era un paraíso, pero era mejor. Por lo menos teníamos algo", dijo Kaloub.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe