PAKISTÁN: Prensa amordazada por estado de emergencia

«Tengo la costumbre de decir lo que debo y continuaré haciéndolo», dijo Syed Talat Hussain, conductor de un popular programa de actualidad en el canal de televisión pakistaní Aaj TV.

El gobierno del presidente Pervez Musharraf bloqueó las emisiones de todos los canales de televisión el sábado, a excepción de las del estatal PTV, cuando impuso el estado de emergencia.

Existen en Pakistán 30 canales de noticias. Entre ellos, Aaj TV fue de los primeros en ser ocupados por la policía. Hussain dijo a IPS que alrededor de 30 hombres, sin orden de allanamiento, entraron por la fuerza en el edificio y comenzaron a dañar los equipos de la emisora.

Los periodistas intentaron evitar que la policía se incautara de los móviles de exteriores sentándose sobre los vehículos y desinflando sus ruedas.

Éste fue el último ataque contra la prensa en Pakistán. Analistas han observado un constante y progresivo amordazamiento de los medios por parte del gobierno en los últimos años.
[related_articles]
Según la Unión de Periodistas de Pakistán, las autoridades hostigaron a los canales de televisión y las radios FM, ocupando sus oficinas y confiscando sus equipos en varias oportunidades.

Alrededor de 21 periodistas han sido asesinados desde que Musharraf tomó el poder en un golpe de Estado en 1999.

"Una explosión en el número de canales de televisión independientes dio gran estímulo al pluralismo y la calidad de la información", señaló la no gubernamental Reporteros Sin Fronteras en su informe anual 2007. "Pero las fuerzas de seguridad incrementaron la represión: decenas de periodistas fueron secuestrados y torturados por los militares."

En su discurso televisivo para anunciar el estado de emergencia, Musharraf mencionó a la creciente violencia como excusa para justificar la adopción de esa medida extraordinaria.

También acusó a los jueces de "traspasar los límites de su autoridad legal" y actuar en contra de las políticas de su gobierno.

No ahorró palabras para referirse a su disgusto por la forma "irresponsable" en que la prensa, especialmente la radio y la televisión, trataba los problemas nacionales.

En medio del caos político, el silencio de los partidos ha sido ensordecedor. "Han sido castrados y no saldrán a la calle. El gobierno tampoco tomará medidas contra ellos. Y la insurgencia en Waziristán y Swat (las áreas tribales en la frontera con Afganistán) continuará", dijo Ayaz Amir, columnista de Dawm, diario publicado en inglés.

"Los medios de prensa, especialmente los electrónicos, han sido acusados de realizar una cobertura sensacionalista y me atrevería a decir que eso ha sido así en algunas ocasiones. Pero esta es una cuestión que debe ser decidida por los televidentes", señaló Zohra Yusuf de la independiente Comisión de Derechos Humanos de Pakistán.

"Prefieren matar al mensajero en lugar de hacer frente a la crisis", agregó.

Poco después de la suspensión de las garantías constitucionales, se impusieron restricciones a la prensa, que no podrá imprimir ni difundir "cualquier cosa que difame o ponga en ridículo al jefe de Estado, los miembros de las fuerzas armadas o los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial".

También se prohibió a los medios difundir material que pueda "poner en peligro o menoscabar la ideología de Pakistán, o su soberanía, integridad y seguridad y cualquier material que incite a la violencia o el odio, o genere tensiones interreligiosas o sea perjudicial para el mantenimiento de la ley y el orden".

"Estas restricciones apuntan más a los medios electrónicos que a los escritos", afirmó Amir. "Las alegaciones de Musharraf sobre la existencia de libertad de prensa son inconsistentes con esta situación."

Amir prevé que los diarios exhibirán "un cierto grado de precaución" a través de la autocensura. El periodismo escrito deberá "recurrir a ciertos simbolismos", lo que será un desafío pues "habrá mayor necesidad de hablar claro", tal como ocurrió durante la dictadura del general Muhammad Zia-ul-Haq (1977-1988). "Es como volver al pasado y es muy triste", agregó.

Hussain consideró que Musharraf "utilizó esta vez el arma más letal, porque no lo queda ninguna otra en su arsenal". Muchos señalan que su programa —"En vivo con Talat Hussain"— y el canal Aaj TV fueron los que más irritaron al presidente, aunque no los mencionó en su discurso a la nación.

"Me sorprendería que no haya sido así", comentó Hussain, quien recordó la hostilidad del círculo presidencial en los últimos meses, especialmente durante el episodio de la suspensión y posterior reincorporación del presidente de la Corte Suprema, Iftikhar Muhammad Chaudhry, quien recibió un apoyo sin precedentes de los medios electrónicos.

Chaudhry se encuentra ahora bajo arresto domiciliario, por su negativa a firmar la Orden Constitucional Provisional, que representa el paso previo a la imposición de la ley marcial, según expertos legales.

Pero los intentos de Musharraf para controlar Internet resultaron vanos. Minuto a minuto se difunde información sobre los arrestos de abogados y activistas de derechos humanos, su paradero e indicaciones sobre cómo acceder a través de las computadoras a los canales de televisión bloqueados.

Los periodistas no están desmoralizados. "Yo y la mayoría de mis colegas mantenemos nuestro espíritu en alto. Me han dicho que debo comportarme si no quiero ser arrestado, pero estas tácticas no me asustan", dijo a IPS en una entrevista telefónica el editor ejecutivo de Geo TV, Hamid Mir.

"Musharraf alega que él le dio libertad a la prensa, pero esto no puede estar más lejos de la verdad. La libertad de prensa está garantizada por la Constitución que él suspendió y ésta es la razón por la que tomó esa medida. Le aseguro que él y sus amos extranjeros son los que van a perder en definitiva. Los paquistaníes ya se dieron cuenta de que deben elegir entre Musharraf y Pakistán, y van a optar por el país", enfatizó Mir.

Ali Dayan Hasan, investigador para la organización de derechos humanos Human Rights Watch, coincidió en que "no fue la generosidad de Musharraf sino el desastre de relaciones públicas durante el conflicto con India en 1999 lo que llevó a la aparición de los canales de televisión y radios independientes".

En tanto, los propietarios de los medios han sido notorios por su invisibilidad.

"Mientras nosotros resistimos las medidas de excepción, lo que seguiremos haciendo hasta que se eliminen las restricciones, ellos están negociando con el gobierno", dijo Mazhar Abbas, secretario general de la unión de periodistas. Su temor es que los propietarios accedan a las demandas de las autoridades, como ya lo han hecho en el pasado.

"Hay un precio que los propietarios deberían estar dispuestos a pagar. Si no lo hacen, en el largo plazo perderán mucho más en términos de credibilidad", afirmó Yusuf.

Los "barones de la prensa" llegarán a un acuerdo con el gobierno, indicó el presidente de la Unión de Periodistas de Karachi, Shamim-ur-Rehman.

"Es injusto iniciar una protesta y poner en riesgo la vida y la fuente de trabajo de los periodistas si los dueños de los diarios y los canales no están de nuestro lado. No quiero que periodistas se pudran en la cárcel sin el apoyo de sus empleadores", afirmó.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe