CULTURA-CHINA: Inflación se devora los pasteles lunares

Los vendedores de tortas lunares de China se ven obligados a optar por variaciones más frugales de este tradicional platillo del Festival de Medio Otoño, a causa de la inflación rampante.

Esas tortas dulces, que se comen y se obsequian durante el Festival, que comienza este martes, se encarecieron al igual que el resto de los alimentos.

La inflación llegó en septiembre a una cifra sin precedentes en 11 años, 6,5 por ciento anualizada, lo cual eleva los temores de caída en la calidad de vida y de protestas sociales.

Los insumos para la elaboración de tortas lunares se encarecieron entre 15 y 30 por ciento, pero las autoridades emitieron una serie de edictos para ordenar a los fabricantes a mantener estables los precios del tradicional manjar.

Antes, estos pasteles se presentaban en cajas de madera, seda y hasta de oro, y se ofrecían gran cantidad de variedades. Pero la reducción de costos exige envoltorios con los pies en la tierra.

Muchos fabricantes, incluso los de marcas establecidas como Holliland y Guixiangcun, se unieron a una iniciativa apoyada por el gobierno para revivir el espíritu tradicional del Festival de Medio Otoño con envoltorios de papel reciclado.

Otros optaron por añadir suplementos alimenticios a los ingredientes de las tortas.

El Festival de Medio Otoño conmemora el fin de la dominación mongola de la dinastía Yuan (1279-1368).

Los chinos insatisfechos con la opresión elaboraron un plan de rebelión, que fue escrito en el dorso de unos pasteles especiales, y distribuido así entre los insurgentes, que lograron vencer a los mongoles.

Hoy las tortas lunares se consumen durante el Festival de Medio Otoño (también llamado de la Luna), que transcurre entre la segunda semana de septiembre y la segunda de octubre.

Además de su contenido histórico, el Festival también celebra el fin de la cosecha veraniega, cuando la Luna está más cerca de la Tierra. Las familias se reúnen para disfrutar la luna llena, mientras disfrutan de las pequeñas tortas redondas que la emulan.

Las tortas lunares, rellenas con una gruesa capa de semillas de loto o pasta de frijoles rojos, son tan empalagosas que deben cortarse en finas rodajas y degustados entre sorbos de té.

Por eso, varias compañías incluyen en los envoltorios de tortas paquetes de té chino. Este año, se puso de moda un paquete de tortas lunares sencillamente decoradas acompañadas por té Pu-erh añejo, afamado por sus propiedades curativas.

"Es natural que a medida que el público se preocupa más por su salud y su bienestar prefieran tortas lunares saludables más que cualquier versión moderna, tan ricas como dañinas", dijo Zhu Yanhua, vendedora de Holliland en un puesto instalado en la entrada de un supermercado de Beijing.

En los últimos años ascendieron y cayeron modas y tendencias en materia de tortas lunares: unas con helado fabricadas por Haagen-Dazs, otras de chocolate producidas por expertos belgas, otras de gelatina e incluso algunas que contenían foie gras y champaña.

Pero esta explosión de variedades es sólo una parte de la historia. Los tradicionalistas deploraron lo que califican de "moda del desperdicio y la decadencia".

La prensa china ha informado sobre la fabricación de tortas lunares de plata y adornadas con 56 piedras preciosas vendidas a 920 dólares en la central ciudad de Zhangzhou.

Otro fabricante, en la septentrional ciudad de Changchun, produjo una caja que incluye un palo de golf, y uno de la provincia de Yunnan ofreció de obsequio con cada compra de tortas lunares una cámara digital.

"Esto degenera la torta lunar como símbolo de unión familiar durante el festival", sostuvo el columnista Pang Honggi, del Diario de la Juventud de Beijing.

Al anunciar su campaña de recorte de precios, funcionarios del gobierno se refirieron a los peligros de la inflación.

El envoltorio sencillo ayuda a divulgar los valores de la frugalidad, la racionalidad y la salud, dijo Liu Jiang, a cargo de mercadotecnia en la oficina municipal de comercio de Beijing, a la agencia estatal de noticias Xinhua.

"Los paquetes de lujo no solo distorsionan el significado de las tortas, sino que terminan también empeorando el problema de los residuos", concluyó Liu.

Durante el Festival, los chinos consumen decenas de millones de tortas. Su principal variación, dentro de las tradiciones, es el relleno: puede ser de puré de soja roja, diversas semillas como sésamo, nuez y azufaifo, puré de soja roja, chocolate e incluso jamón.

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