MUJERES-BOLIVIA: El trabajo es lo primero

La figura de la abnegada madre y esposa ha dejado de ser atractiva para las mujeres de Bolivia.

La Encuesta Nacional sobre Exclusión y Discriminación desde las Mujeres reveló que en los proyectos de vida de la mayoría de las bolivianas la prioridad es el trabajo y que son cada vez menos los planes que se asientan exclusivamente en la maternidad o el matrimonio.

La investigación, realizada por la no gubernamental Coordinadora de la Mujer, muestra que apenas siete por ciento de las encuestadas identificaron como una prioridad el tener una pareja e hijos, "que era lo que caracterizaba las proyecciones de vida de las bolivianas hasta hace dos décadas", según indica el trabajo.

En cambio, 56 por ciento admitió tener como primera meta el trabajo o el estudio.

Sin embargo, 28 por ciento dijo que aún creían que la combinación trabajo-pareja-hijos es la fórmula de la felicidad. "Esto también reviste importancia, demostrando que ser madre y esposa es parte constitutiva de ser mujer", señaló la entidad que impulsó la investigación.

El hecho de que los roles tradicionales de la mujer estén siendo desplazados por aspiraciones de otro tipo es un paso importante hacia la equidad de género, dijo a IPS la directora de la Unidad Mujer y Desarrollo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Sonia Montaño.

Esto ocurre no sólo en Bolivia sino en el resto de América Latina, agregó, donde aumentó la presencia femenina en el mercado laboral, se incrementó la participación política y la mayoría de los países cuenta con políticas de género activas.

"Sin embargo, las mujeres aún reciben la mayor carga laboral doméstica, siguen siendo minoritarias en la toma de decisiones, ganan menos que los hombres y sufren los efectos de la violencia sexista", explicó Montaño.

La mujer trabajadora y su contribución a la economía es precisamente uno de los temas que abordará la Décima Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, del 6 al 9 de este mes en Quito, convocada por la Cepal.

Según la información que maneja la Unidad Mujer y Desarrollo que dirige Montaño, hasta 2015 habrá una mayor participación femenina en el mercado laboral en Bolivia, uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) adoptados en 2000 por la Organización de las Naciones Unidas, con compromiso de cumplirlos en 2015 y con referencia a indicadores de 1990.

Esto no será casual, sino un derecho ganado palmo a palmo, que debería contar con el respaldo de políticas que promuevan el empleo y el respeto a los derechos laborales, comentó Montaño.

En Bolivia, 51 por ciento de sus 9,3 millones de habitantes son mujeres y, según datos del Instituto Nacional de Estadística, 1,8 millones trabajan. Lo hacen principalmente en los sectores de ganadería, agricultura y pesca (37 por ciento), servicios y comercio (25,7 por ciento), trabajos no calificados (15,2) y manufactura e industria (11,4 por ciento).

El acceso de la mujer a empleos remunerados es uno de los cuatro indicadores tomados en cuenta por los ODM para promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer. La meta en este país es lograr la inclusión de 50 por ciento de las bolivianas en edad productiva.

Los ODM son compromisos mundiales con plazos establecidos para que se reduzca la pobreza extrema y el hambre. Sus metas incluyen la igualdad de género.

Una investigadora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Milenka Ocampo, informó a IPS que 32 por ciento de las bolivianas trabajan en actividades como la administración pública, establecimientos financieros, comunicaciones, transporte, hotelería y manufactura, entre otros.

Ese porcentaje es superior al de Brasil, donde sólo 15,5 por ciento de la población femenina desarrolla actividad laboral. Bolivia se ubica en un nivel similar al de Perú, donde 33,4 por ciento de las mujeres trabajan.

"Pero habría que ver de qué calidad de trabajos estamos hablando", comentó el sociólogo Marcos Cardona.

El informe 2006 de la estatal Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas y el Comité Interinstitucional de las Metas de Desarrollo del Milenio advirtió que si bien existe un incremento en la participación de las mujeres en el mercado laboral, muchas de ellas deben insertarse en ocupaciones con un bajo nivel de calificación.

De hecho, en su mayor parte trabajan en el mercado informal, especialmente en los sectores de servicios y comercio, destacó Cardona.

La Coordinadora de la Mujer indicó que la calidad del empleo es "algo sobre lo que hay trabajar". Pero la entidad ve aspectos positivos en los resultados de la encuesta, para la que fueron entrevistadas 2.985 mujeres de entre15 y 65 años de edad en las principales ciudades de Bolivia.

En su análisis de los resultados, la Coordinadora destacó que revelan que la inclusión del trabajo como un aspecto central en la realización personal no sólo tiene que ver con la autoestima, la autonomía o el aumento de las oportunidades. "También debe ser entendido como medio de reconocimiento y valoración social. En última instancia, de ciudadanización".

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