CAMBIO CLIMÁTICO: Con el agua al cuello

Cientos de millones de personas corren riesgo de sufrir muy pronto las consecuencias del recalentamiento planetario, según confirmó este viernes el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Crédito: IAEA
Crédito: IAEA

La versión final del informe «Cambio climático 2007: Impactos, adaptación y vulnerabilidad», presentado en Bruselas, también advierte que el recalentamiento diezmará la flora y la fauna si no se reducen drásticamente las emisiones humanas de gases invernadero

Los riesgos para la población humana y las especies animales y vegetales son particularmente severos en las regiones tropicales de África, los deltas del sudeste asiático, la Amazonia y en las islas bajas y otros territorios cercanos a los océanos, indica el documento.

Para 2020, hasta 250 millones de habitantes de África subsahariana afrontarán escasez de agua, y en algunos países la producción de alimentos podría reducirse a la mitad, según el informe del IPCC.

Ciertas regiones de Asia se verán en peligro por el derretimiento de los glaciares en regiones montañosas como el Himalaya. Lo mismo sucederá en el sur de Europa por los derretimientos alpinos.
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El estudio indica que el cambio climático afectaría especialmente la región del Mediterráneo europeo, que sufriría veranos más tórridos, y moderaría el frío en todo el Hemisferio Norte, pero especialmente en este continente.

«En el sur de Europa, es muy probable que el cambio climático tenga impactos negativos, con crecientes riesgos para la salud derivados de las cada vez más frecuentes olas de calor e incendios forestales, la reducción de la disponibilidad de agua y de la energía hidroeléctrica y la caída de la producción agrícola», agrega el informe.

«En el Hemisferio Norte, el cambio climático tendrá algunos beneficios como la reducción de los periodos fríos y el aumento de las cosechas, de la forestación, de la productividad de las aguas del Atlántico y del potencial hidroeléctrico», indica.

Pero el cambio climático, causado para la mayoría de los científicos del IPCC por el recalentamiento planetario originado en la quema de combustibles fósiles, también tendría efectos perjudiciales en Europa y en América del Norte.

El informe indica que un aumento de dos grados en la temperatura global tendría consecuencias climáticas y ambientales dramáticas en todo el mundo.

Un aumento de temperatura de entre uno y seis grados en los próximos 100 años conduciría a la extinción de entre un quinto y un tercio de todas las especies de flora y fauna del mundo, y provocaría la inundación de costas e islas habitadas por cientos de millones de personas.

La nueva evaluación del IPCC es resultado de la revisión de investigaciones y el debate de unos 2.500 científicos, entre ellos los 450 principales autores que contribuyeron con el informe. La versión final fue acordada en Bruselas por algunos de ellos y delegados de 130 gobiernos.

El presidente del IPCC, Rajendra Pachauri, calificó el informe, al presentarlo a la prensa este viernes, de «muy buen documento», pero dijo que las discusiones que condujeron a la versión final habían sido dificultosas.

«Acabamos de terminar una reunión maratónica» iniciada el 2 de este mes y «ya aprobamos el informe. Fue un ejercicio muy productivo, pero tenso y complejo. No fue un documento fácil de producir», sostuvo Pachauri.

Fuentes presentes en la reunión dijeron que representantes de los gobiernos de Estados Unidos y China se opusieron a algunos aspectos que marcaban alarma sobre la gravedad del cambio climático en comparación con una versión anterior.

Las dos delegaciones atemperaron el lenguaje del informe y se aseguraron de remover pronósticos específicos sobre la situación de sus países, aseguraron los informantes.

Estados Unidos y China son los principales emisores de gases invernadero por quema de combustibles fósiles. Juntos, son responsables de más de 45 por ciento de las emisiones.

El gobierno de George W. Bush rechaza cualquier obligación de reducir sus emisiones, como las marcadas por el Protocolo de Kyoto de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, firmado en 1997 y vigente desde febrero de 2005.

China, considerado a los efectos del Protocolo un país en desarrollo, no está obligado a recortar sus emisiones, como sí 35 países industrializados, entre ellos Estados Unidos, responsable de 25 por ciento de las emisiones, que retiró su firma del convenio apenas iniciado la presidencia de Bush en 2001.

El acuerdo implica para esas naciones una reducción de las emisiones de 5,2 por ciento respecto de 1990 para el periodo 2008-2012.

Pero ambos países son objeto de una creciente presión internacional por la aprobación de un convenio que suceda al Protocolo de Kyoto a partir de 2013.

Aun cuando el alerta del nuevo informe del IPCC es menos directo de lo previsto, organizaciones ambientalistas consideraron que presenta una «visión pesadillesca» del futuro.

Activistas urgen a los países industrializados a emprender una revolución en el sector de la energía para crear una economía libre de carbono, de modo de reducir la emisión de gases invernadero y mantener el recalentamiento planetario debajo del nivel crítico identificado pro el IPCC.

«Esto es un vistazo hacia un futuro apocalíptico», dijo en Bruselas Stephanie Tunmore, experta en cambio climático y energía de la organización ambientalista Greenpeace Internacional.

«Este informe indica que nos estamos quedando sin tiempo. La Tierra se transformará por el cambio climático inducido por el ser humano a menos que se tomen acciones urgentes y rápidas», añadió.

Por su parte, Catherine Pearce, de Amigos de la Tierra Internacional, dijo: «A menos que tomemos medidas para reducir ahora las emisiones, lo peor está por venir, condenando a millones de los habitantes más pobres del planeta a pérdida de vidas, ingresos y viviendas.»

Hans Verolme, director del programa de cambio climático del no gubernamental Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), dijo: «No hacer nada no es una opción. Por el contrario, tendrá consecuencias desastrosas. Los países industrializados deben, simplemente, aceptar su responsabilidad y comenzar a implementar soluciones.»

El comisario de Ambiente de la Unión Europea, Stavros Dimas, dijo que el informe consolida la determinación del bloque a recortar aun más sus emisiones. «El mundo necesita actuar rápido para estabilizar el cambio climático e impedir, de ese modo, sus peores impactos.»

Este informe es el segundo del IPCC publicado este año. En el del 2 de febrero, este panel de la ONU afirmó que los sectores de la industria, el transporte y la producción de electricidad eran los principales responsables de las emisiones de gas invernadero.

Esta cuarta evaluación del impacto del cambio climático, titulada «La base científica», reafirma, por lo tanto, que las emisiones de gases de efecto invernadero por la actividad humana, especialmente la quema de combustibles fósiles, son la principal causa del recalentamiento.

El IPCC advirtió que el aumento de las emisiones de gases invernadero y de las temperaturas mundiales incrementará las catástrofes climáticas, como veranos más calurosos, inviernos más cálidos, sequías, inundaciones, derretimiento de glaciares, elevación del nivel del mar y huracanes más fuertes y frecuentes.

El IPCC fue creado en 1988 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y la Organización Meteorológica Mundial.

Su objetivo es «evaluar, sobre una base exhaustiva, objetiva, abierta y transparente, la información científica, técnica y socioeconómica relevante para comprender (…) el riesgo del cambio climático inducido por el hombre, sus potenciales impactos y opciones para la adaptación y la mitigación».

El próximo informe, que será publicado este mismo mes, propondrá mecanismos de reducción de emisiones.

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