MUJERES-TAYIKISTÁN: Balanza de género inclinada

Las mujeres de Tayikistán desempeñaron papeles importantes en la reconstrucción de su país tras la guerra civil de la década del 90. Pero resta superar varios obstáculos hasta alcanzar una situación de equidad real, según activistas locales y observadores internacionales.

"Creo que es difícil generalizar, pero hay algunos factores inquietantes", indicó Igor Bosc, vicerepresentante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en este país de Asia central.

Por ejemplo, muchos padres consideran que sus hijos varones serán el sustento familiar y sacan a las mujeres de la escuela para que trabajen en el hogar o fuera de él, y aquellas con educación terminan casándose jóvenes y quedándose en su casa.

Bosc considera que eso obedece en parte a la cultura y a la tradición y en parte al resurgimiento del Islam radical en Tayikistán tras su independencia en 1991 de la disuelta Unión Soviética.

"Es un asunto que preocupa a todas las familias de este país donde se enseña a las mujeres a ser amas de casa desde pequeñas, a llevar adelante una familia y no se les da la oportunidad de participación fuera de ella, en la economía y en la vida pública, la prioridad la tienen los jóvenes y los niños", añadió.

Esa mentalidad es la base de los muchos desafíos que las mujeres de Tayikistán debieron afrontar en los últimos años, señaló Parvina Asadova, psicóloga del no gubernamental Centro de Crisis para las Mujeres.

Muchas de ellas llegan a la organización buscando consejos sobre cómo lidiar con la violencia domestica y las dificultades que tienen por ser segunda esposa.

Durante la guerra civil, muchos hombres murieron dejando viudas y huérfanos.

La economía se deterioró y algunas mujeres se vieron obligadas a prostituirse o fueron víctimas del tráfico de personas. Otras más, incluso, debieron transformarse en segunda esposa.

Asadova relató que ese es el caso de una de sus clientas cuyo marido quiere echarla de la casa junto a los tres hijos de la pareja porque no quiere mantenerlos más.

"No sabe qué hacer. Nuestro abogado dice que sólo tiene derecho a que le pase dinero por sus hijos pues nuestro gobierno no reconoce el casamiento con la segunda esposa", explicó.

Para la psicóloga, antes de la independencia, las mujeres, en cierto sentido, estaban mejor.

"En la era soviética (la disuelta unión socialista de la que formó parte este país), los maridos eran responsables de su familia y sólo tenían una esposa, si se negaban, por ejemplo, a pagar algo relativo a sus hijos, la mujer tenía derecho a su protección y a la de sus hijos", aseveró.

Pero después de la independencia, las mujeres tuvieron que hacer frente a otras dificultades.

Muchas fábricas que tenían respaldo de Rusia (el principal estado de la Unión Soviética) se retiraron. Ahora, en este país de siete millones de habitantes hay más de un millón de personas buscando trabajo en el extranjero.

Algunas de esas, como el esposo de Gulnaz Ortiqova, envían dinero a sus familias. Pero ella sigue trabajando porque le gusta y porque tiene que hacerlo para mantener a sus hijas. Como enfermera gana 10 dólares por mes.

"Encontrar trabajo en Tayikistán ya es difícil, y si trabajas en un solo lugar no puedes mantener a tu familia, menos que eso, ni siquiera a ti mismo", señaló esta mujer de 40 años.

"Es más difícil para las mujeres que para los hombres, pero quizá ese sea mi destino, todo va a ser más difícil".

Pero Gulnaz tiene algo de suerte. Algunos maridos se vuelven a casar y nunca regresan. Otros vuelven sin dinero y con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

El gobierno de Tayikistán dice estar trabajando para mejorar la situación de las mujeres en el país y para ello implementó un comité dedicado a asuntos femeninos y de la familia.

Su presidenta, Anzurat Nurova, señaló que el comité se centra en asuntos de violencia, salud, educación y bienestar.

"Desde que la República de Tayikistán obtuvo su independencia, el gobierno ha hecho mucho por mejorar la condición de las mujeres. El presidente quiere, por encima de todo, que las familias sean saludables y estamos trabajando para solucionar los problemas de ellas", sostuvo.

El gobierno reconoce que las mujeres padecen ciertos problemas que los hombres no, pero también sostiene que en Tayikistán hay equidad de género.

El presidente del gobernante Partido Popular Democrático, Doulatali Doulatov, señaló que el mandatario de Tayikistán, Emomali Rahmonov, instauró la libertad para todos los ciudadanos, incluidas las mujeres.

"Estas libertades incluyen la posibilidad de que las mujeres trabajen a la par que los hombres y por los mismos salarios. Tenemos lo que se llama, seguridad de género", afirmó.

De hecho, muchas tayikas trabajan fuera de sus hogares. Algunas desempeñan tareas en los gobiernos locales y nacionales, pero los críticos señalan que no tienen suficiente poder de decisión.

También tienen una amplia presencia en la sociedad civil, los negocios y la prensa.

En la agencia de noticias Internews de Dusambé, siete de los 10 periodistas son mujeres. Según su directora, Shahlo Akobirova, hombres y mujeres tienen en este país similares desafíos y oportunidades.

"No creo que haya problemas relacionados con ser hombre o mujer. Los problemas para los periodistas no tienen nada que ver con el género, sino con la libertad de expresión", apuntó.

La psicóloga del Centro de Crisis para las Mujeres señaló que es necesario enseñar a las mujeres de Tayikistán a confiar en sus habilidades.

Akobirova señaló que para evitar fracturas en el futuro, ellas deben tener una mejor capacitación y poder de decisión, pero no se debe dejar ese trabajo sólo al gobierno o a la comunidad internacional. (FIN/IPS/traen-vf/dm/rs/rdr/ap wo ip pr cv/06)

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