SRI LANKA: La paz pende del hilo nórdico

La paz en Sri Lanka depende del éxito de la misión del enviado especial de Noruega, Jon Hanssen-Bauer, que llegará a la isla la primera semana de agosto para discutir con el gobierno y los Tigres tamiles el futuro del equipo nórdico de control del cese del fuego.

Tras la declaración de "organización terrorista" de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) por parte de la Unión Europea (UE) en mayo, la organización separatista reclamó el retiro de Suecia, Dinamarca y Finlandia de la misión internacional de supervisión de la tregua en Sri Lanka.

Pero en la misión podrían permanecer, según los Tigres, Noruega e Islandia, que no pertenecen a la UE.

"La neutralidad no tendenciosa respecto del conflicto fue fundamental en la elección de los países nórdicos para que supervisaran la paz", dijo el portavoz del LTTE, S.P. Tamilselvan.

Si se cumple el reclamo de los Tigres, el equipo se reduciría de 57 a 20 miembros, pero el gobierno srilankés ya manifestó su oposición a cualquier cambio en la composición de la misión.

Keheliya Rambukwella, ministro de Implementación de Políticas de Sri Lanka, anunció esta semana que cualquier cambio al respecto tendrá como resultado que "el cese del fuego se volverá nulo y vacío".

Sin embargo, Rambukwella indicó que el gobierno considerará reemplazar a los nórdicos de la UE por observadores de otros países. "Estamos mirando a países como India y Sudáfrica", dijo.

El cese del fuego, alcanzado gracias a la mediación de Noruega en 2002, está en el centro de los actuales esfuerzos diplomáticos para conseguir que los Tigres Tamiles y el gobierno vuelvan a la mesa de negociaciones.

Si Dinamarca, Finlandia y Suecia se retiran, quedarán fuera de la misión 37 de los 57 observadores y colapsará la ya destartalada tregua de febrero de 2002.

La tarea de Hanssen-Bauer será convencer a los Tigres de la neutralidad de los miembros de la UE o, al menos, de que le den tiempo a Noruega para recomponer la misión con miembros que no sean de la UE pero sí nórdicos.

Las expectativas son altas, porque un fracaso significaría la reanudación de una guerra que ya se cobró 65.000 vidas, mientras los Tigres intentan consagrar el establecimiento de una patria separada para la minoría tamil, en el norte y el oriente de la isla.

Japón viene realizando esfuerzos: planea enviar a Sri Lanka a su delegado especial Yasushi Akashi, para reunirse tanto con representantes del gobierno como con el jefe de los Tigres, Velupillai Prabhakaran.

"Quiere conversar directamente con Prabhakaran porque es la autoridad encargada de tomar decisiones", explicaron funcionarios de la embajada japonesa en Colombo.

Siguiendo la línea de la UE, Japón consideró prohibir a los Tigres si la organización persiste con su posición de mano dura. Esa prohibición "está siendo considerada, pero todo dependerá de la visita de Akashi", dijeron a IPS funcionarios de la embajada.

La semana pasada fracasaron los intentos de funcionarios suecos de reunirse con Prabhakaran y otros altos dirigentes de los Tigres.

Hay señales de que Suecia, Dinamarca y Finlandia planean retirarse, si los actuales esfuerzos fracasan, en los próximos cinco días, por razones de seguridad.

"Si la seguridad de sus observadores no puede ser garantizada, será un problema", dijo el portavoz de la misión Thoffinur Omrasson. Fuentes en el norte dijeron que los Tigres habían sido informados de que una retirada era posible.

En mayo, luego de tres advertencias a la Misión de Monitoreo de no abordar buques de la armada de Sri Lanka, los Tigres atacaron una flotilla de naves en las aguas septentrionales, que viajaban bajo la bandera de la misión.

Ningún observador resultó herido, pero una nave de patrulla que transportaba a más de una docena de personas se perdió y desde entonces los miembros de la misión dejaron de abordar barcos de la armada.

Noruega e Islandia dijeron no estar dispuestas a continuar por su cuenta o a aumentar los monitores para llenar el vacío. Por su parte, los Tigres solamente declararon querer que los ciudadanos de la UE salgan.

También dijeron preferir que Noruega, por lo menos, siga siendo el principal intermediario. Noruega medió en la última ronda de conversaciones directas entre el gobierno y los Tigres, celebrada en enero.

Ahora existe un difundido temor de que una retirada de la misión dé el empujón final hacia la guerra, en una situación donde la violencia que se cobró la vida de 900 personas —550 de ellas civiles— desde noviembre, cuando llegó al poder un nuevo gobierno pro-singalés encabezado por el presidente Mahinda Rajapakse.

Los miembros de la misión "están haciendo su trabajo al máximo. La gente los acusa de no haber hecho su tarea apropiadamente y de que, como resultado, los tamiles todavía están sufriendo. Pero la misión está aquí solamente para controlar y traer la paz es responsabilidad de las dos partes", observó V. Muruhan, residente en la septentrional ciudad de Kilinochchi, bajo dominio de los Tigres.

"Los civiles de Jaffna enfrentaron problemas incluso desde las elecciones presidenciales del año pasado. Todos los días mueren civiles. Necesitamos protección y la misión debería garantizar que los tamiles obtengan protección con respecto a quien sea que nos esté atacando", dijo P. Kumar, de esa septentrional ciudad que es también un bastión de los tamiles.

"La Misión está haciendo su trabajo. Los necesitamos porque tememos que la situación pueda empeorar si ellos no están aquí", concluyuó Kumar. ***** +SRI LANKA: Con el miedo encima (https://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=38042) +SRI LANKA: Atentado bloquea entrada a Oslo (https://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=37708) +SRI LANKA: Escalada de violencia diluye esperanzas de paz (https://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=36177) (FIN/IPS/traen-js-mj/ap-rdr/ip hd/06)

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