IRAQ: Kurdistán toma la delantera

Kurdistán esperó mucho tiempo, y lo logró: ahora cuenta con un primer ministro y todo su gabinete, refrendados por su propio parlamento. Iraq no puede decir lo mismo.

La ceremonia del domingo marcó el inicio formal de la alianza de dos tradicionales rivales, la Unión Patriótica de Kurdistán (UPK) y el Partido Democrático Kurdo (PDK), en un gobierno de coalición para esta región autónoma en el norte de Iraq.

Nechirvan Barzani, del PDK, fue designado primer ministro. Omar Fatah, del PUK, viceprimer ministro. El gabinete de 42 miembros prestó juramento ante los 105 parlamentarios.

Los dos partidos kurdos se unieron un decenio después de firmar un acuerdo de paz en Washington en 1997.

La conciliación política alcanzada en Kurdistán entra en marcado contraste con lo que sucede en Iraq: en Bagdad aún se espera un acuerdo político en el muy dividido parlamento para la formación de un gobierno.

El nuevo gobierno kurdo se formó luego de una larga historia de discordias, durante la cual los dos partidos controlaron diferentes regiones.

El Kurdistán iraquí está bajo control autónomo desde la guerra del Golfo (1991), y hasta la invasión de Iraq en 2003 contó con protección de la fuerza aérea británica.

El nuevo gobierno kurdo planea ampliar su control a la petrolera ciudad de Kirkuk, hoy fuera de su jurisdicción.

Barzani declaró el domingo que su gobierno trabajará "pacíficamente para recuperar los derechos usurpados" a los kurdos en la ciudad de Kirkuk, donde el régimen de Saddam Hussein (1979-2003) alentó la radicación de chiitas y sunitas. Hoy cuenta con una gran población no kurda.

La de Barzani no fue una declaración aplaudida por los chiitas y sunitas presentes en la ceremonia.

Pero la tomaron en serio. Cuando se instaló el primer gobierno autónomo kurdo en 1992, apenas asistieron un puñado de visitantes. Esta vez, las personalidades iraquíes y extranjeras colmaron el recinto del parlamento.

"Esa presencia es un reconocimiento de la institucionalidad kurda, de su poder y de su importancia en el gobierno iraquí que se formará próximamente en Bagdad", dijo a IPS el legislador kurdo Fuad Baban.

Entre los presentes en la ceremonia figuraba el embajador de Estados Unidos en Iraq, Zalmay Khalilzad, quien tuvo palabras de homenaje al "sacrificio de los peshmarga (combatientes) kurdos" en la "liberación" de Iraq.

En el parlamento kurdo hay pocos signos de presencia iraquí. Todo es kurdo, desde la bandera hasta el idioma que se habla.

La bandera iraquí izada en el recinto no es la que se usa en Bagdad, sino la de 1958, cuando se instauró el primer gobierno republicano tras el derrocamiento de la monarquía.

"La unidad y la armonía entre nosotros es el catalizador de nuestro éxito actual y futuro", dijo Barzani.

En el nuevo gabinete revistan dirigentes de varios sectores étnicos y religiosos, con el fin de "satisfacer a todos los grupos", dijo el ministro Mohammed Aji Mahmoud, del Partido Socialista Democrático de Kurdistán.

Aunque no está satisfecho con la escasa presencia de su partido en el nuevo gobierno, Mahmoud sostuvo que "decidimos participar para agregar un ladrillo a la pared de este gobierno".

El nuevo gabinete fue aprobado por el parlamento en menos de 20 minutos, y sus 42 miembros fueron ratificados con apenas un puñado de votos negativos.

Hechas las formalidades, el pueblo kurdo está esperando cambios reales en sus vidas. Las señales de insatisfacción con las autoridades son crecientes. La calidad de los servicios es pobre y la corrupción alcanzó niveles alarmantes.

"El gobierno debe cumplir con las expectativas de la población y trabajar para mejorar las condiciones de vida",dijo Aryan Mohammed, de 23 años, empleado público en Arbil. (FIN/IPS/traen-mj/mas/ss/ip hd/06)

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