SALUD-BIRMANIA: A brazo partido contra tuberculosis y sida

Durante 15 años, un centro médico del poblado fronterizo tailandés de Mae Sot ha ofrecido un pantallazo sobre la propagación de la tuberculosis en la vecina Birmania.

La clínica que dirige la médica Cynthia Maung recibe gran cantidad de hombres, mujeres, niños y niñas de la empobrecida y dictatorial Birmania para someterse a exámenes de salud.

"En 2004 detectamos 700 casos de tuberculosis, de los cuales 250 requerían tratamiento", dijo Maung, ella misma una refugiada birmana que escapó de su país tras la dura ola represiva que aplastó en 1988 al movimiento prodemocrático.

La tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades más sufridas por los cientos de personas que cruzan la frontera hacia Tailandia, explicó la médica en entrevista telefónica.

"Nos preocupa que cada año aumente la cantidad de casos", advirtió.
[related_articles]
Conclusiones similares alcanzaron funcionarios del Ministerio de Salud Pública de Tailandia, dada la gran cantidad de enfermedades detectadas en los exámenes a los que obligatoriamente deben someterse miles de inmigrantes birmanos como condición para obtener empleo.

En 2003, por ejemplo, hubo 1.766 birmanos a los que se diagnosticó tuberculosis con necesidad de seguimiento. Los casos de sífilis fueron 952.

En 2002, sólo en la provincia tailandesa de Tak, donde se ubica Mae Sot, se habían detectado 885 birmanos que habían iniciado tratamiento médico contra la tuberculosis, Eran entonces 30.000 inmigrantes los que buscaban empleo en haciendas agrícolas y fábricas de indumentaria.

Eso obligó a las autoridades tailandesas a implementar nuevas medidas para la detección y el tratamiento de la tuberculosis. "Este año, ha sido uno de las prioridades", dijo a IPS el director del Buró de Epidemiología del Ministerio de Salud, Kamnuan Ungchasuk.

El propio régimen birmano da cuenta de 97.000 nuevos casos de tuberculosis al año. Este país está ubicado entre los 22 más afectados por la enfermedad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aun más preocupante para la OMS es la incidencia de la tuberculosis resistente a los medicamentos (MDRTB, por sus siglas en inglés), que representa cuatro por ciento de los nuevos casos, según la organización.

Birmania es, después de China (con 5,3 por ciento de los nuevos casos) el país más aquejado de la región por esta variedad del mal. En India, corresponden al MDRTB 3,4 por ciento de los nuevos casos de tuberculosis, en Bangladesh, 1,4 por ciento, y en Tailandia, 0,9 por ciento.

"La situación en Myanmar (nombre que el régimen da a Birmania, reconocido por la comunidad internacional) es preocupante, porque no es un número menor de casos. Es cuatro por ciento de varios miles, al parecer entre 4.000 y 6.000", dijo a IPS un portavoz de la OMS.

La tuberculosis, una enfermedad curable causada por el bacilo de Koch, mata cada año a dos millones de personas y es objeto de una intensa campaña internacional.

Los jefes de Estado y de gobierno del mundo se comprometieron en 2000 a frenar para 2015 la propagación de las enfermedades más asesinas —sida, tuberculosis y malaria—, como parte de los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio.

Otras metas que deberán ser cumplidas ese año son la reducción a la mitad de la población pobre y hambrienta del mundo, asegurar la educación universal básica a todos los niños y niñas, reducir dos tercios la cantidad de muertes antes de los cinco años de edad y tres cuartos la de mujeres que mueren al dar a luz.

La OMS pintó un alarmante panorama de lo que puede suceder si el mundo no derrota definitivamente a la tuberculosis, una infección curable: en los próximos 20 años, casi 1.000 millones de personas contraerán el bacilo de Koch, 200 millones desarrollarán la enfermedad y 35 millones morirán a causa de ella.

El escenario empeora por la facilidad con que la tuberculosis alimenta otra pandemia, la de sida, que mató a 3,1 millones de personas el año pasado. "La tuberculosis es el principal asesino de personas infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana" (VIH), advirtió la OMS.

Eso se debe a la debilidad del sistema inmunológico que origina la infección con VIH, causante del sida.

Hoy, 14 millones de personas con VIH están infectadas con el bacilo de Koch, 70 por ciento de las cuales se encuentran en África.

La posibilidad de que Birmania engrose esas estadísticas es elevada, dado que es el segundo país de Asia sudoriental por su incidencia del VIH, con entre 170.000 y 620.000 personas infectadas con el virus, de acuerdo con la OMS.

Las alarmas volvieron a sonar cuando una agencia internacional humanitaria se retiró de Birmania en agosto por las restricciones que le imponía la dictadura, lo que privó al país de 98,4 millones de dólares para combatir el sida, la tuberculosis y la malaria.

De todos modos, la OMS considera que la junta militar ha implementado varias medidas adecuadas para derrotar a la tuberculosis, a pesar de los limitados recursos que le asigna al sector y al débil sistema nacional de salud.

"Para ser un país con problemas de recursos, Myanmar cuenta con un buen programa en funcionamiento y un muy buen laboratorio, lo que debería permitirle afrontar el problema del MDRTB", dijo el informante de la OMS a IPS.

"El compromiso político de Myanmar con el tratamiento breve de observación directa (DOTS) es alto", agregó. Se trata de una estrategia establecida por la comunidad internacional para mejorar el diagnóstico y la administración de medicamentos de bajo costo a los pacientes tuberculosos.

"La cobertura es de 100 por ciento, lo que significa que todos los 324 centros poblados cuentan con una clínica de DOTS, aunque el acceso a los servicios varía de un lugar a otro", concluyó.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe