PETRÓLEO: Katrina asusta mucho más allá de Florida

El huracán Katrina se sumó a la lista de tormentas tropicales que agitaron el mercado petrolero en los últimos dos años, aunque su debilitamiento cuando asomaba al golfo de México detuvo la carrera alcista de precios del crudo, que otra vez registraron récord.

El petróleo West Texas Intermediate (WTI), marcador estadounidense, alcanzó el jueves la marca de 68 dólares por barril de 159 litros y al cierre de esa jornada se ubicó en 67,49 dólares, nuevo récord desde que en 1983 comenzaron las negociaciones de crudo en el mercado de futuros de Nueva York.

Katrina cruzaba entonces sobre la península de Florida, en el sudeste de Estados Unidos, en busca del golfo de México, donde compañías que extraen hidrocarburo como la angloholandesa Shell y la británica BP evacuaron a sus trabajadores no esenciales y se aprontaron para reducir operaciones si aumentaba la furia del huracán.

La cotización del WTI retrocedió este viernes 1,34 dólares por barril y se transó a 66,15 dólares la unidad, cuando la furia de Katrina bajó de categoría.

En el mercado de Londres, con efecto de espejo respecto de Nueva York, la cotización del crudo Brent del mar del Norte, referencia europea, se ubicó este viernes en 65,07 dólares por barril, 1,20 dólares por debajo del precio del jueves.

Los promedios semanales fueron de 66,26 dólares para el barril de WTI, 65,16 dólares para el Brent y 58,49 dólares para la cesta de 11 crudos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), informó el Ministerio de Energía en Venezuela.

Los precios están 53 por ciento más altos que hace un año, y para la OPEP representa un récord no buscado, pues bombea todo el crudo que puede para atender la demanda, ya perdido el control de modificar los valores al abrir o cerrar sus grifos.

"Los precios el crudo no se mantienen alto, siguen subiendo", advirtió a modo de resumen el kuwaití Adnan Shihab-Eldin, secretario general de la OPEP.

La OPEP está formada por Arabia Saudita, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irán, Iraq, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar y Venezuela, y produce casi 30 millones de barriles diarios, que equivalen a 35 por ciento de la demanda global, de las cuales Estados Unidos consume una cuarta parte.

El impacto de los precios que, además de elevados son inestables, alcanza desde la superpotencia económica hasta los países con economías más modestas, y el portavoz del Fondo Monetario Internacional, Thomas Dawson, dijo que todos siguen "con preocupación" la escalada de precios.

Francia apela a los consumidores para ahorrar energía, mientras los operadores de mercados advierten que el precio seguramente subirá más a medida que pase el verano boreal y crezca la demanda de combustible de calefacción para los meses fríos.

Economistas en Austria calculan que con los nuevos precios, un hogar que utilice gasóleo para su calefacción gastará el próximo invierno 500 dólares más que en la temporada 2004-2005.

El presidente de Francia, Jacques Chirac, aprovechó la visita de su homólogo venezolano, Hugo Chávez, a la isla de Martinica ûen una jornada de duelo por la muerte de 152 habitantes de esta isla en un accidente de aviación en Venezuela— para abogar por más diálogo y cooperación entre estados productores y consumidores de energía.

Venezuela, el quinto exportador mundial de petróleo y varios meses de este año el principal proveedor externo de Estados Unidos, ha barajado algunas piezas de la oferta petrolera al comprometer suministros de crudos a varios países caribeños y sudamericanos con financiamiento parcial de la factura.

El embajador venezolano en Nicaragua, Miguel Gómez, dijo este viernes que su país impulsará que ciudadanos de pequeños países del área se agrupen para negociar suministros en condiciones de cooperación con la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Pero la clave de los precios altos está en la demanda sostenida de los grandes consumidores, tanto los tradicionales como los emergentes, entre los que destaca China, segundo consumidor mundial con casi siete millones de barriles por día y cuya economía creció en los primeros seis meses de este año por encima de nueve por ciento.

Pdvsa abrió esta semana una oficina en Beijín y se tejen acuerdos para que Venezuela suministre unos 300.000 barriles diarios a ese distante mercado.

China afronta problemas derivados de su sistema de precios controlados, que reducen los márgenes de operación de sus empresas como Sinopec y Petrochina, que deben vender en el mercado doméstico a menos de 47 dólares el barril de combustible casi 20 dólares más caro en el mercado internacional.

Incluso países de la OPEP, como Indonesia, se resienten de los altos precios, porque mantiene subsidios al combustible y esa medida impacta el valor de su moneda según los inversionistas que por eso ponen en entredicho la solvencia del archipiélago. (

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