DESARROLLO: Mucho ruido contra acuerdos comerciales

La campaña Comercio con Justicia de Oxfam, una red internacional de organizaciones no gubernamentales, convocó la adhesión de la casi totalidad de los participantes en el I Foro Social de las Américas, celebrado en la capital de Ecuador.

Exactamente 8.186 de los 10.000 participantes en este encuentro se suscribieron a la campaña que, bajo el lema "¡Haz bulla!", invitó a hacer "mucho ruido para que los gobiernos y parlamentarios de la región sepan que otra América es posible".

"Se trata de impedir que se firmen tratados comerciales, como el ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas), perjudiciales para los pueblos", dijeron a IPS Liesbeth Van Der Hoogte, encargada de Programas Región Sur América de Novib (Oxfam Holanda), y Manuel Pérez-Rocha, oficial de Incidencia de Oxfam-Reino Unido en México

En cambio, ambos activistas elogiaron la forma en que el Mercado Común del Sur (Mercosur) está conduciendo su negociación comercial con la Unión Europea (UE), al basarse en los mismos principios que llevaron a ese bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay a cuestionar el modelo original del ALCA.

La recepción dada a la campaña en el Foro Social de las Américas (FSA), realizado del 25 al 30 de julio en Quito, "nos hace ver que hay una gran conexión entre las organizaciones no gubernamentales (ONG) y movimientos sociales", señaló Pérez-Rocha.

"El Foro Social Mundial y los foros regionales, como el FSA, son un espacio muy estratégico para todas las organizaciones de la sociedad civil para encontrarse, para aliarse, para debatir alternativas frente a un modelo económico que nos parece que perjudica a los pueblos del mundo", acotó Van Der Hoogte.

"México es un buen ejemplo por lo que ha significado el Nafta (siglas en inglés del Tratado de Libre Comercio de América del Norte). Es una experiencia de la que tenemos que aprender mucho por la incidencia en los demás tratados", agregó.

Según Van Der Hoogte, el modelo de tratados comerciales como el ALCA y el Tratado de Libre Comercio de las Américas (Tlcan), conformado por Canadá, Estados Unidos y México, aumenta la pobreza no sólo por su impacto económico sino también porque implica de parte de los gobiernos una renuncia a derechos básicos de las personas garantizados en otros tratados internacionales.

Oxfam, la Red Mexicana de Acción contra el Libre Comercio y otras organizaciones, establecieron entre los impactos del Tlcan en México el hecho de que han triplicado las importaciones de maíz desde Estados Unidos, con una caída de precios de 70 por ciento, lanzando a la quiebra a miles de pequeños productores, dijo Pérez-Rocha.

"Miles de micro y pequeñas empresas han quebrado ante la entrada de grandes compañías. Por ejemplo Wal-Mart es una empresa que ha desplazado a miles de abarroteros (tiendas de abastecimiento doméstico) en la capital de México y en otras ciudades del interior. En tanto se calcula que los salarios actualmente en el país están apenas por encima de la mitad de lo que eran en 1977-1978", señaló.

"Lo que estamos haciendo en Oxfam es tratar con todas las organizaciones contrapartes en América Latina de que no se reproduzca este Tlcan en el resto del continente. Al mismo tiempo, también está trabajando en el flanco multilateral, en todo lo que tiene que ver con la OMC (Organización Mundial del Comercio)", explicó el activista.

Las negociaciones de la llamada Ronda de Doha en la OMC muestran la misma falta de transparencia que en el ALCA y vuelven a enfrentar a un virtual bloque de países ricos, de Estados Unidos y la Unión Europea (UE), con el grupo de naciones del Sur, encabezados por Brasil, Sudáfrica e India, según los representantes de Oxfam y Novib.

"Por un lado la UE y Estados Unidos se niegan a terminar o cumplir con su compromiso en Doha de terminar con los dumping (subsidios) en las exportaciones agrícolas y por el otro lado la presión de estos países ricos a los países en desarrollo, ya sea por acuerdos bilaterales o en la OMC porque abran sus sectores, como cuentas públicas de gobierno, de inversiones, servicios, etcétera", puntualizó Pérez-Rocha.

Van Der Hoogte complementó que la campaña "Comercio con Justicia" permite poner en el debate aspectos temáticos complementarios, como derechos laborales, en particular de las mujeres, ya que los impactos de los tratados comerciales son diferenciados en la población.

En estudios con contrapartes en Chile, Ecuador y Colombia, Oxfam estableció que las mujeres son las más explotadas en sectores como la floricultura y la maquila (zonas francas industriales), donde no tienen contratos, ni garantías previsionales y son despedidas cuando se embarazan.

"Esto tiene que ver con la desigualdad existente en los países para las mujeres, minorías, población afroamericana, que son los más afectados, porque confirma la naturaleza profunda de las desigualdades existentes. Es lo que hemos llamado los gastos ocultos de aquellos acuerdos", puntualizó la representante de Novib.

Van Der Hoogte agregó que "es triste" la falta de percepción que hay en Europa sobre la necesidad de transparencia política, participación política, de reglas sanas y democráticas en cuanto a comercio internacional. Oxfam también busca incidir en los gobiernos de la UE con su campaña "Comercio con Justicia", aclaró.

Pérez-Rocha señaló que la posición ante el Tlcan y el ALCA los lleva a oponerse a los acuerdos que Estados Unidos negocia con Colombia, Ecuador y Perú, en conjunto, y los anunciados con Bolivia por separado.

"Cuando hay una real integración regional y subregional pueden juntarse los intereses de esta región y con ello tener mucha más fuerza negociadora frente a los Estados Unidos", señaló Van Der Hoogte a propósito de un fortalecimiento del Mercosur, al que están asociados Chile, Bolivia y Perú y que pronto se le sumará Venezuela.

"Muchas contrapartes nuestras (latinoamericanas) han expresado también que sería deseable que el Mercosur tuviera endógenamente, hacia adentro, un modelo más parecido al de la UE, que avance en una integración más de carácter social y de componentes culturales, que estrictamente en temas comerciales y económicos", indicó Pérez-Rocha.

"El Mercosur ha demostrado ser un bloque efectivo para la defensa de los intereses de las naciones en el área. No cayó en apostar demasiado por la UE para utilizarla como una carta para estar más fuerte contra el ALCA y mostrar que, lo que no puede ceder con los Estados Unidos, tampoco lo van a ceder con la UE", explicó el activista.

"Una integración regional y subregional no solamente tiene que ser económica, sino también política, para que sean integraciones de pueblos y no solamente de gobiernos. Una de las condiciones para acuerdos comerciales justos es que haya democracias verdaderas, profundizaciones de democracias para que haya una participación y exigencia de la población", subrayó Van Der Hoogte.

La dirigente de Novib indicó que en la campaña "Comercio con Justicia" se entrecruzan transversalmente las cinco líneas relativas a derechos que articulan la labor de las 12 Oxfam y de sus aliadas en todo el mundo. ***** + Campaña Comercio con Justicia (http://www.comercioconjusticia.com) + Novib (http://www.novib.nl)

(FIN/IPS/ggr/dm/dv/04)

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe