De los 25.000 millones de dólares en contratos de obras para Paraguay que el consorcio hidroeléctrico Yacyretá, compartido con Argentina, suscribió en 2003 con empresas locales, sólo uno por ciento se concretó, mientras que los proyectos tienen apenas nueve por ciento de ejecución. El atraso y mora se deben a recortes de ingresos en Argentina de la usina, calificada como un monumento a la corrupción.