Estados Unidos tiene una propuesta para reducir la pobreza en América Latina: que los gobiernos suelten las amarras de las manos de los ciudadanos emprendedores en la región. Las grandes reformas como la apertura de las economías y la privatización de las empresas estatales ineficientes ya han pasado a un segundo plano y Washington ha aterrizado firmemente en el terreno de la microeconomía. El presidente estadoundiense George W. Bush quiere que los gobiernos de la región cambien sus regulaciones -muchas de ellas a nivel municipal- para facilitar la obtención de un crédito o la apertura de un negocio. Eso forma parte de un paquete de propuestas específicas que Bush está elaborando para presentar ante sus pares cuando los mandatarios del hemisferio se reúnan en una cumbre especial sobre pobreza y corrupción del 12 y 13 de enero en Monterrey, México.


