DESARROLLO: Activistas quieren ”frenar” a Banco Mundial y FMI

Activistas protestarán este fin de semana en la capital estadounidense durante la reunión anual de otoño (boreal) del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, con la intención declarada de ”frenar” políticas de esos organismos para el mundo en desarrollo.

Docenas de movilizaciones previstas incluyen marchas callejeras, clases abiertas al público, vigilias y debates que abarcarán desde la privatización de los servicios de electricidad en Africa hasta el lucro con el suministro de agua potable en Amércia Latina.

El banco y el FMI alegan que comparten muchas de las preocupaciones de los activistas, y que la agenda de su reunión conjunta dará prioridad a la asistencia al desarrollo en países pobres y a problemas del sistema financiero mundial que causaron crisis económicas en Argentina y otros países latinoamericanos.

”Discutiremos el endeudamiento, la pobreza y el fracaso de las políticas de ambas instituciones, que no se tratarán en sesiones oficiales”, sostuvo la activista Marie Clarke, de la filial estadounidense de la organización no gubernamental (ONG) Jubileo, que promueve el alivio de la deuda externa del mundo en desarrollo.

Los organizadores de las movilizaciones convocan a protestar contra ”el catastrófico impacto del endeudamiento, el abuso del ambiente, la imprudente concesión de préstamos y las políticas económicas orientadas al lucro” que impulsan el banco y el Fondo.

Las tradicionales movilizaciones durante reuniones de otoño de ambas instituciones jerarquizarán este año el cese de los programas de ajuste estructural y del financiamiento de proyectos que causan daños al ambiente, así como la apertura a la participación del público de sus reuniones y sus procesos de decisión.

Nancy Birdsall, presidenta del Centro para el Desarrollo Global y ex vicepresidenta ejecutiva del Banco Interamericano de Desarrollo, previó que las protestas tendrán escaso resultado.

Es probable que el Banco y el Fondo sólo logren pequeños avances en materia de liberalización del comercio y mayor representación del mundo en desarrollo, en términos de integrantes de directorios o de número de votos, afirmó.

”Pienso que se plantearán una vez más proyecciones con exceso de optimismo, debido a la ausencia de dinero para los compromisos asumidos, en relación con la iniciativa para Países Pobres Fuertemente Endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés)”, señaló Birdsall.

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington perjudicaron a los activistas contra las políticas para la globalización impulsadas por organismos como el Banco Mundial, el FMI, la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Grupo de los Ocho (G-8) y el Foro Económico Mundial.

Integran el G-8 Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia.

Organizadores de las protestas afirman que ”miles” de activistas se reunirán en Washington, pero no esperan a unos 20.000 como en las reuniones de otoño de 2000 del Banco y el FMI, ni a unos 30.000 como en la III Conferencia Ministerial de la OMC, a fines de 1999 en la noroccidental ciudad estadounidense de Seattle.

En los encuentros de primavera (boreal) de este año del Banco y el Fondo, sólo unos pocos miles de activistas protestaron en Washington.

Se preparan movilizaciones pacíficas, pero activistas, funcionarios de ambos organismos financieros internacionales y policías locales expresan preocupación por eventuales actos de violencia del grupo Bloque Negro y de movimientos autodenominados anarquistas.

Esos grupos atacaron a policías y dañaron propiedades en anteriores reuniones internacionales, en especial durante la cumbre del G-8 realizada en 2001 en la noroccidental ciudad italiana de Génova, y los ataques desencadenaron una represión generalizada de las protestas.

Los organizadores de las movilizaciones alegan que la policía trata de desprestigiarlos, al sembrar el temor de que ”terroristas” aprovechen las protestas para realizar atentados.

Esas acusaciones no son creíbles, porque la gran mayoría de los participantes preparan actividades ”coloridas, seguras y divertidas”, arguyó el activista Martin Thomas, de Movilización por Justicia Global, la mayor coalición de ONG que convoca a las protestas.

En reuniones internacionales anteriores, los activistas intentaron impedir el acceso a las sedes, pero en esta ocasión muchos quieren evitar que salgan de ellas, en una simbólica ”cuarentena” para que no se propague ”el virus de sus ideas”.

Las propuestas de las ONG que protestarán incluyen ayudar a países pobres para que usen la asistencia económica internacional en forma más eficaz, en especial en relación con la educación, la salud y el suministro de agua potable.

También se plantearán iniciativas para asegurar la eficiencia de la HIPC y de asistencia adicional al desarrollo prometida por Estados Unidos.

Las movilizaciones permitirán a docenas de activistas del mundo en desarrollo intercambiar experiencias y difundir el alto costo que implican para ello los subsidios a la agricultura de los países ricos, indicó Birdsall.(FIN/IPS/tra-eng/em/ml/mp/dv if/02

Archivado en:

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe