(Arte y Cultura) CULTURA-EEUU: Luto en la familia de Barbie

Ruth Handler, creadora en 1959 de la famosa muñeca Barbie, murió en la sudoccidental ciudad estadounidense de Los Angeles a los 85 años de edad.

La vida de la diseñadora y empresaria, fallecida el 26 de abril por complicaciones de una operación de cáncer que se le había realizado hace tres meses, fue extraordinaria en muchos sentidos.

Hija de inmigrantes polacos llegados a la occidental ciudad estadounidense de Denver, tuvo nueve hermanos y fundó en los años 50, junto con su esposo Elliot, la firma Mattel, dedicada a la venta de artículos para el hogar, que tuvo un enorme e imprevisto éxito con Barbie.

Barbie es diminutivo de Barbara, y así se llama una hija de Handler que prefería cuando era niña ver fotografías de modelos a jugar con muñecas.

En 1960, la creadora vio que Barbie estaba sola en el Edén de las ventas, y decidió darle un compañero, Ken, llamado como el hijo de ella.

Luego llegaron muchos otros modelos de la serie, de los cuales se han vendido más de 1.000 millones de unidades en unos 150 países. El índice de reproducción de la familia de Barbie es mucho mayor que el de los seres humanos.

Handler fue obligada a abandonar la compañía que había fundado, tras ser acusada de estafas en envíos por correo y negocios de seguros, y sentenciada a brindar servicios a la comunidad, pero eso no significó el fin de sus éxitos comerciales.

Luego de se le practicara una mastectomía, fundó una nueva firma, Nearly Me, dedicada a la fabricación y venta de prótesis de seno. Su primera cliente fue Betty Ford, esposa del ex presidente estadounidense Gerld Ford (1974-1977).

Nearly Me fue un éxito, y Handler la vendió por un millón de dólares.

Antes de la invención de Handler, las muñecas eran regordetas y se vendían cubiertas con vestimenta infantil holgada o pañales.

Pero todo cambió con la llegada de Barbie, de unos 30 centímetros de altura, muy delgada, con largas piernas, senos prominentes y ojos que parecían mirar hacia un costado.

En la primera colección, los modelos con cabello rubio platinado que luego se hicieron clásicos duplicaban en número a los de cabello castaño, según Brian Zumhagen, especialista en Barbie.

Luego se lanzaron otros modelos que ya no miran de reojo, con brazos y piernas móviles, algunos de ellos con apariencia similar a la de mujeres afroestadounidenses, hispanoamericanas o aborígenes de América del Norte, pero sin modificar la básica estructura del cuerpo original, de tipo caucásico.

”Mi filosofía acerca de Barbie fue que las niñas pudieran ser lo que quisieran mediante la muñeca”, afirmó Handler en una autobiografía publicada en 1994.

En el primer año de venta, el atuendo de las muñecas de Handler se limitaba a opciones convencionales, como vestidos de novia y vestidos de fiesta del estilo usado en el siglo XIX por hijas de ricos terratenientes de la región meridional de Estados Unidos, de acuerdo con las investigaciones de Zumhagen.

Eso comenzó a cambiar a medida que aumentaron las críticas de feministas a la apariencia poco realista de Barbie y su representación de estereotipadas opciones de vida.

En 1965, el año en que la muñeca comenzó a ser fabricada con piernas móviles, Barbie apareció como astronauta. Luego sería presentada como médica, veterinaria, esquiadora o gimnasta olímpica, azafata, enfermera, militar e incluso candidata a la presidencia.

Esas operaciones de mercadeo no lograron aplacar las críticas. En Internet, la red mundial de computadoras, los visitantes del sitio www.adiosbarbie.com pueden jugar a alimentar a Barbie hasta que engorde. Los creadores de ese sitio protestan así contra la promoción de la extrema delgadez por parte de la industria de la moda.

La muñeca llamada Razanne, de color oscuro y con humilde vestimenta similar a la tradicional de las mujeres musulmanas, fue lanzada en envases con la palabra Barbie dentro de un circunferencia roja cruzada por una franja diagonal, el símbolo universal de la prohibición.

Posteriores modelos de Razanne, incluyendo una muñeca negra, fueron lanzados al mercado con el nombre ”La muchacha musulmana”, sin referencias a Barbie, con accesorios que permitían jugar a que iban a la escuela o realizaban plegarias.

En la temporada de ventas de Navidad de 1989, la Organización de Liberación de Barbie intercambió dispositivos de sonido de 300 unidades de la creación de Handler y de otro popular muñeco llamado G.I. Joe, que representa a un soldado estadounidense.

Tras esa acción de protesta, realizada para revelar y ayudar a corregir estereotipos de género en la producción de juguetes, algunos niños recibieron soldados que decían ”Me gusta la escuela. ¿Y a tí?”, o ”Cantemos con la banda esta noche”, y otros tuvieron Barbies liberadas que decían ”Los muertos no mienten”. (FIN/IPS/tra-eng/aa/mp/cr/02

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