Un militar negro en Sudáfrica mató de un disparo a su superior blanco. Pero los tiroteos y la muerte no son novedad en ese cuartel, ni en este país, donde el racismo y la intolerancia siguen vigentes cuando el apartheid es cosa del pasado.
El racismo sigue siendo real, y mortal, en Sudáfrica.
El incidente ocurrió a mediados de este mes, antes que el ministro de Defensa, Mosiuoa Lekota, recibiera el informe de la comisión formada para investigar el racismo en las fuerzas armadas al constatarse hechos de violencia atribuidos a la intolerancia en otros cuarteles.
Seis años después del fin del apartheid (segregación racial institucionalizada en perjuicio de la mayoría negra) y la adopción de una constitución que garantiza los derechos humanos, el racismo aún contamina casi todas las instituciones públicas y privadas en el país.
El año pasado se solicitó a la Comisión Sudafricana de Derechos Humanos (SAHRC), organismo independiente creado para promover y proteger los derechos humanos, la investigación de una serie de incidentes de intolerancia racial en escuelas públicas, en la policía y en la prensa.
La comisión tambien estudió casos de despido, desalojo o agresión a manos de supuestos racistas.
La SAHRC organiza una conferencia nacional sobre racismo, prevista para fines de agosto, bajo la consigna "Combatir el racismo: una nación en diálogo", convocada luego de que el presidente Thabo Mbeki pidió ante el parlamento una instancia de debate sobre el asunto.
En el mismo discurso, Mbeki anunció que Sudáfrica será sede de la conferencia mundial de la Organización de las Naciones Unidas sobre racismo el año próximo.
El presidente de la SAHRC, Barney Pityana, explicó que en los primeros años de democracia, conquistada en 1994, Sudáfrica se concentró en la reconciliación y "cerró un ojo al racismo". "Sin embargo, ahora hay un reconocimiento de que el racismo existe", acotó.
La comisión identificó a mujeres negras, niños, inválidos y trabajadores rurales como "vulnerables a múltiples formas de discriminación". Pityana agregó que muchos sudafricanos sufren el racismo en silencio o lo envuelven en eufemismos porque "están demasiado atemorizados para hacer algo al respecto".
El funcionario expresó confianza que la conferencia inspirará a Sudáfrica para desarrollar una cultura antirracista. "Cuando hay una conferencia semejante, el racismo deja de ser tolerable o estar de moda", declaró al informar a la prensa sobre los preparativos de la reunión.
Como parte de la organización de la conferencia, la SAHRC realiza seminarios para escuchar las experiencias de la gente común. También pide textos, poemas, dibujos, videos, registros de audio o cualquier forma de arte para montar una exposición sobre racismo durante la conferencia.
La SAHRC confía en que el proceso de crear las obras de arte alentará a los sudafricanos a hablar unos con otros sobre el racismo.
"Una conferencia no puede reflejar las experiencias y opiniones de los sudafricanos en su totalidad, no importa su tamaño ni la calidad de la concurrencia", dijo la comisión, explicando el motivo de las actividades colaterales.
Se prevé que asistan 800 representantes del gobierno, comunidades locales, organizaciones de derechos humanos y culturales, líderes tradicionales y empresarios, entre otros.
La comisión está decidida que la conferencia determine métodos prácticos para combatir el racismo y desarrollar una identidad nacional en un país dividido durante mucho tiempo por el color de la piel.
Además de elaborar un informe titulado "Estado del racismo en Sudáfrica 2000", la conferencia deberá establecer tambien un programa de acción contra la intolerancia en el país.
Partidos políticos opositores expresaron su preocupación por el costo de la conferencia. Según cifras de la comisión, la reunión y las actividades posteriores costarán 1,2 millones de dólares, el doble del aporte gubernamental. La comisión espera recabar la diferencia con donaciones del sector privado.
El informe y el programa de acción serán el aporte a la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas contra el Racismo, la Discriminación, la Xenofobia y la Intolerancia, que se realizará en Durban el 2001. (FIN/IPS/tra-eng/as/sm/ego/mj/hd ip/00


