El movimiento sindical de Nigeria puso fin hoy a cinco días de huelga general contra el aumento de 50 por ciento del precio de la gasolina, luego de que el gobierno cediera y la incrementara sólo 10 por ciento.
Defensores de los derechos humanos dijeron que la huelga fue un éxito y la calificaron de "triunfo de la democracia".
"El final de la crisis no es una victoria para el movimiento sindical y su dirigente Adams Oshiomhole, no es una victoria para el presidente Olusegun Obasanjo, sino una victoria para la democracia", declaró a IPS el ex ministro de Información Tony Momoh.
Ahora la gasolina costará 22 centavos de dólar por litro, el diesel 27 centavos y el kerosene seguirá a 17 centavos.
La huelga fue organizada por el Congreso de Trabajo de Nigeria (NLC), integrado por 29 sindicatos, que no pudo actuar durante los cinco años de la dictadura militar del general Sani Abacha, pero fue habilitado por el gobierno del general Abdulsalami Abubaka (junio 1998-mayo 1999) que entregó el poder al presidente Olusegun Obasanjo, elegido por voto popular.
Analistas políticos consideran que la marcha atrás de Obasanjo y su disculpa a los dirigentes sindicales por no haberlos consultado ante el incremento previsto significan que quiere sacar ventaja política de la situación.
"Por el contrario, Obasanjo restauró su imagen, que en los últimos días estaba prácticamente destruida", aseguró Momoh.
Los nigerianos, habituados a la arbitrariedad de la dictadura militar, incluso Obasanjo, "abrieron sus ojos a la necesidad de aceptar el debido proceso", agregó.
Momoh, al igual que el legislador Nduka Irabor, opina que Obasanjo aprendió valiosas lecciones de la crisis, la peor que atravesó el país desde el retorno de la democracia el 29 de mayo de 1999.
"La lección es que el diálogo, y no el extremismo, paga", dijo a IPS Irabor, integrante del Partido Democrático Popular (PDP), dirigido por Obasanjo.
Los dirigentes del PDP, conocidos por el habitual respaldo que otorgan al presidente, manifestó abiertamente su oposición al incremento de precios, lo cual podría debilitar la posición de Obasanjo, especialmente al tratar con el Parlamento, de 469 integrantes.
El secretario de publicidad del PDP, Emmanuel Ibeshi, hablando en conferencia de prensa en Abuja durante el fin de semana, manifestó su estupor por el incremento de 50 por ciento de la gasolina y señaló la "necesidad de que se consulte a los dirigentes políticos y a todos los participantes de la economía para que este tipo de iniciativa pueda prosperar".
Los comentarios de Ibeshi fueron apoyados por Okwesileze Nwodo, secretario nacional del PDP, quien confirmó la situación de Obasanjo y la guerra fría entre el presidente y el Parlamento.
"En algunas ocasiones, los problemas que se deben manejar democráticamente por alguien que ha estado en el sistema político no se hacen de esa manera. Así que se le debe recordar la manera democrática de actuar", dijo Nwodo.
Obasanjo cree "que los legisladores trabajan para sí mismos, para el bienestar de su cartera, y no para el pueblo", sostuvo Nwodo.
Los presidentes del Senado y de la Cámara Baja, Chuba Okadigbo y Ghali Na'aba respectivamente, sostienen que Obasanjo dirigió la maquinaria del Poder Ejecutivo a buscar la destitución de ambos.
Por esa razón, no es de sorprender que los dos dirigentes se aprovechen de los últimos problemas del presidente con el movimiento sindical cuando el Parlamento sesione este mes.
Pero Obasanjo negó esa acusación y lo reiteró el lunes al reunirse con John Prescott, el viceprimer ministro británico, en el primer día de la visita a Nigeria del funcionario.
Obasanjo dijo a Prescott que su relación con el Parlamento no es tan mala como la describen los medios de comunicación. Las discrepancias entre los poderes ejecutivo y legislativo del gobierno son normales en un sistema democrático, aseguró. (FIN/IPS/tra-en/ro/sm/aq/ip-lb/00


